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El último coletazo de las rebajas

Bajo el nombre de ‘Ganga Market’ el Casco Viejo se inunda de chollos en un fin de semana coartado por la lluvia

El último coletazo de las rebajas

Incluso aquellos quisquillosos que en un principio se muestran con miramientos a la hora rebuscar entre montones de ropa desordenada caen prendados ante el atractivo de una oferta llamativa, más aún cuando esta sobrepasa el 50% del coste del producto. Es lo que se concluye cada vez que el Casco Viejo celebra su ya tradicional mercado de las gangas, en el que cerca de 200 comercios inscritos -tanto asociados como no asociados- sacan a la calle aquellos artículos de temporadas anteriores en stock. Bajo un nombre renovado, Ganga Market, el rastro al aire libre más grande de Euskadi volvió ayer al centro histórico de la villa con una nueva edición que continuará a lo largo de esta jornada.

Conocedores de la influencia de la climatología en el comportamiento del consumidor, los comerciantes miraban al cielo a primera hora de la tarde, como si presagiasen el torrente de lluvia que estaba por llegar. “De momento a nosotros nos está yendo muy bien”, reseñaba Sheila desde el soportal de Arizona Vintage, tienda de segunda mano en la que vendían desde chaquetas vaqueras hasta camisas de cuadros expuestas en varios burros. Ello no evitó que, ante la previsión de aguaceros, instalasen varias carpas con el fin de mantener la ropa en la calle, que es el gancho del mercado. “Es más trabajo pero nos compensa, porque es una excusa para que la gente después entre dentro”, explicaba la dependienta, quien aclaró que si bien suelen tener un cliente más joven, durante el mercado de gangas consiguen acercase a un público mayor.

A pesar de que todas las tiendas del Casco Viejo tienen opción a participar, la mayoría de la actividad se concentró a lo largo de las calles Bidebarrieta, Correo, Lotería, La Cruz y Banco de España. En esta última, Celia López encontró lo que quería sin buscarlo realmente. “Soy de las que va a tiro fijo, pero me acabo de comprar una manta por 11 euros sin tener intención”, aseguró esta gallega asentada en Txurdinaga “desde hace muchos años” y muy habitual en la Feria del Stock que también se celebra este fin de semana. Igual que Celia, muchos otros cayeron ante las mantas de saldo que ofrecían en Antonio Martínez tejidos. “Normalmente, nosotros no tenemos rebajas, por lo que cuando salimos a la calle solemos arrasar”, explicaban a las puertas de la tienda Begoña y Julia, madre e hija, quienes también despacharon toallas de baño como churros.

En los dos locales que dispone el comercio Itziar en la calle Correo podían encontrarse camisetas desde 15 euros, chaquetas desde 24 euros y parcas desde 48 euros. “Salir a la calle es un reclamo para que la gente nos conozca y sean clientes nuestros”, comentaba Paqui, una de las dependientas más veteranas, con más de 39 años a sus espaldas trabajando en el histórico comercio que abrió sus puertas en 1968. “Aunque tengamos que meter toda la ropa dentro, por la tarde seguiremos con las rebajas”, explicó la avezada vendedora, mientras varias mujeres le preguntaban sobre las tallas disponibles.

Los descuentos también se extendieron además del al textil a otro tipo de comercios. “Estoy buscando unas botas de lluvia, todavía nos quedan meses fríos por delante”, explicaba Miguel, un galdakoztarra que nunca falta al mercado de las gangas de la capital vizcaina frente a la zapatería Foxter. “A menudo encuentro verdaderos chollos. El año pasado me compré un abrigo polar con un descuento del 60%”, relató mientras continuaba escudriñando entre el calzado de la tienda en la que podrían encontrarse botines chelsea con plataforma de 92 euros por 30 euros o zapatillas de la marca Superga de 70 euros a 40 euros.

ÚLTIMAS TENDENCIAS Tal y como avanzó Unai Aizpuru, presidente de la Asociación de Comerciantes del Casco Viejo, el objetivo de la nueva insignia del mercadillo es confeccionar “una imagen más moderna para atraer la atención de más público”. A pesar de ello, Ganga Market sigue teniendo una finalidad similar para los comerciantes, ya que es una buena oportunidad para que “puedan dar salida a los artículos que han quedado en los almacenes”.

Presentar “últimas tendencias a precios low cost” es el mayor caramelo que puede ofrecerse a los clientes. “A la gente le encanta rascar descuentazos. Este vestido de 200 euros está por 40 euros, ¡la rebaja es del 80%!”, aseguraba Iratxe, dependienta de Gili-Gili, mientras sostenía un vestido de lentejuelas. Aunque las tiendas de ropa participantes son en su mayoría de mujer, los comercios textiles infantiles y masculinos también se sumaron al carro. Abanderada con el logo del Ganga Market estaba también Cardenal, donde Jokin pudo encontrar unos vaqueros de marca por 80 euros, “algo que solo ocurre en el último periodo de las rebajas”. Ruben Magallo, dependiente de este comercio de ropa masculina, expuso que “suele acercarse mucha gente que ya conoce la tienda y el género que tenemos”. Hoy continuarán intentando atraer a los consumidores con el mismo gancho, aunque sea aún más complicado poder mostrar los anzuelos a pie de calle debido a las abundantes precipitaciones previstas.