"Ser elegido pregonero es mucho mejor que cualquier premio literario"
De Ondarroa a las fiestas de Bilbao. El escritor y poeta Kirmen Uribe ha sido escogido como el nuevo pregonero de Aste Nagusia; un mandato que afronta con las ganas de fomentar el euskera durante toda la semana y de dedicar el pregón a su "amigo" Aitzol Aramaio
Bilbao. Recuerda con cariño sus primeras fiestas bilbainas. Abandonaba por nueve días su casa en Ondarroa para instalarse en la villa, en casa de sus tías, y empaparse del ambiente festivo. Kirmen Uribe descuelga el teléfono precisamente desde allí, desde su Ondarroa natal, recién llegado de un viaje largo. "Mila esker", dice ante la felicitación por ser nombrado pregonero de Aste Nagusia 2011. Resopla. Se confiesa nervioso. La decisión tomada ayer por la comisión mixta de fiestas le parece una "gran responsabilidad" pero está "muy emocionado". No es para menos. Le preceden en el cargo personalidades como Julio Ibarra, a quien recuerda con cariño durante su mandato, Aitor Elizegi, Mariví Bilbao, Joseba Solozabal o Isidro Elezgarai, pregonero en 2010.
Ha tenido poco tiempo para pensarlo pero Uribe tiene dos cosas muy definidas: llenará las fiestas de euskera y su pregón será poético y positivo. Y quién sabe, quizá su próxima novela tenga como protagonistas sus hazañas durante la semana más larga de Bilbao. "Es buena idea", dice.
Pregonero de Aste Nagusia, zorionak!
Mila esker!
¿Cómo acaba un chico de Ondarroa siendo pregonero de Bilbao?
Un chico de Ondarroa que solía ir de pequeño a Aste Nagusia, que se quedaba en casa de las tías... Ya desde pequeño había vivido las fiestas de Bilbao, luego lo hice de adolescente, de joven y ahora, de más mayorcito (risas). Cada año voy a Bilbao porque creo que son unas fiestas muy participativas, nada elitistas, en las que hay miles de personas participando, además, son muy integradoras porque hay gente de diferente condición, color e ideología. En ese sentido son un ejemplo a seguir.
¿Sorprendido por la designación?
Mucho. Pero estoy muy contento porque son las propias comparsas las que eligen el pregonero... Es algo muy bonito que me hayan elegido a mí. Hay cosas en la vida que dices, buf (resopla)... pero que hay que aceptarlas, estas muestras de cariño tienes que aceptarlas.
Resopla, ¿está nervioso?
Sí, claro, es una responsabilidad muy grande pero trataré de hacerlo lo mejor posible y darle un toque alegre y positivo a las fiestas. Intentaré ir a todos los actos que me sea posible para participar muchísimo.
No sé si le habrán avisado de que va a dormir muy poco...
(Risas). Ya descansaré la semana siguiente. Es cuestión de organizarse e ir poco a poco, día a día, sin pasarse porque si no, después, no hay fiestas. Es cuestión de racionar la energía para que aguante toda la semana.
Junto con Marijaia y la txupinera, el pregonero es el personaje más importante de Aste Nagusia...
Lo sé. Por eso, yo siempre me he identificado muchísimo con las fiestas bilbainas, desde que empezaron. El ambiente tan especial que se crea en El Arenal, con esas txosnas tan coloristas, y tan divertidas... Siempre me han hecho sentirme muy a gusto. He pasado muchos días y muchas noches en los actos, con los bertsolaris, en los conciertos... Estoy tan identificado con su filosofía que creo que irá todo muy bien.
Se le nota ilusionado. ¿Un sueño hecho realidad?
Sí, porque esto es mejor que un premio literario. ¡Mucho mejor! Que te elija la gente de Bilbao para algo tan importante como representar sus fiestas, darles una cara... La verdad es que estoy muy emocionado.
¿Es supersticioso?
No, nada. ¿Por qué?
Porque va a pasarse una semana entera vestido de amarillo. ¿Le gusta el color?
Pues la verdad es que no me gusta mucho (risas), pero se hará un esfuerzo. El amarillo no es un color que me sienta muy bien pero lo importante en estas fiestas, al igual que en carnavales, no es ir elegante, ni guapo, sino pasarlo bien, estar con la gente, conocer a muchas personas... Las relaciones siempre son diferentes en fiestas que en la vida cotidiana y aunque vaya de amarillo intentaré llevar una sonrisa a juego.
Es pronto pero ¿ha pensado ya en lo que va a decir en el pregón?
Lo he podido pensar un poco, sí. Va a ser un pregón poético y positivo. Sobre todo positivo porque creo que vivimos momentos de esperanza y, además, pienso que siempre hay que dar un mensaje positivo para echar adelante. Y más para empezar unas fiestas.
¿Se lo dedicará a alguien?
Bueno... (piensa). Había pensado en un amigo mío que ha fallecido hace poco, Aitzol Aramaio, que era director de cine y muy de Bilbao, vivió muchos años allí y puede que se lo dedique a él, aunque aún no lo he decidido.
El euskera jugará un papel importante en el pregón, ¿no?
Sí, por supuesto, en el pregón y en toda Aste Nagusia. Voy a tratar de fomentar el euskera y los actos en euskera porque creo que también me han elegido por eso, por ser representante y un miembro de la literatura vasca. El pregonero no soy yo solo, sino que es una lengua y una cultura.
¿Cuáles cree que son las claves para ser un buen pregonero?
Alegre, tranquilo, que no se desmadre demasiado y cercano. Creo que esas tres características son las más importantes.
Y estar bien orgulloso de ser pregonero, ¿no?
Hombre, hay que sacar pecho, pero por las propias fiestas, porque son muy bonitas, muy modernas. Es otro concepto de fiestas muy diferente, son muy populares y la ciudadanía las siente como algo muy cercano, algo que esperan durante todo el año para disfrutarlas.
Está en su mejor momento, el premio de Narrativa, ahora esto...
Me están saliendo las cosas. Y a nivel de lectores también, que al final el calor que dan los lectores es lo más importante. Eso, y que tu literatura sea apreciada por la gente que lee. A partir de ahí, tratar de mejorar de ahora en adelante y hacer cosas de calidad. Ese es mi camino. Yo siempre seguiré aprendiendo porque aún soy joven.
Pues en Aste Nagusia, como pregonero, va a tener historias de sobra como para hacer una novela, ¿cómo lo ve?
Bueno, al menos para un cuento sí. No sé si tendré tiempo para coger notas, la verdad, aunque es buena idea. De todas formas, creo que lo importante de esta misión es disfrutar, estar con la gente y tener una postura abierta, alegre y muy cercana a la gente.
Proponga un plan para esta Aste Nagusia
Un plan perfecto es ir por la mañana a escuchar a los bertsolaris. Luego, al mediodía, una comida popular. Por la tarde (piensa)... Dame ideas...
Una vuelta por las barracas, toros, un paseo por Bilbao...
No, los toros no me gustan mucho la verdad. ¡Siesta! Una buena siesta para recargar pilas para el resto del día.
¿Y para terminar la jornada?
Una cena típica de las txosnas de El Arenal, ir a ver los fuegos y después, un buen concierto. ¡Ah! Y no trasnochar mucho porque luego, temprano, la fiesta comienza otra vez.