BILBAO. Los comercios del Casco Viejo, en su mayoría, tienen entre 50 y 100 metros cuadros, lo cual ha supuesto en más de una ocasión un impedimento a las grandes firmas que precisaban de locales amplios para establecer sus empresas. Este fue el caso, por ejemplo, de la Fnac, que antes de su ubicación actual en Alameda Urkijo, ya tentó la posibilidad de establecerse en el casco histórico, pero no había locales de esas dimensiones que se ofrecieran en alquiler. No han sido los únicos que han tenido que desistir en su idea inicial de asentarse en el Casco Viejo.
La asociación de comerciantes, conocedora de esta realidad, cree que hay que trabajar con sectores que no requieran dimensiones exageradas, que son los que mejor responden a la radiografía de locales que tiene el Casco Viejo. Para ello, se ha realizado un inventario que permite conocer la realidad de la zona. El mayor porcentaje, 35%, corresponde a negocios de entre 50 y 100 metros cuadrados. Los locales de tamaño reducido, de menos de 50 metros cuadrados, suponen un 30% sobre el total, seguidos de cerca, con el 28%, por los establecimientos con un área de entre 100 y 250 metros cuadrados.
Alquileres En lo referente al régimen de tenencia de los locales predomina el alquiler, que es la opción por la que opta la mitad de los negocios consultados. El 36%, por su parte, tienen sus locales en régimen de propiedad.
La información se ha recogido mediante encuestas realizadas entre enero y mayo de este año. Unos resultados satisfactorios que, en opinión de sus responsables, ponen de manifiesto la importancia de la zona como uno de los principales ejes económicos y comerciales de Bilbao. "El Casco Viejo ha sido y será en el futuro uno de los grandes motores de la economía de nuestra ciudad, con una representación cada vez más amplia y variada de las diferentes áreas del sector servicios", señaló ayer Jon Aldeiturriaga.
El gerente de la asociación dio a conocer que muchos comerciantes de Bilbao La Vieja están a su vez trasladándose a esta zona. Aldeiturriaga apuntó que "en general las iniciativas que se ponen en marcha en el Casco Viejo tienen muy buena acogida" y puso como ejemplo el concurso de gildas que se ha celebrado recientemente y que ha hecho que muchos hosteleros dupliquen la producción que tenían hasta ahora.