BILBAO. Cuando hace doce años, Isabel Sánchez Robles ocupó su primer cargo en el Ayuntamiento de Bilblao, recuerda que su tío José Luis Robles le dio un sabio consejo: "Cuando tengas que dejar la casa consistorial hazlo con la cabeza tan alta como ahora que te estrenas". El consejo de su tío llevaba implícito todo un decálogo de recomendaciones para ser un concejal y una persona honesta y, eso es lo que ha conseguido en este tiempo Isabel Sánchez Robles. Ahora ocupará su puesto de funcionaria en el departamento foral en Acción Social, desde el que organizará actividades para las personas mayores que quieren seguir activas, entre ellas el programa Adiñeko. "Un trabajo muy bonito; yo me enamoro de todo en lo que trabajo", dice.

Ayer volvió a sorprender a todos. Isabel Sánchez había conseguido vivir su trabajo con absoluta entrega. Así, cuando presentaba los carnavales se disfrazaba. En navidades, invitaba al Olentzero, y en fiestas se ponía el pañuelo. Ayer le dio incluso un toque más de originalidad al presentar los productos de la línea Bilbao como si se tratara de un desfile de una colección privada, en este caso la colección de la ciudad.

Pero Isabel Sánchez había pasado por otras encomiendas, menos lúdicas o divertidas. Fue delegada de Hacienda y Protección Civil. Lo de los números es lo suyo, así que cuando el alcalde se lo propuso lo asumió con mucho gusto. Y eso que fueron los primeros años, los más difíciles de los tres mandatos que lleva gobernando Iñaki Azkuna en la ciudad. Le sorprendió más cuando el alcalde le nombró delegada de Protección Civil. "Me quede cuchuflé" dice, haciendo suya esa expresión que tanto le gusta utilizar en los plenos a su compañero Ibon Areso.

Pero lo cierto es que hizo un buen trabajo. También fue concejal de Circulación, cuando Bilbao echaba a andar con todos los cambios de la OTA y, poner todo aquello al día le quitó el sueño más de una noche.

Nadie le negará su versatilidad a la hora de asumir responsabilidades en el Ayuntamiento. En estos doce años ha sido también delegada de Salud y Consumo, presidenta del Matadero, vicepresidenta de Mercabilbao, miembro del consejo de Administración de la Feria Internacional de Muestras de Bilbao...y presidenta del disitrito 1, Deusto y del 7, Rekalde. Son solo algunos de los cometidos que ha desempañado en estos años. Y eso que ella confiesa que llegó al Ayuntamiento casi de casualidad. "Yo soy militante creo que desde siempre y muy nacionalista, pero nunca pensé que iba a ocupar un cargo público", confesaba ayer.

Lo que sin duda ha caracterizado a Isabel Sánchez allá donde ha desempeñado algún trabajo es su pasión. Algunos dirán que es impulsiva, pero ella lo niega. "Lo que sí soy es muy transparante y muy llorona". Por eso, se le ha visto emocionarse en más de una ocasión, pero también reirse y disfrutar del trabajo; y cuando estaba muy preocupada, no podía luchar contra esos herpes que le dan unas fiebras tremendas, pero que rara vez le dejan en casa. Ahora comienza una nueva etapa. Quiere estar más tiempo con sus hijos, disfrutar de las fiestas siguiendo el programa y conociendo su nuevo cometido. Isabel es funcionaria de carrera de la Diputación de Bizkaia desde 1984, donde ha prestado servicios en Hacienda y Financias, Acción Municipal y Promoción y Desarrollo Económico. Ayer, fue su último día, pero "he conseguido no llorar", se alegró.