Un parcial de 14-2 en los minutos finales del último cuarto, justo cuando peor se habían puesto las cosas para sus intereses (72-77 a 3:50 de la clausura) ha permitido al Surne Bilbao tumbar la resistencia del colista Coviran Granada y culminar la semana de la segunda coronación continental con la guinda de una victoria (88-83) que le permite no desengancharse de la lucha por la octava plaza de la tabla clasificatoria de la Liga Endesa.

En una matinal áspera a más no poder, con infinidad de parones por un arbitraje que dejó bastante que desear (dos horas y veinte minutos de partido…) y fases de falta de acierto en lanzamientos liberados para los anfitriones (difícil reactivarse en una semana de celebraciones y emociones a flor de piel), tuvo que ser Melwin Pantzar quien aportara luz entre tanta espesura. Con dos triples y un ‘dos más uno’ en ese parcial decisivo, el director de juego sueco fue el factor diferencial en una contienda en la que los andaluces demostraron su manifiesta mejoría de las últimas semanas, con interesantes recursos liderados por el MVP de los dos últimos meses en la competición doméstica, un Luka Bozic que acabó con 21 puntos pero que se quedó sin anotar en el acto final.

Pese a los constantes altibajos, el equipo de Jaume Ponsarnau tuvo la virtud de no desengancharse en ningún momento en el marcador ante un rival que se jugaba ya sus últimos hilos de vida en la lucha por la salvación. Aunque fuera a trompicones, el esfuerzo acabó teniendo premio con esos minutos finales de absoluta superioridad, con Tryggvi Hlinason dejando también lo mejor para el momento de la verdad.

Poca fluidez

El arranque de la contienda no fue en absoluto fluido entre revisiones y una interrupción por el funcionamiento del marcador. Tampoco se activó con demasiado acierto en la parcela ofensiva el conjunto vizcaino, aunque su buen trabajo atrás le permitió un tímido control del luminoso. Con Bagayoko y Olumuyiwa intercambiando acciones de esfuerzo cerca del aro, a los de Ponsarnau les pesó su nulo acierto en el triple en su intento de imponer sus directrices al duelo (0 de 5 en el acto inaugural), por lo que al Granada no le costó esfuerzo desactivar el 16-11 para llegar con igualada al término de los diez primeros minutos.

Pese a que los visitantes contaban a su favor con el suministro desde la línea de tiros libres (9 de sus primeros 20 puntos), parecía que todo iba a ser más fácil para los ‘hombres de negro’ cuando Frey y Petrasek empezaron a anotar desde la distancia triple. Ruiz paró la contienda con el 26-20 a 7:21 del descanso. Coqueteó el Surne Bilbao con la posibilidad de inflar el colchón hasta los dobles dígitos, pero faltó más consistencia en el acierto exterior, con los andaluces planteando alguna zona.

Y cuando el arbitraje empezó a tener demasiado protagonismo para mal, incluso rescatando tiros libres no lanzados en acciones pretéritas para beneficio granadino por no haber tenido en cuenta ni ellos ni la mesa que los de Ponsarnau habían cometido ya su quinta falta, con Bozic hartándose de acudir a la línea para engordar sus registros, el vuelco en el marcador fue brutal. Partiendo del 33-26, al ecuador de la cita se llegó con un negativo 41-46 tras triple sobre la bocina.

El MVP de marzo y abril en la Liga Endesa lucía ya 16 puntos y 25 créditos de valoración y el Coviran Granada había lanzado 18 tiros libres, diez más que los anfitriones, en cuyas filas también había cosas que corregir, sobre todo el 3 de 12 en tiros de tres puntos.

Nubes y claros

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Tras la reanudación, Ponsarnau alistó para la causa a Krampelj, que era duda por un esguince, para controlar mejor a Bozic. Lo primero que hicieron los colegiados fue señalarle una antideportiva, pero acto seguido dos mates del esloveno permitieron igualar la cita (51-51). Una técnica sobre Howard y otra señalada a Ruiz sirvieron para darle la vuelta a la tortilla (58-55), pero seguía faltando mayor consistencia para abrir brecha dentro de un partido sin ningún ritmo ante tanta interrupción. Alibegovic volvió a dar alas a los visitantes (59-62) antes de que Jaworski y Normantas permitieran al Surne Bilbao llegar en ventaja a los diez últimos minutos, aunque fuera con un escaso 67-65.

Con Pantzar y Hilliard fallando penetraciones y el base sueco perdiendo una bola en mitad de la cancha, el Coviran Granada encontró alfombra roja para arrancar el último cuarto con un 0-7 en menos de dos minutos con cinco puntos seguidos de Rousselle. Solo necesitaron 40 segundos los anfitriones para equilibrar la balanza, pero la falta de acierto hacía imposible ir más allá. El nivel de desacierto penalizaba tremendamente y tras cuatro minutos sin anotar la luz de alarma se encendió con el 72-77 a 3:50 del final. La desconectó Pantzar con dos triples y un ‘dos más uno’, además de una asistencia para Hlinason, para hacer saltar el partido por los aires con un parcial de 14-2 en tres minutos. El 86-79 a 45 segundos del final parecía inapelable, pero una canasta rápida de Alibegovic, una pérdida de Pantzar y dos tiros libres de Durán dieron algo de vida a los visitantes (86-83) antes de que Petrasek la cortara de cuajo.