Si disputar una final es motivo de ilusión para cualquier profesional, para los canteranos Kepa de Castro y Aimar Mintegui la sensación se multiplica por diez. O por más. El base de Getxo (29-I-2004) y el alero de Miribilla (16-X-2007) serán parte de la expedición del Surne Bilbao que se desplazará este martes a Salónica con motivo de la final de la FIBA Europe Cup ante el PAOK. Ambos coinciden en el “privilegio” que suponer tener la oportunidad de poder tomar parte de un acontecimiento de esta magnitud, destacan el “excelente” trato que reciben por parte de la plantilla y el cuerpo técnico del primer equipo y se consideran una representación del trabajo de cantera que viene realizando el club. “Nosotros ahora somos la cara visible porque viajamos a la final, pero no está de más echar la mirada atrás y pensar en Bingen Errasti, Urko Madariaga, Aiert Velasco, Aleksandar Zecevic... Todos hemos aportado nuestro granito de arena”, apuntan.
¿Cómo vivieron la final de la pasada campaña?
Kepa de Castro: Yo estuve en el campo en el partido de Miribilla. Jugaba un compañero de nuestro equipo, Iker Chacón, y estuve animando a todos, pero sobre todo a él. Lo de Salónica lo viví desde casa, pero como si hubiera estado allí. ¡Me comía la tele!
Aimar Mintegui: En el de ida yo también estuve en el campo, con la familia y los colegas del equipo, y fue una locura de partido. Ir con un buen resultado vino bien. El de vuelta en Salónica lo vi en casa, intentando aportar energía desde la lejanía
Lo que cambia la vida en un año…
K. d. C.: ¡Y tanto! Yo estoy todavía que no me lo creo. Pasas en un año de verlo desde la grada o desde tu casa a vivirlo en primera persona. Es impactante, todavía estoy asimilándolo. La verdad es que estoy muy contento.
A. M.: Yo también. Muy agradecido de poder estar con esta gente entrenando y aprendiendo porque luego todo esto lo podemos trasladar con Kepa y todo el equipo al U22. La experiencia y el hecho de poder viajar con ellos es una maravilla.
¿Les han ido preparando ya sobre lo que se van a encontrar en Salónica?
A. M.: Sí, sí. Ya nos han comentado lo que nos espera allí.
K. d. C.: Hemos ido preguntando estas semanas y ya nos han dicho que igual nos cae algo, que nos gritarán cosas que ni vamos a entender… Vamos con muchas ganas y con el deseo de ganar.
¿Cómo es el vestuario del Surne Bilbao para los canteranos?
A. M.: Es un gran vestuario. Como saben que tú vienes a ayudarles ellos te ayudan mucho también, te dan consejos para que aportes lo más que puedas intentando cometer el mínimo número de fallos posible. Con ellos aprendes mucho, te dan tips que luego puedes aplicar en tu juego.
K. d. C.: Yo he tenido la suerte de haber podido venir a entrenar los últimos cuatro años y este grupo, junto al del año pasado también, es excelente. Hablando con Margo (Normantas), Harald (Frey) o Martin (Krampelj) me dicen que es la primera vez que ven que un grupo es más que un equipo, que es una auténtica piña, y luego eso se ve en la cancha con los resultados que está teniendo el equipo. En el último documental que han hecho se ve perfectamente la buena vibra que hay.
Ambos han debutado este año en Europa. ¿Cómo lo recuerdan?
K. d. C.: Espero que esto no lo vea Jaume (risas), pero en el triple que tiré y metí en Georgia (debutó a domicilio frente al Kutaisi) a mí no me tocaba estar allí, me tocaba subir hasta el tiro libre, pero dije: buff, si me meto ahí no salgo. Me quedé en la esquina, tuve la suerte de que me la pasaron, tiré y metí. Fue increíble vivir esa experiencia, ni me lo creía.
A. M.: Yo ya había viajado con ellos alguna vez y debuté en casa en la vuelta de cuartos (contra el Aliaga Petkimspor). Me vino bien para aprender también que las oportunidades hay que ganárselas. Jugar delante de nuestra gente me ayudó a hacerlo con más confianza y con menos presión. Tuve once minutos, creo que absolutamente nadie podía esperar que fuese a jugar tanto (risas). Fue una tremenda experiencia.
¿Cómo es el trato con Jaume Ponsarnau?
K. d. C.: Siempre que me preguntan eso mi familia o mis amigos les cuento la misma anécdota. La primera vez que subí a entrenar con ellos en una pretemporada, al acabar la primera semana y cuando la gente empezaba a volver de sus respectivas selecciones, vino a darme un abrazo y me dijo que muchísimas gracias por el trabajo que había hecho, que había sido un placer y que íbamos a estar en contacto durante la temporada. ¡Y solo me conocía de esa semana! Siempre lo cuento porque creo que es un claro reflejo de cómo es el equipo y cómo es Jaume como persona. Es incluso mejor persona que entrenador y como técnico es muy muy top. Es tremendamente equilibrado en las dos parcelas. Y lo digo de corazón, no para ganarme minutos (risas). Se preocupa de conocerte más allá de tu parcela como jugador, como persona, y eso a nivel profesional suele ser complicado, llama la atención.
A. M.: Tener a Jaume como entrenador es una maravilla, muy pocas personas son top tanto en la parcela técnica como en la personal. Se preocupa mucho por sus jugadores. En nuestro caso, al subir del filial a ayudar, está muy pendiente de que estemos a gusto, de que nos sintamos parte de la familia. Utiliza mucho el concepto batera para que estemos juntos y unidos en todo momento. Hace que cada día sea un buen día, que haya buen rollo con toda la plantilla y el staff. Siempre hay un buen ambiente con él.
¿Quienes son sus referentes en el equipo? Tanto en lo deportivo como cuando toca pedir algún consejo.
A. M.: Martin me ha ayudado mucho en lo referente a los tips que te he comentado antes. En mi caso, en los últimos años estoy alternando las posiciones de ala-pívot y alero y verle jugar, su intensidad, sus trucos, su tiro… Me ayuda a ver las cosas que puedo mejorar, sobre todo en la mentalidad y en la toma de decisiones que hay que tener a nivel profesional. También hay otro jugador que me encanta como juega porque no necesita destacar mucho para que se note su presencia en cancha y es Stefan (Lazarevic). Siempre pone un nivel altísimo en defensa y se preocupa en todo momento de que el equipo vaya hacia arriba.
K. d. C.: Todos me han ayudado mucho. Martin, también Aleix (Font), Bassala (Bagayoko) por el tema de jugar bloqueos y demás… Yo por mi posición me fijo más en los exteriores y Melwin (Pantzar), Harald (Frey) y Margo me han ayudado mucho, me van diciendo cosas para que cuando juego con ellos todo sea más fluido. Además, con ellos voy practicando el inglés, que nunca viene mal.
En esta final, los dos son la punta de lanza del trabajo de cantera...
K. d. C.: El trabajo que se está haciendo es bueno, de lo contrario no habría habido esta temporada cuatro debuts en FIBA Europe Cup y otros tres sumando también a Aleksandar (Zecevic) en Liga Endesa. Nosotros ahora somos la cara visible porque viajamos a la final, pero no está de más echar un poco la mirada atrás y pensar en Bingen Errasti, Urko Madariaga, Aiert Velasco, Aleksandar… En todos los que hemos estado viniendo a entrenar. Eso igual no lo ha visto la gente, pero todos hemos aportado nuestro granito de arena para que Aimar y yo ahora tengamos la suerte de viajar a Salónica. Se ha hecho un trabajo muy bueno con todos los técnicos de la cantera.
A. M.: Eso es. Eso ahora lo reflejamos nosotros, pero todo viene gracias al equipo. El grupo ha ido creciendo y hemos estado ahí siempre que el primer equipo lo ha necesitado. Como ha dicho Kepa, a veces no se ve lo que es que igual te llamen la noche anterior para subir a entrenar y que estés reventado, pero hay que acudir para ayudar al equipo. Hay que tener disciplina, estar siempre alerta y nosotros estamos muy agradecidos y orgullosos de haberles podido ayudar y de aportar nuestro granito de arena.
¿Se han imaginado ya como campeones de la FIBA Europe Cup?
K. d. C.: ¿Si te digo que no a que no me crees? ¡Claro que sí! Viendo lo del año pasado te pones esa expectativa. Tenemos un grupo que incluso está logrando mejores resultados que el del año pasado y yo creo que se puede. Los jugadores se ponen esa expectativa y esa presión, pero creo que es una presión sana que hace que todos seamos supercompetitivos. Si luego no se da pues no se da, pero yo sí que me he visto con la medalla.
A. M.: Yo también. Habiendo ganado el año pasado y manteniendo un buen núcleo hay un extra de motivación para repetir y para creer que se puede lograr. Creerlo es muy importante para poder conseguirlo. El equipo ha ido creciendo durante el curso, en fase de grupos ya nos enfrentamos con ellos y vamos a ir con todo.