Tras la derrota del pasado sábado en la cancha del San Pablo Burgos, el Surne Bilbao vuelve a enfundarse su vestimenta continental para visitar este miércoles (18.15 horas) al Aliaga Petkimspor en la ida de los cuartos de final de la FIBA Europe Cup. En su intento de revalidar el histórico título conquistado el pasado ejercicio en Salónica, el conjunto vizcaino ha vuelto a afrontar la competición europea con absoluta seriedad, con una singladura inmaculada y repleta de registros históricos salvo el tropezón inicial en Miribilla ante el Peristeri.

En sus participaciones en este torneo, la contundencia ha sido la seña de identidad de los hombres de negro en las fases de grupos -abrumador balance de 33-3, con derrotas en las visitas al Gottingen y al Cholet en los anteriores cursos-, pero las rondas de cuartos han sido otra historia muy distinta, con eliminatorias de altísimo voltaje contra Legia Varsovia y Tofas Bursa en las que los de Jaume Ponsarnau tuvieron que afrontar momentos de elevadísima exigencia, llegando incluso a verse al borde del abismo. Eso sí, supieron salir victoriosos de ambas.

Legia Varsovia

En la temporada 2023-24, el conjunto polaco asomaba a priori como un rival asequible. Sin embargo, el sopapo en el choque de ida disputado a domicilio fue de época, pues un horrible encuentro en la parcela ofensiva desembocó en una desventaja de 19 puntos, un inesperado 83-64 final que dibujaba un panorama absolutamente sombrío. 1 de 19 en triples, 41% en tiros de dos puntos fallando incluso bandejas sin oposición... Un auténtico horror en una cita en la que el conjunto vizcaino fue a remolque desde el salto inicial con desventajas de dos dígitos desde antes del descanso.

Mate de Hlinason en la remontada ante el Legia. José Mari Martínez

Remontada

Nunca en la historia de la competición se había remontado un déficit de puntos de semejante calibre, hasta que los de Ponsarnau -más de un jugador recalcó posteriormente el gran trabajo del catalán para mentalizar a la plantilla de que la voltereta era factible- comparecieron siete días después en el Bilbao Arena con fuego en los ojos, espíritu de depredador y el nivel de juego de las citas importantes para firmar una remontada histórica, lográndolo además de manera holgada. Sobrados. Los hombres de negro solo tardaron 13 minutos y 47 segundos en desactivar los 19 puntos (38-18) y, salvo una ligera desconexión antes del descanso, dominaron el choque con mano de hierro hasta el sideral 81-53 final. En semifinales, el Chemnitz alemán bloqueó el camino bilbaino hacia la final.

Tofas Bursa

Menos límite fue la situación el pasado ejercicio ante el Tofas Bursa en el camino hacia el título -lo de las semifinales contra el Dijon sí que fue el más difícil todavía absoluto-, pero tuvo también su miga ante un rival sobrado de calidad. De hecho, el Surne Bilbao pegó primero en Miribilla, con un colchón de doce puntos (84-72) gracias a un notable encuentro, pero la vuelta no fue para nada un coser y cantar. Los hombres de negro tuvieron que protagonizar un ejercicio de supervivencia muy meritorio ante un cuadro turco con un nivel de acierto descomunal, llegándose a ver 19 puntos abajo (85-66) en el inicio del acto final.

Remontaron hasta el 95-88 a falta de minuto y medio pero entre Marcquise Reed y Alex Perez-Kaufmann fabricaron un 102-90 que amenazaba con una prórroga que podía tener consecuencias letales. La evitó Muhammad-Ali Abdur-Rahkman con un triplazo de ocho metros sobre la bocina ante el intimidante Kris Bankston para pavimentar la senda hacia un título que el conjunto vizcaino quiere volver a saborear.