“Tenemos recursos, pero aún hay que crecer y mejorar si queremos seguir siendo ambiciosos”
La Liga Endesa volverá esta próxima semana a la actividad y el reto del Surne Bilbao será prolongar en Burgos el gran estado de forma que tenía antes del largo parón
El Surne Bilbaoha tenido que poner en pausa su brillante temporada por la Copa y las ventanas de selecciones. Dos semanas sin jugar es demasiado tiempo, que Jaume Ponsarnau trata de aprovechar de la mejor manera posible en Artxanda, con apenas cuatro jugadores del primer equipo disponibles, para que su equipo pueda volver al punto donde estaba tras ganar ante el Gran Canaria.
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El Surne Bilbao ha visto interrumpida una racha magnífica de resultados. ¿Este parón obligado puede ser un arma de doble filo?
Esperábamos que el parón nos diera tiempo para recuperar a las lesionados, que ya nos hace falta, recuperar energía para poder entrenar mejor y tener más recursos en los partidos para no tener que forzar a los jugadores. Aún nos quedan bastantes partidos y queremos que sean muchos. Teníamos la confianza muy alta, pero también la sensación de que eso se podía acabar pronto porque nos estaba faltando sustancia para prolongarlo. A ver si este parón nos permite recuperarla para afrontar el último estirón.
¿Y cómo se gestionan estos días y los posteriores con los que están y con los que no están?
Lo primero es que los jugadores que se quedan no pierdan el tono. Y también con ellos probar algunas ideas que queremos potenciar o mejorar. Cuando vuelvan los de las selecciones, lo harán con una importante carga mental y hay que buscar una adaptación rápida para tener pronto estas nuevas ideas. La experiencia de otros años nos dicen que los jugadores de selecciones regresan con una gran carga física y mental porque son ídolos y tienen una presión añadida. A la vuelta, tienen que soltar aire, pero cogerlo pronto para lo que viene. Este es el reto.
El equipo está en su mejor momento de esta temporada y las anteriores, pero tras ganar al Gran Canaria recordó a sus jugadores en el vestuario que se puede mejorar.
Sí, porque creo que tenemos recursos. Pero también la liga va a mejorar y en los últimos partidos ya se vio que los rivales estaban haciendo cosas para incomodarnos. Tenemos que crecer, mejorar nuestras respuestas y aprovechar que conocemos mejor a nuestros rivales. Necesitamos hacerlo si queremos seguir siendo ambiciosos.
Echando la vista atrás, tras aquella derrota dolorosa ante el Valencia Basket llegó otro partido en menos de 48 horas. ¿Qué se dijo, quién habló, cómo se habló en esas horas? Porque ganar después en la visita al Girona ejerció de catapulta.
Hablaron los jugadores, claro, pero también los entrenadores quisimos hablar. No mucho, sino poco y claro. El mensaje fue que teníamos que estar enfadados porque mentalmente nos habíamos caído y no nos lo podíamos permitir, pero también que la exigencia debía ser dar una respuesta adecuada, pero desde el convencimiento de que nos encanta el equipo, nos gusta jugar juntos y todos juntos debíamos dar el paso para ser un equipo competitivo.
“En los partidos a cara o cruz disponemos de un poco más de calidad para tener más posibilidades de éxito y eso se está notando”
Ahí empieza una racha de victorias en la que todo lo que antes salía mal sale bien. Algo más habrá que épica, dinámicas o milagros.
Bueno, la temporada pasada la canasta que metió Jaworski en Gran Canaria nunca la metimos. O los tiros libres que hemos metido en los últimos partidos en los minutos finales el año pasado los fallamos. Esto quiere decir que en el cara o cruz tenemos un poco más de calidad para tener más posibilidades y eso se ha notado. En la pasada temporada quizás éramos más previsibles, lo intentábamos, pero nos quedábamos cerca de ganar fuera de casa. Muchas veces llegábamos a ese final después de que nos remontaran y mentalmente se hacía complicado porque era algo que se repetía. Este deporte es físico, técnico y también mental y estas cosas influyen. Por eso me preocupaba que eso que le pasaba al equipo de la pasada temporada se trasladara al de esta. Era absurdo y contraproducente, por eso insistía en que lo de la mala racha era cosa de los periodistas, entre comillas, porque estaba seguro de que podíamos hacerlo mejor con un equipo nuevo.
Desde el comienzo de la temporada, se ha hablado de que la plantilla tenía más recursos y se está confirmando porque hay muchos jugadores capaces de meter diez puntos. Esa variedad supone un colchón de seguridad para un entrenador.
Nuestros máximos son más altos, en bastantes jugadores. Pero nuestros mínimos son más bajos que la temporada pasada y eso se ha notado contra los equipos muy buenos y ahí tenemos el reto. Una de las cosas a mejorar es nuestra solidez. Queremos seguir invirtiendo en potenciar nuestros máximos, pero también tienen que subir nuestros mínimos porque si no lo que nos ocurrió contra el Valencia se puede repetir. No nos pasó contra el Baskonia porque el mínimo de algunos jugadores fue el adecuado, pero el de otros, no.
“Al jugar a un ritmo alto hay más posibilidades de anotar y más jugadores pueden coger buenas sensaciones para ayudarte a competir”
También está dando resultado la apuesta por jugar con más ritmo, más rápido.
Al final, desde la energía es importante imprimir un ritmo más alto porque así llegan más posibilidades de anotar y más jugadores pueden entrar en buenas sensaciones para ayudarte a competir. Pero todo pasa por tener energía, algo que hay que trabajar y tener la mentalidad para ello. Por eso, hemos aumentado el ritmo de cambios, hacemos más rotaciones, tenemos la propuesta del cambio de quinteto después de tres o cuatro minutos como forma de hacer circular esa energía entre todos los jugadores lo más pronto posible. Nos está yendo bien, aunque no tenemos el nivel reboteador de los equipos top, y quizás no podemos jugar tan rápido como podríamos, pero nuestro nivel de ritmo es alto y nos gusta que sea así.
Doce victorias ya son más que todas las logradas el curso pasado. ¿Y ahora qué?
A por más, a por el siguiente partido. A seguir compitiendo bien en Europa y llegar lo más lejos posible. A no parar, en definitiva. Hay que aprovecharse de que tenemos jugadores que quieren dar un paso en su carrera y esto significa hacer una temporada completa buena. Y también el club está dando un paso adelante y queremos consolidarlo en lo que queda por delante.
Ahora mismo, el Surne Bilbao está igualado con los puestos de ‘play-off’ y en cuartos de la FIBA Europe Cup. El año pasado los partidos europeos hicieron que se resintieran los resultados en la Liga Endesa. ¿Se puede ahora ir a tope en las dos competiciones?
Vamos a intentarlo. Si en algo nos ahorramos un pelín de energía es en Europa porque la liga es lo que nos da de comer. Pero Europa nos da la ilusión de ganar algo y nos reconforta y nos hace estar orgullosos. Teniendo esto claro, podemos tener un equipo con energía si recuperamos a los lesionados. Los chavales nos están ayudando mucho, pero es clave que podamos volver a ser doce jugadores.
¿Qué conclusiones ha sacado de la Copa?
El equipo que mejor ha jugado ha sido el Valencia Basket con una propuesta muy clara. Y el Baskonia, que ha sido campeón con mucho mérito, también ha tenido una propuesta similar, desde la energía y la determinación en ataque. Cada jugador del Baskonia tenía la posibilidad de desbordar y lo han hecho muy bien y su defensa también ha sido muy sólida. De hecho, es un equipo que hace una defensa similar a la nuestra y también nos anima comprobar que nuestra propuesta defensiva también puede ser exitosa.