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Surne Bilbao 69-76 Kosner Baskonia

La racha triunfal del Surne Bilbao termina en el derbi ante el Baskonia

Mandó en el marcador hasta el descanso, pero acabó descarrilando ante el físico baskonista y el horrible partido de Hilliard y Jaworski: -26 de valoración entre ambos

El Surne Bilbao-Baskonia, en imágenesJosé Mari Martínez

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La histórica racha de diez victorias consecutivas del Surne Bilbao caducó este domingo (69-76) en el derbi vasco de la Liga Endesa, un encuentro en el que al conjunto vizcaino le pesó sobremanera la superioridad física del Kosner Baskonia. Llevaba Jaume Ponsarnau semanas avisando de que los suyos iban ya justitos de fuerzas y sus pronósticos se acabaron confirmando tras el descanso. Los suyos mandaron hasta entonces en el marcador (36–30) más por trabajo defensivo que por eficacia ofensiva, pero a partir de ahí quedaron empequeñecidos por los centímetros de su rival.

Un equipo como el vizcaino no puede permitirse ciertas licencias ante un rival de rango Euroliga y una de ellas es un encuentro tras desastroso de sus teóricos referentes ofensivos. Su pareja de extracomunutarios, Darrun Hilliard y Justin Jaworski, ni siquiera inauguró su casillero de puntos, acabaron entre los dos con un -26 de valoración y se aliaron para fallar sus 14 lanzamientos de campo y acumular ocho pérdidas. Demasiado lastre.

Mal ataque

Su paupérrimo partido hizo muchísimo daño a la sostenibilidad de un equipo que quedó en manos de Aleix Font, quien con 15 puntos firmó su mejor anotación en Liga Endesa, y los arreones de Martin Krampelj. Como muestra del pavor que generó el Baskonia en su ‘pintura’, el 1 de 8 de Melwin Pantzar en las distancias cortas e intermedias y el 5 de 11 de Tryggvi Hlinason.

Omoruyi y Diakite

Y es que los de Paolo Galbiati recibieron permiso arbitral para emplearse con contundencia en defensa, utilizando manos y cuerpos para interceptar a sus rivales, y no dudaron en utilizarlo a su favor. La victoria les salió cara, pues acabaron con tres lesiones (las de Khalifa Diop, en el salto inicial, y Markus Howard, ambas de rodilla, no tenían buena pinta y tampoco acabó el partido Rodions Kurucs), y termnaron siendo diferenciales Mamadi Diakite, con seis tapones y permitiendo quintetos jugando totalmente abiertos, Eugene Omoruyi, imparable debajo del aro, y Trent Forrest.

Mucha lucha

El encuentro arrancó mediatizado por la lesión de Diop (rodilla izquierda) al caer en la propia acción del salto inicial. Pegaron primero los anfitriones (4-0), respondieron los visitantes (4-7), los triples de Font y Bassala Bagayoko sacaron a los suyos de una fase de desaciertos y pérdidas y el partido, rebosante de ritmo y energía, entró en un momento en el que el caos sepultó al baloncesto más académico, generando escasos movimientos en el luminoso. Los veinte lanzamientos de los ‘hombres de negro’ en los diez minutos iniciales cristalizaron en solo 14 puntos; los 18 de los baskonistas, en 13.

Recursos

La idea de jugar para Hlinason no ofreció dividendos tempraneros para los de Ponsarnau, mientras que su rival recuperó el control de la situación con un parcial de 0-10 con gran protagonismo de Omoruyi (14-19). Pese a que Harald Frey sacó a los suyos del bache ofensivo, al técnico catalán no le gustaba nada lo que veía en pista y detuvo el choque con un 16-22 a siete minutos del descanso. Reaccionó de manera muy positiva el Surne Bilbao y dos minutos después era Galbiati el que debía llamar a capítulo a los suyos tras el 8-0 fabricado entre Krampelj y Margiris Normantas (24-22). Hasta el 13-0 llegó el gran momento de los locales, con el lituano inspirado en ataque y, además, atando muy en corto a Howard, y Font luciendo fusil desde la larga distancia (29-22). Forrest, a base de juego uno contra uno, intentó reflotar a los suyos, pero se encontró con la resistencia de Hlinason y el propio alero catalán y la cita llegó a su ecuador con un 36-30.

Porcentajes

Los de Ponsarnau mandaban sin puntos en el casillero de Hilliard y Jaworski (-13 de valoración entre ambos a esas alturas), con un pobre 32% en lanzamientos de dos puntos y habiendo fallado el único tiro libre que habían intentado. Por contra, dominaban en el rebote (27-20, con doce capturas ofensivas), encontraban refugio en ataque en su notable 40% en triples (6 de 15), a años luz del 2 de 11 de los visitantes y su esfuerzo defensivo era óptimo.

Problemas

Pese a que la acción se retomó con un mate de Krampelj, Ponsarnau tuvo que parar el partido con solo tres minutos de tercer cuarto consumidos tras un 0-9 baskonista para recuperar el mando del marcador (38-39) y Hilliard visiblemente fuera de partido y más pendiente de sus disputas con los árbitros. Sin embargo, el Surne Bilbao siguió acumulando pérdidas por doquier, algunas en primeras líneas de pase, y fallando tiros cómodos tanto debajo del aro como desde la línea de 6,75. Aunque su buen trabajo de retaguardia le mantuvo muy vivo en el partido en primera instancia, la sequía ofensiva y la falta de señalización de contactos en la zona baskonista acabó pasando factura. Omoruyi volvió a resultar notablemente dañino para el amago de demarraje (43-51) antes de que un ‘dos más uno’ de Pantzar y una penetración de Font sobre la bocina colocaran un más esperanzador 48-51 a diez minutos del final.

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Caída

El Surne Bilbao llego a colocarse a solo un punto, pero sin dinamita ofensiva y con Hilliard profundizando en su momento de desacierto (luego se sumaría Jaworski), el Baskonia, con Diakite diferencial en ambos aros, encontró alfombra roja para el despegue definitivo. Del 50-51 al 50-62 y duelo finiquitado con 6:33 en el reloj. El conjunto anfitrión lo intentó hasta el final, pero más con corazón que con cabeza y acierto. Hasta el 67-73 se acercó antes de que no quedara más remedio que asumir la derrota y que su histórica racha triunfal descarrilara ante el físico del Baskonia.