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El Surne Bilbao quiere seguir en la cresta de la ola

Jaume Ponsarnau espera que el momento de confianza de su equipo le lleva a “jugar con determinación” en la visita a un apurado Zaragoza

El Surne Bilbao quiere seguir en la cresta de la olaACBPHOTO/A. ARRIZABALAGA

A lo bueno es fácil acostumbrarse y en esas está el Surne Bilbao, que no ha perdido un partido desde hace un mes y quiere prolongar esa racha en su visita al Casademont Zaragoza, un partido que pertenece a la vigésimoctava jornada y se adelanta por motivos de ajuste del calendario. Esto suma un viaje y un partido más antes de la Copa, el del día 18 ante el Gran Canaria, a una plantilla que va justa de efectivos por las lesiones, pero quiere pensar solo en “mantener la capacidad competitiva y la salud” hasta el parón por las ventanas de selecciones.

Jaume Ponsarnau reconoció que su equipo está “con confianza”, pero eso no puede “convertirse en un enemigo” en el sentido de que los hombres de negro dejen de hacer aquello que les ha llevado a lograr ocho victorias consecutivas para pensar en colarse en la pelea por los ocho primeros puestos y a construir esa confianza con argumentos identificables: “Jugamos mejor y tenemos las cosas más claras. Eso quizás a algún jugador le ha tranquilizado y ahora nuestro juego creo que es un poquito más colectivo. Somos más competitivos porque jugamos mejor colectivamente, tenemos roles más claros y no más acierto, pero sí más solidez”.

El Casademont Zaragoza, que ha tenido que hacer varios cambios en su plantilla y está rindiendo por debajo de lo esperado, planteará dificultades ya que “seguro que han puesto la cruz en este partido para empezar la reacción”. Por eso, el técnico del Surne Bilbao espera que el buen momento de su equipo se refleje hoy también en el Pabellón Príncipe Felipe y “nos ayude a llevar con determinación los momentos difíciles del partido, que los habrá, y a entender que ellos van a darlo todo porque juegan en casa y van a poner su máxima energía”.

Un rival muy cambiado

La mayor incógnita reside en la respuesta que pueda ofrecer el conjunto maño, ya sin opciones en la FIBA Europe Cup, y que ha tenido que “modificar su propuesta”, siempre con Santi Yusta y Devin Robinson como principales bazas anotadoras. La lesión de larga duración de Trae Bell-Haynes, una de sus piezas claves, ha supuesto la llegada de Isaiah Washington, un base con capacidad anotadora y que debuta hoy en la Liga Endesa, y el aumento de importancia de Marco Spissu, “otro base de gran nivel”. También se incorporó Christ Koumadje, un pívot de 2,24 que condiciona el juego del Zaragoza, para acompañar a Bojan Dubljevic, cuyo concurso no es seguro ya que apura su recuperación de una lesión en la mano.

Con todo, el fichaje más llamativo ha sido el de Josh Richardson, escolta de 32 años y casi 600 partidos en la NBA que “tiene mucha calidad ofensiva”, según el técnico de Tàrrega, aunque quizás su condición física no sea la mejor. “El punto débil del Zaragoza en ataque ha sido el acierto desde la línea de tres. Si pueden crecer en eso van a tener más capacidad competitiva”, comentó Ponsarnau.