El Surne Bilbao realizó el pasado verano una apuesta que ha resultado exitosa en esta primera vuelta de la temporada, la mejor desde la campaña 19-20 de retorno a la Liga Endesa. Jaume Ponsarnau, su cuerpo técnico y el director deportivo Rafa Pueyo entendieron que había que buscar una mejoría en las cifras del equipo en ataque. Por un lado, se incorporaron jugadores con gran capacidad anotadora como Jaworski o Hilliard en busca de mejorar la calidad en la ejecución y, por otro, se buscó elevar el ritmo de juego, el número de posesiones y de lanzamientos. Con más calidad y, sobre todo, más cantidad, los hombres de negro han logrado ya nueve victorias, seis más de las que lograron en la primera vuelta del curso pasado y solo dos menos que en toda la campaña.
Según datos extraídos de la web especializada Realgm.com, el Surne Bilbao juega casi cinco posesiones más por partido (76,6 por 71,8) para pasar de ser el decimosexto al sexto en ese capítulo de la estadística avanzada y ha elevado su media anotadora tradicional (de 81,9 en la campaña anterior a 84,6 en esta) pese a que su eficiencia ofensiva, de puntos por 100 posesiones, ha bajado de 111,9 a 109,7, a que pierde más balones (14,2 por 11) y a que está tirando peor de dos puntos y desde el tiro libre. La clave está en la mejoría en el porcentaje de triples. Lanzando solo uno menos ahora, 27,5 por partido, el Surne Bilbao anota los mismos, 9,8, más de tres puntos por encima.
Sin olvidar la defensa
Con más puntos anotados, las victorias están más cerca, una obviedad que en el caso de los bilbainos tiene el apoyo de la consistencia defensiva que ha sido habitual desde que llegó Ponsarnau. Pese a jugar con más ritmo, el Surne Bilbao recibe solo un punto más por partido (85,6 por 84,5) y ha pasado de ser el octavo equipo en eficiencia defensiva con 115,6 puntos en contra por 100 posesiones a ser el sexto con 111,1. Esto lleva a que sea noveno en la eficiencia neta, igual que la pasada temporada y que el puesto que ocupa en la clasificación.
Este estilo de juego provoca muchos altibajos en el marcador, pero Ponsarnau no quiere renunciar a él, en todo caso pulirlo y mejorarlo. El técnico catalán incidió hace poco en el rebote ofensivo para generar aún más oportunidades de tiro. La importancia que está tomando este aspecto del juego se ve en que el Surne Bilbao, con un porcentaje del 27,7% de capturas tras un tiro propio, era el duodécimo entre dieciocho equipos la pasada temporada y en la actual es el decimoséptimo.
En la primera vuelta ha habido momentos que podían haber invitado a renunciar a este estilo como el primer cuarto en Badalona, la primera parte en Gasteiz o la segunda ante el Valencia Baslet en Miribilla, pero el Surne Bilbao ha entendido que le merece la pena los riesgos que asume en ocasiones por la recompensa que obtiene a la larga. La apuesta, de momento, está resultando ganadora y, sobre todo y no menos importante, está consiguiendo que los seguidores se lo pasen muy bien con su equipo y quieren repetir.