El Surne Bilbao le ha dado un cierre inmejorable a la primera vuelta de la Liga Endesa, encadenando cuatro victorias que han mantenido vivas hasta el final sus opciones matemáticas, aunque estas fueran muy remotas en todo momento, de disputar la Copa. No lo hará a pesar de que su balance de 9-8 había sido en las últimas campañas sinónimo de billete para el codiciado torneo. Finalmente no tuvo que lamentar quedarse fuera por culpa de su negativo average, ya que La Laguna Tenerife consiguió este domingo ganar en la cancha del Barça y se adjudicó la última plaza en juego con un 10-7.
Balance de Copa
Sin embargo, este hecho no desluce en absoluto una hoja de servicios digna del torneo del K.O. Y es que en los últimos cuatro ejercicios el balance que ha conquistado el conjunto vizcaino había marcado la frontera para obtener el pasaporte, aunque salvo la pasada campaña, en la que el Barça se clasificó octavo sin empates en la tabla con otras escuadras, había sido necesario lucir un buen average para conseguirlo. Hace dos cursos, el Baxi Manresa jugó la Copa con un 9-8 mientras que el Baskonia se quedó fuera con el mismo balance. Hace tres ejercicios fue el Valencia Basket el que entró, quedándose fuera el Monbus Obradoiro, mientras que en la campaña 2021-22 fueron dos los equipos con billete cosechando nueve victorias, Río Breogán y Tenerife, quedándose sin premio de nuevo la escuadra alavesa.
Factor Miribilla
Una vez más, los hombres de negro han basado su notable primera vuelta en un rendimiento excelente en Miribilla, donde solo Valencia Basket y Barça han sido capaces de arrancar victorias, y en el hecho de romper en Girona la racha de más de un año sin ganar a domicilio, resultado positivo al que le ha seguido otro éxito en la siguiente salida, la del pasado sábado en Granada. Los de Jaume Ponsarnau ya habían dado en el palo con anterioridad tanto en Manresa como en Lugo, con Harald Frey y Justin Jaworski fallando los tiros finales que pudieron desembocar en triunfo.
Novena plaza
Así las cosas, el conjunto vizcaino alcanza el ecuador de la competición doméstica ubicado en una magnífica novena posición, en cabeza de los equipos terrenales de la competición y con una distancia sideral de seis victorias sobre las plazas de descenso, en las que el San Pablo Burgos presenta un balance de 3-14, con la última víctima deportiva de los hombres de negro cerrando la tabla con un muy negativo 1-16. El reto más inmediato de los de Ponsarnau pasa por recuperar lesionados e intentar alargar lo máximo posible su actual momento de juego y resultados, con la visita del Joventut el próximo sábado asomando en el horizonte.