Con la propulsión que le proporciona su buen momento de juego y resultados, con cuatro victorias consecutivas entre Liga Endesa y FIBA Europe Cup, pero también con la incertidumbre de tener actualmente a prácticamente media plantilla entre algodones. Así comparecerá este miércoles (20.30 horas) el Surne Bilbao en la cancha del Sporting de Portugal para afrontar un partido que en caso de victoria, y siempre y cuando el PAOK Salónica se imponga en cancha del Prievidza, sellará matemáticamente, y con dos jornadas de antelación, su billete para los cuartos de final continentales.

En la expedición bilbaina viajan tres canteranos que compiten en el equipo de la Liga U, Bingen Errasti, Kepa de Castro y un Urko Madariaga debutante en estas lides, porque Jaume Ponsarnau solo cuenta con seis jugadores de la primera plantilla sin percances físicos: Margiris Normantas, que tendrá que acumular muchos minutos en el puesto de base, Justin Jaworski, Aleix Font, Martin Krampelj, Luke Petrasek y Tryggvi Hlinason.

Bajas y dudas

Amar Sylla y Stefan Lazarevic continúan de baja -la del primera va para largo, según reconoció el técnico, mientras que el alero podría regresar la próxima semana-, Darrun Hilliard atraviesa por un proceso gripal y se desconoce si podrá ser de la partida y Melwin Pantzar y Bassala Bagayoko son duda al haber tenido que someterse a pruebas médicas por distintas molestias. Además, Harald Frey lleva un par de semanas jugando con molestias en el abductor -el pasado sábado solo disputó once minutos ante La Laguna Tenerife- y estaba previsto que guardara reposo en este encuentro, pero probablemente tendrá que echar una mano por las circunstancias.

Melwin Pantzar es duda para este duelo. FIBA Europe Cup

Físico

El conjunto que entrena Luis Magalhaes, que llega a esta cuarta jornada del Grupo M sin victorias en su casillero, tiene ya muy complicado avanzar en la competición continental, pero Ponsarnau prefiere centrarse en los peligros de un rival que en el partido de la primera vuelta en Miribilla no vendió barata su piel pese al 94-79 final. “Es un equipo al que respetamos, contra nosotros demostraron que tienen calidad. Nos defendieron bien, nos sentimos muy incómodos en ese partido. Arrancamos bien pero luego nos costó porque encontraron la forma de defendernos. Es un equipo muy físico, no tanto de altura pero sí de músculo y nos hicieron mucho daño en el rebote porque en eso son muy buenos”, apuntó, sin ocultar la conveniencia de hacer los deberes europeos lo antes posible: “Tenemos el objetivo de conseguirlo en este partido. Esta es una competición en la que todo tiene consecuencias. El premio de sellar la clasificación es importante y es lo que queremos conseguir, centrándonos en la nueva forma en la que tendremos que adaptarnos a este partido, que seguro que será diferente.

Amenazas

Para tratar de conseguirlo, el Surne Bilbao tendrá que poner el foco en frenar el ímpetu de Brandon Johns debajo del aro y su notable capacidad para hacer daño en el rebote ofensivo y la amenaza exterior que representan jugadores como Malik Morgan, Francisco Amarante, especialmente dañino en la contienda de la primera vuelta, Stephan Swanson o Maleeck Harden-Hayes. Las circunstancias no son las más propicias, pero el premio que hay en juego es notablemente jugoso.