El CD Padura de Arrigorriaga ha emitido un comunicado para expresar su "posición clara y firme ante la situación" generada tras las informaciones sobre el presunto acoso sexual sufrido por una jugadora de la entidad deportiva. En el texto condena "de manera tajante" cualquier tipo de agresión", con especial mención "a la difusión irresponsable del vídeo que ha dado origen a esta situación" y que, cuando "afecta a menores de edad" constituye un acto "profundamente irresponsable que solo contribuye a amplificar el daño y a vulnerar la intimidad de las personas implicadas", añade. 

Con la mima firmeza, el C.D. Padura también denuncia "las acusaciones infundadas que se han difundido desde" las asociaciones BIDAURE y URRUMA y que se han enviado a "determinados medios de comunicación y redes sociales". En este sentido, la entidad deportiva advierte que la "difusión de información falsa o no contrastada no solo distorsiona la realidad", sino que además provoca "un grave perjuicio a menores, a sus familias y a toda la comunidad deportiva". Además, califica de "especialmente grave" que se haya "señalado públicamente al club sin pruebas ni información verificada".

Desvinculación de los hechos

El CD Padura de Arrigorriaga continúa el comunicado afirmando que la "difusión del vídeo no fue realizada por ningún jugador ni jugadora del C.D. Padura" y que no consta que dentro de sus instalaciones deportivas "se haya producido agresión, acoso o violencia sexual alguna".

También asegura no tener constancia, a lo largo del viernes, sobre la existencia "verificada de ninguna denuncia contra ninguno de nuestros jugadores y jugadoras" y sostiene que "los hechos mencionados no ocurrieron en el marco de actividades del club ni bajo su supervisión". 

Protocolo de protección activado

Sobre los hechos denunciados, el CD Padura reconoce haber tenido conocimiento de un vídeo que implica a una jugadora del Club, en noviembre de 2025, instante en el que fueron activados "de inmediato los protocolos internos de protección” y se adoptaron medidas preventivas concretas para garantizar un entorno seguro a la afectada. Entre ellas enumera “la modificación parcial de horarios de entrenamiento, la reorganización de vestuarios con presencia constante de personal del club, el acompañamiento permanente de la entrenadora y la designación de zonas seguras durante los días de partido”. 

Durante este tiempo, se mantuvo un contacto constante con la familia de la jugadora aportando información “sobre las acciones que se estaban llevando a cabo”, unas medidas que, defiende el CD Padura, contaban “con su conocimiento y aprobación”.

Por ello, la entidad deportiva de Arrigorriaga rechaza “cualquier insinuación de haber dado la espalda a una menor” y defiende que sus instalaciones “han sido, son y seguirán siendo un espacio seguro para el desarrollo deportivo y personal de niñas y adolescentes”.