El Surne Bilbao Basket logró ayer el premio doble de la victoria y el average particular con el Girona, algo que Jaume Ponsarnau consideró muy importante ya que “tal y como está la clasificación abajo, todo puede decidirse por la diferencia de puntos”. “Contra el Lleida nos quedamos a solo dos puntos de lograrlo por un rebote, por un detalle. Por eso, cuando hoy se presentó la oportunidad de jugar por el average el equipo supo responder con solidez”, valoró el técnico de los hombres de negro.
Ponsarnau comentó que en el inicio hubo “cierta falta de intensidad competitiva” en su equipo, que tuvo que adaptarse a algunas novedades tácticas del Girona, “pero hemos encontrado en Abdur-Rahkman un jugador clave, tanto en ataque como en defensa, y a partir de ahí hemos comenzado a asentarnos”. La primera rotación “elevó el nivel, pero hemos hecho un mal último minuto antes del descanso”. El técnico catalán añadió que, pese a todo, “las sensaciones eran buenas porque teníamos la energía necesaria. Poco a poco, encontramos nuestro ritmo y con la irrupción de Rubén logramos marcar el punto de inflexión”.
Una de las claves fue controlar las pérdidas de balón, “aunque no nos importaría perder alguno más por asumir más riesgos a la carrera”. En el capítulo individual, Ponsarnau destacó a Domínguez, “también en defensa donde ahora ya nos transmite confianza” y de Cazalon dijo que “es disciplinado y puede aportar mucho. Tenemos que conocernos mejor y saber en qué momentos es conveniente darle descanso”. En definitiva, el Bilbao Basket cuenta ahora con más recursos. “Usar once o doce jugadores dependerá de las circunstancias, pero lo importante es que estén preparados para ayudar con su talento, calidad y mentalidad. Puede haber contratiempos y queremos que todos se sientan conectados y comprometidos”, concluyó.