Esperanzas y lamentos

El Bilbao Basket se ilusiona con el estreno de Damien Inglis, que deja buenos detalles antes del descanso, pero también acaba preocupado por la lesión de Rafa Luz

21.11.2021 | 00:38
El debutante Damien Inglis defiende a Bojan Dubljevic. Foto: ACBPhoto/M. A. Polo

eL Surne Bilbao Basket pasó de la esperanza y la ilusión al lamento y la preocupación en los quince minutos que duró el descanso en la Fonteta. En ese tiempo, todo cambió y los hombres de negro pasaron de jugar un baloncesto de altísimo nivel, sobre todo en ataque, a venirse abajo poco a poco en un partido que se les acabó haciendo largo. A 5.50 del final, el equipo de Álex Mumbrú solo perdía por tres puntos, pero ya para entonces había perdido el control de la situación y los jugadores acabaron fundidos y bajaron los brazos para entregar una derrota que no hizo justicia a lo que se había visto. Al final, el partido se pareció mucho al de la temporada pasada cuando los bilbainos también jugaron un primera parte brillante y terminaron perdiendo por 99-90.

Sin Andrew Goudelock, el Bilbao Basket perdió también a Rafa Luz, que iba a acudir a la llamada de su selección para las ventanas, pero tuvo que dejar la cancha en el segundo cuarto, justo tras robar un balón y hacer un mate, por problemas en la rodilla y ya no pudo volver a la cancha. El conjunto vizcaino se quedó sin dos jugadores exteriores habituales, aunque al menos pudo contar con Tomeu Rigo, que disputó once minutos tras un mes y medio de ausencia. Pese a todo, la rotación se resintió y no hubo mucho margen para corregir cuando el Valencia Basket apretó en defensa, los de Mumbrú empezaron a perder balones y a fallar esos tiros que metieron en la primera parte y el equipo taronja activó a los dos jugadores que podían marcar la diferencia: Prepelic y Dubljevic.

Desde la semana pasada, el club bilbaino está en el mercado en busca de un recambio para Goudelock. Con una semana de parón por el parón de selecciones, malo sería que también hubiera que perseguir un sustituto para Rafa Luz. También se van a marchar con sus selecciones Hakanson, Masiulis y Delgado, por lo que de nuevo el tiempo que se podía emplear en acoplar a Damien Inglis va a tener que sea utilizado para que el propio francés y otros compañeros recuperen su mejor condición física.

El jugador de la Guayana dejó muy interesantes detalles en su primera aparición en el campo, donde aportó seis puntos y movimientos destacados al poste. Nada que ver con ese cuatro abierto que algunos han querido atisbar en su trayectoria pasada. En teoría, el ala-pívot galo, de físico rotundo, solo iba a ser utilizado en caso de extrema necesidad porque apenas se ha entrenado con su nuevo equipo, pero terminó con 21 minutos y medio en cancha para ocho puntos y tres rebotes. Como a todos los demás, la segunda parte le atropelló y es que cuando el Bilbao Basket jugó sin complejos, de perdidos al río, y sin demasiada elaboración en ataque, sorprendió a los taronjas, encontró buenas situaciones de tiro y un acierto extraordinario para firmar 57 puntos al descanso, algo irreal. Pero cuando el Valencia subió líneas y los hombres de negro tuvieron que elaborar más sus posesiones, llegó la sucesión de errores y los desajustes que también hicieron que Inglis pareciera lo que es, un recién llegado.

APUESTA VALIENTE

El paso de los minutos descubrió las carencias del Bilbao Basket, principalmente a la hora de cuidar el balón, y devolvió a los jugadores y sus seguidores a la realidad. Nada que reprochar al comportamiento del equipo ayer en la Fonteta ni al planteamiento del entrenador. Quiso ser valiente, arriesgó todo lo que pudo jugando a campo abierto, pero no salió bien ante un rival que no perdonó en cuanto olió la sangre y que oposita a ser un serio rival para los dos grandes por la enorme amplitud de su plantilla, que ha ido creciendo con las lesiones y la apuesta obligada por los jóvenes.

El Surne Bilbao Basket, en cambio, tiene que volver a mirar a la enfermería, ayer de nuevo los juniors Basterrechea y Gascón tuvieron que completar el banquillo en un partido del que el equipo sale con tres jugadores menos. El parón llega en un momento oportuno en ese sentido, pero las ventanas de selecciones las carga el diablo y de nuevo habrá que cruzar los dedos para que nadie más se haga daño. Hace un año, Balvin cayó en este periodo y las consecuencias se arrastraron hasta el último partido. Por eso, la sexta derrota fuera de casa duele menos que la ausencia de salud.

las reacciones

"hemos acabado sin oxígeno"

Álex Mumbrú. "Ha sido un partido de dos mitades muy diferentes. En la primera parte, la lesión de Rafa Luz nos deja sin un base y casi sin rotación. El Valencia nos ha presionado y nos hemos quedado sin oxígeno. Hemos acumulado errores, muchas pérdidas tontas y hemos recibido canastas fáciles y al final nos han sacado de la pista. La segunda parte ha sido muy física y en la mitad del tercer cuarto ha empezado a cambiar el partido. El Valencia está claramente en ascenso. Sabíamos que iban a subir líneas, como hicieron contra el Joventut, la Virtus y el Barça, y con las rotaciones ellos han podido más que nosotros. Al margen de la derrota, nos vamos preocupados por la lesión de Luz. Con él, podríamos haber jugado con dos bases y controlado mejor el partido".

Inglis dejó interesantes detalles en su primera aparición, en la que aportó seis puntos y movimientos destacados al poste

Nada que reprochar al comportamiento del equipo en la Fonteta, donde quiso ser valiente y arriesgó todo lo que pudo.


noticias de deia