Un ordenador con conexión a internet puede ser una fuente de distracción en sí mismo y cualquier pestaña abierta, convertirse en un quitatiempos. En este contexto surge Fomi, una aplicación con inteligencia artificial (IA) para macOS (sistema operativo de Apple para sus ordenadores Mac) que no se limita a cerrar la puerta a determinadas webs, sino que vigila lo que haces y decide si estás trabajando o perdiendo el tiempo. Si concluye que estás haciendo lo segundo, te riñe.
Si somos de los que nos distraemos con una mosca, podemos recurrir a bloqueadores de distracciones que prometen al usuario una concentración absoluta. Sin embargo, bloquear del todo una web muchas veces no es la solución ya que, si la desactivamos para entrar solo un momento, es probable que acabemos sucumbiendo al scroll infinito con la consiguiente pérdida de tiempo.
Fomi, una app que te vigila
La misión de Fomi es resolver el problema de las distracciones y para ello lo primero que te pregunta es en qué estás trabajando y qué herramientas usas. A partir de ahí, observa todo lo que sucede en el escritorio: cada aplicación que abres y cada página que visitas. Utiliza la inteligencia artificial para analizar todo lo que aparece en la pantalla y determinar, según el contexto, si el uso es productivo o una distracción.
Detrás de este proyecto están Zach Yang y su equipo. La idea surgió, según contó a la revista Wired, después de hablar con un amigo que cursaba un posgrado y necesitaba YouTube para ver vídeos relacionados con sus estudios. Los bloqueadores clásicos no le servían ya que, cuando tenía que acceder a la plataforma, las recomendaciones que le aparecían continuamente desviaban fácilmente su atención. Yang construyó un prototipo capaz de distinguir entre el trabajo real y la distracción, y acabó convirtiéndolo en un proyecto real.
Juego y vigilancia
La experiencia de uso de Fomi tiene algo de juego y algo de vigilancia. Cuando activas una sesión de concentración, aparece un punto verde y un temporizador en la parte superior de la pantalla, rodeando la muesca del MacBook. Si cambias a una aplicación potencialmente problemática, el indicador se vuelve amarillo. Si la distracción es clara, el punto se vuelve rojo y un tomate animado salpica la pantalla, invitándote a volver al trabajo.
En la práctica, Fomi suele acertar, de forma que, si lees un artículo relacionado con el tema sobre el que estás trabajando, te deja en paz, pero, si te detienes en otro contenido distinto -aunque sea en la misma web-, te llamará la atención.
El propio Yang reconoce la dificultad de definir qué es "trabajo" y qué es "distracción". En el caso de un creador de contenidos puede navegar por Instagram en busca de inspiración y ese mismo gesto puede ser ocio puro para otro usuario. Cuanto más concreto sea el usuario a la hora de describir tus tareas, mejor funcionará el sistema, aseguran a Wired desde el equipo, que trabaja para afinar el motor de reconocimiento.
Datos personales
Esta app puede ser muy eficaz, pero también despierta reticencias por el tema de la privacidad. Fomi realiza capturas de pantalla periódicas y las envía a un modelo de IA en la nube -GPT-5 Mini de OpenAI- para analizarlas. Antes de enviarlas, según explican, se eliminan los datos personales identificables como los nombres, las contraseñas o los números de tarjeta. La empresa afirma no almacenar información en sus propios servidores y que las imágenes se guardan solo en la memoria RAM. Además, la aplicación se distribuye a través de la App Store de Apple, lo que implica cumplir sus normas de privacidad.
Aun así, la cantidad de datos transferidos es importante, ya que en una jornada normal puede subir alrededor de medio gigabyte en capturas. De esto se desprende que, desde luego, no es una herramienta pensada para trabajos que requieran discreción.
Fomi ofrece tres días de prueba gratuita y, después, una suscripción de ocho dólares (casi 7euros) al mes. Si tienes problemas para concentrarte y decides lanzarte a probar esta app, comprobarás que es una especie de ojo que todo lo ve que puede ser al menos tan útil como inquietante.