El farmacéutico y divulgador Álvaro Fernández, conocido en redes sociales como @farmaceuticofernandez, ha publicado un vídeo que se ha vuelto viral por la claridad con la que explica algo que todavía genera confusión: el bronceado no es sinónimo de salud.

En sus palabras, “muchas veces, cuando vemos a alguien muy bronceado, enseguida decimos míralo, qué guapo, qué bien le queda, qué sanote se le ve”. Fernández reconoce que en lo estético cada persona tiene su opinión, pero advierte de que desde el punto de vista de la salud, el bronceado no es bueno.

El especialista recuerda que “el bronceado es un mecanismo de defensa que activa nuestra piel ante una agresión, en este caso la de la radiación solar”. Y si la piel necesita defenderse, significa que está sufriendo un daño. Es decir, ponerse moreno nunca debería entenderse como un indicador de fortaleza o vitalidad, sino todo lo contrario.

Sol, sí, pero con moderación

En su intervención, Fernández matiza que tomar el sol es beneficioso en pequeñas dosis, porque resulta imprescindible para mantener niveles adecuados de vitamina D. Sin embargo, subraya que “con un poquito de sol, diez minutos al día, es más que suficiente”.

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Un tema importante de cara al verano😳 envíaselo a la persona que no se ponga crema solar porque quiera estar morena☀️

♬ sonido original - Laura Lopez

Ese tiempo breve bastaría para que el organismo active la producción de esta vitamina, esencial para la salud ósea y el sistema inmunitario, sin necesidad de largas exposiciones que dañan la piel. El error, según explica, es pensar que cuanto más bronceado esté alguien, más sano está. La realidad es justo la contraria.

El farmacéutico es tajante: “ningún bronceado es saludable”. No existe un punto intermedio ni un moreno “seguro”. Lo que la mayoría percibe como atractivo es, en realidad, la señal de que la piel está respondiendo a una agresión.

Consecuencias del exceso de sol

Fernández aprovecha para recordar que el bronceado no solo no aporta beneficios, sino que acarrea efectos secundarios a medio y largo plazo. En su vídeo afirma que “es una de las causas principales de envejecimiento de la piel, es decir, de la aparición de arrugas y manchas”.

Quemadura solar Freepik

De forma contundente, advierte de que un verano de sol puede acabar pasando factura en pocos años: “morenito para hoy y viejo pellejo canceroso para mañana”. Con esta frase tan contundente resume los dos riesgos más importantes de la exposición excesiva: el fotoenvejecimiento prematuro y la aparición de cáncer de piel, uno de los más comunes en la población mundial.

Un mensaje viral para cambiar hábitos

Su consejo final es compartir el vídeo con esas personas que todavía se empeñan en tumbarse bajo el sol durante horas. “Mándale este vídeo a esa persona que se empeña en tumbarse al sol como si fuera un lagarto, para que vea que tú tenías razón y ella no”, concluye.

El objetivo es que cada vez más gente entienda que un bronceado no es un logro estético inocuo, sino una señal de alarma. Y que la verdadera salud está en proteger la piel, limitar la exposición solar y utilizar fotoprotección adecuada.

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El índice UV es la referencia más fiable para saber cuánto riesgo implica la exposición solar en cada momento del día. Consultarlo antes de salir es clave, porque no es lo mismo tomar el sol con un índice 3 que con un índice 9 o 10, cuando los daños pueden producirse en apenas minutos. Protegerse de forma proporcional al índice UV, usando sombrero, gafas, ropa adecuada y un fotoprotector con el factor correcto, no solo previene quemaduras, sino también el envejecimiento prematuro y el cáncer de piel.