Los New York Knicks han logrado esta madrugada el 2-0 en la serie de las Finales de la NBA contra los San Antonio Spurs. Los neoyorquinos ganaron por un punto (104-105) y podrán conseguir el anillo en el Madison Square Garden. Un campeonato que se les resiste desde hace 53 años.

A pesar de llevar una desventaja de 14 puntos en el último cuarto, una estelar actuación de Victor Wembanyama —el protagonista final del encuentro— logró darle la vuelta al marcador. El galo acabó con 29 puntos, 9 rebotes y 4 bloqueos, pero cometió dos errores que marcaron el partido. El primero, una pérdida de balón al intentar pasárselo a Stephon Castle, y el segundo, un fallo en un tiro a media distancia que habría supuesto la victoria de su equipo.

Desde el bando de los Knicks, Jalen Brunson fue crucial nuevamente al convertir el tiro libre que selló el empate a 104 tras sufrir una falta en la jugada anterior.

Un choque plagado de alternativas

Los Spurs dominaron el primer cuarto gracias a su plan defensivo, comandados por los puntos de De'Aaron Fox y aprovechando el bajo porcentaje de acierto de Mitchell Robinson al forzarle a ir a la línea de tiros libres. Sin embargo, en el segundo periodo apareció Karl-Anthony Towns para sostener a los Knicks anotando 17 puntos antes del descanso, al que se llegó con un 52-56 favorable a los visitantes.

A la vuelta de los vestuarios, los neoyorquinos ampliaron su ventaja hasta los dobles dígitos castigando desde el perímetro con jugadores como Mikal Bridges y Landry Shamet. Parecía que el partido estaba completamente controlado para los visitantes, pero San Antonio reaccionó en los últimos cuatro minutos con un gran parcial que ajustó el marcador y llevó el choque a un desenlace muy apretado.

Hasta 500.000 dólares por una entrada

La eliminatoria está vista para sentencia, y eso la gente de Nueva York lo sabe. El Madison Square Garden volverá a acoger unas Finales de la NBA 27 años después, y la posibilidad de ver a su franquicia campeona ha provocado que los precios alcancen cifras sin precedentes.

Las localidades más baratas de reventa para el tercer partido superan los 11.700 dólares, mientras que la media se sitúa en torno a los 17.300. Para el cuarto encuentro, donde podría certificarse un 4-0 definitivo, el precio de entrada más asequible asciende a los 14.600 dólares.

A pie de pista, los codiciados asientos de la primera fila se están subastando con pujas que ya superan los 500.000 dólares, una cantidad que irá destinada a la fundación benéfica del pabellón.

La inflación es tal que incluso Donald Trump, invitado al partido, comentó de forma irónica que no pagaría esas sumas y que prefería seguir el evento por televisión.