El Lointek Gernika juega este miércoles en el Polideportivo Gasca de Donosti (17.30 horas, Teledeporte) el último derbi de la temporada con el deseo de sumar un segundo triunfo consecutivo que supondría dejar la permanencia casi cerrada. Las obligaciones televisivas han colocado el partido ante el IDK Euskotren en un horario impropio de un día laborable, pero el equipo gernikarra estará acompañado de una pequeña parte de su afición para empujar en busca del objetivo. “Visitar al IDK Euskotren siempre es un reto, más en una semana en la que habrá tres partidos muy importantes por lo que la capacidad de recuperación será decisiva”, apunta Lucas Fernández, que quiere que su equipo “ponga toda la ilusión y deseo y ser ambiciosas hasta el último momento”.
El Gran Canaria ya es uno de los dos equipos descendidos y en esa batalla la victoria del domingo ante el Estudiantes ha tenido que suponer un impulso anímico para las jugadoras y el técnico espera que el buen rendimiento en Madrid se prolongue en un duelo “en el que tendremos que estar muy bien en ataque porque el IDK te lleva a situaciones muy físicas. Es uno de los equipos que mejor rebotea y esa será otra de las claves”. Jay Adams volverá a ser baja para medirse al conjunto de Azu Muguruza, que después de una gran primera vuelta que le llevó a la Copa, sufrió un bache que le tiene ahora en tierra de nadie, sin margen de error para alcanzar el play-off.
Khadija Faye, Yvonne Ejim y Paige Robinson son las principales bazas anotadoras del equipo donostiarra, en el que tienen mucho protagonismo Itzi Ariztimuño y Rosó Buch, ex del Lointek Gernika. Veronika Remenarova ha reaparecido hace poco y Kristine Vitola ha llegado para armar una rotación de buen nivel, en principio más poderosa que la que perdió en la primera vuelta en Maloste.