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MEMORIAS EN ROJO Y BLANCO

Aquel Oviedo-Athletic en el que el conjunto rojiblanco hizo el ridículo ante un rival muy necesitado (6 de mayo de 2001)

El conjunto de Txetxu Rojo, sin aspiraciones europeas, fue una sombra de sí mismo en su última visita liguera al Carlos Tartiere para encajar una goleada histórica (5-0)

Aquel Oviedo-Athletic en el que el conjunto rojiblanco hizo el ridículo ante un rival muy necesitado (6 de mayo de 2001)DEIA

El Athletic regresa hoy al Carlos Tartiere en un encuentro de liga un cuarto de siglo después, un recuerdo nada grato en la memoria athleticzale, ya que el equipo entonces dirigido por Txetxu Rojo salió esquilmado su visita a un Oviedo inmerso en la lucha por la permanencia y que ruborizó al conjunto rojiblanco, que fue una sombra de sí mismo para regresar a casa humillado por la manija encajada ante el equipo de Radomir Antic, que se impuso por un sorprendente 5-0.

El encuentro ya comenzó torcido para el Athletic, ya que a los once minutos de juego el serbio Paunovic, el técnico que la campaña anterior lideró el regreso a la élite del cuadro carbayón 25 años después pero que fue destituido el pasado octubre, abrió la lata en un desajuste de la defensa y del propio Iñaki Lafuente. Los de Txetxu Rojo no se conectaron al partido, lo que aprovechó el Oviedo para lanzarse con todo en ataque y diez minutos después Oli firmó el 2-0 y pasados otro cinco minutos, en el 26, Danjou batió por tercera vez a Lafuente.

El encuentro estaba visto para sentencia en menos de media hora y, por si quedaba algún atisbo de remontada, Oli hizo su segundo tanto a los tres minutos de la reanudación en un nuevo despiste de la zaga rojiblanca, que fue un coladero. Ver para creer. Sobre todo porque en el minuto 55, con todavía mucho partido por delante, Paunovic, de nuevo, puso la guinda al cerrar la goleada. El Athletic apretó en el tramo final en su deseo de maquillar el resultado, pero careció de pegada para superar a Esteban.

Una goleada que dejó un mal sabor de boca en la familia Athletic, hasta el punto de que los rojiblancos, que se habían despedido de sus opciones europeas, se dejó llevar en las últimas cinco jornadas de aquella liga y en las que solo sumó un punto de quince posibles, en tanto que el Oviedo se quedó a las puertas de su objetivo y consumó el descenso a Segunda División.