El objetivo de puntos que se ha marcado el Athletic
El conjunto rojiblanco, que se sitúa a tres puntos del descenso, está obligado, tras el paréntesis de la Champions, a reaccionar en liga en las 17 jornadas que restan y alcanzar cuanto antes las 42 unidades para asegurar la permanencia
Son pocas las ocasiones en las que Ernesto Valverde proyecta un discurso con ciertos matices apocalípticos como el que pronunció tras la nueva debacle consumada por el Athletic el domingo en el Sánchez Pizjuán. Los leones están a tres puntos del descenso tras su derrota en Sevilla y la victoria del Alavés ante el Betis. El técnico rojiblanco ha visto las orejas al lobo y su mensaje no hace más que acentuar el estado de máxima inquietud que anida en la masa social athleticzale con el transcurrir de los leones en la liga, en la que se acercan al abismo de la zona de descenso tras hincar la rodilla ante el Sevilla y encadenar cinco jornadas consecutivas sin ganar, tacada en la que han encajado cuatro derrotas y han firmado un pobre empate. Unas cifras raquíticas que retratan el estado decadente del colectivo rojiblanco, liderado por su entrenador, que no dudó en tirar de reflexiones cortas y rotundas. “Las alarmas están encendidas”, “nuestra situación en liga es muy mala”, “los objetivos tienen que cambiar”, frases que denotan la pesadumbre que azota a un equipo que el miércoles se juega también su futuro en la Champions con el duelo en San Mamés ante el Sporting de Portugal y que cierra la fase de liga de la máxima competición continental.
El compromiso con el conjunto lisboeta llega en un momento crítico del Athletic en liga, competición que le da de comer mientras que la Champions se entiende como una paga extra por los réditos dinerarios que genera. Así y todo, se deduce que los rojiblancos buscarán el miércoles frente al Sporting una victoria que les meta en el play-off, pero sin quitar el ojo a la liga, sobre todo porque cuatro días después afrontan el complicado derbi en San Mamés con la Real Sociedad, que va de menos a más, una inercia opuesta a la del colectivo de Valverde, que necesita reencontrarse con el triunfo para que el panorama no se oscurezca aún más, ya que se empieza a rememorar tiempos ingratos, como los del bienio negro, entre 2005 y 2007, periodo en el que la amenaza del descenso cobró indicios de auténtica realidad. De ahí que el objetivo a día de hoy del Athletic con 17 jornadas de liga por delante se reduzca a la permanencia, para la que se ha marcado el reto de sumar 18 puntos más de los actuales y alcanzar los 42, cifra que tradicionalmente se marca para blindar la categoría.
El peor equipo en el último tramo
Lo cierto es que el Athletic sufre una caída sin frenos en liga. Su última victoria data del pasado 6 de diciembre, cuando tumbó en San Mamés al Atlético de Madrid, tercer clasificado, gracias al solitario tanto de Alex Berenguer y, desde entonces, no sabe lo que es ganar en la competición de la regularidad. Un tramo de cinco encuentros en el que los rojiblancos asoma como el peor equipo de LaLiga EA Sports, junto al Oviedo, ya que solo ha sumado uno de los quince puntos posibles, una paupérrima cosecha que le ha abocado a su actual crisis. Los de Valverde dieron un paso adelante con su victoria sobre la tropa de Simeone, lo que les llevó a ocupar la séptima plaza a un solo punto de los puesto europeos, mientras que a día de hoy esa distancia ha aumentado considerablemente. En el mismo sentido, el Athletic, cerrada la décimo quinta jornada, sacaba once puntos al Girona, penúltimo clasificado, un colchón que también se ha reducido de manera llamativa, un hecho que le obliga incluso a estar atento a lo que suceda esta noche en Montilivi, ya que una victoria del Getafe le podría afectar. Le podría, incluso, caer hasta la décimo tercera posición, una pérdida de siete casillas en la tabla.
La fotografía de este Athletic va más allá de los números, porque, detrás de ellos, asoman una sensaciones de juego que, al margen de la segunda mitad en el compromiso del pasado miércoles en Bérgamo frente al Atalanta, dejan muy fría a su masa social, que se pone en alerta por lo que puede ocurrir a corto plazo. Ante ello, emerge el fantasma del citado bienio negro. Cabe recordar que en la campaña 2005-06, la posterior al cierre de la primera etapa de Valverde en el banquillo, el conjunto rojiblanco poseía a estas mismas alturas de la película 19 puntos, uno por encima del descenso, aunque espabiló en los 17 partidos restantes para sumar 26 puntos más. Un curso después, 2006-07, contaba con 22 puntos, los mismos que el descenso, y no logró la salvación hasta la última jornada, cuando venció al Levante en el viejo San Mamés. Por ello, el derbi del domingo ante la Real puede marcar el futuro.
