El Athletic, que se mide este martes a la Cultural y Deportiva Leonesa en los octavos de final de la Copa, guarda desde hace 70 años un hueco privilegiado en la historia del conjunto leonés. Un equipo que tuvo en la década de los años 50 el honor de estrenarse en Primera División, a la que llegó en buena medida por la gestión de un bilbaino que se afincó en León. Antonio Amilivia, empresario minero, sigue siendo a día de hoy el presidente más importante en la centenaria historia de la CyD Leonesa, a la que llevó desde Tercera a la máxima categoría del fútbol en menos de un lustro.
Coincidiendo con ese hecho histórico, el equipo leonés inauguró el 23 de octubre de 1955 el estadio de La Puentecilla y lo hizo con la visita del Athletic en la séptima jornada de la temporada 1955-56. Hasta entonces, el equipo había disputado sus encuentros como local en una ubicación distinta y la llegada del conjunto rojiblanco, que venía de ganar su décimo noveno título de Copa el curso anterior, levantó una enorme expectación en la ciudad.
Según recogen distintos recortes de prensa de la época, el choque entre la Cultural y Deportiva Leonesa y el Athletic estableció un récord de asistencia, con 27.428 espectadores en las gradas. Hubo, incluso, quien accedió al campo trepando por alguna de las paredes del estadio y las imágenes que perduran de entonces muestran unas gradas en las que no cabía ni un alfiler. La recaudación de aquel encuentro fue de 1.083.044 pesetas.
Carmelo, Orue, Etura, Canito, Mauri, Maguregi, Artetxe, Garay, Arieta I, Uribe y Gainza formaron de inicio en aquel partido a las órdenes de Ferdinand Daucik. Un equipo que pasaría a la historia al conseguir el cuarto doblete del Athletic, que acabó ganando la liga y la Copa y que se llevó la victoria de La Puentecilla por 1-3.
Un choque que, según las crónicas, estuvo marcado por la polémica. Los locales se adelantaron en el marcador y el Athletic logró el empate en el minuto 73 por medio de Arieta. Se supone que el tanto llegó tras un claro fuera de juego que, en primera instancia, fue señalado por el árbitro. Pero las presiones de los jugadores rojiblancos, cuentan, acabaron por hacer que el colegiado se pensara mejor su decisión y acabara dando por válido el gol. Artetxe y Garay culminaron la remontada y la victoria se fue para Bilbao.
La Cultural y Deportiva Leonesa, por su parte, acabó bajando a Segunda al término de aquella campaña, y desde entonces no ha vuelta a competir en Primera División. En 1971, el estadio de La Puentecilla pasó a llamarse Antonio Amilivia en memoria del ilustre presidente bilbaino, cuyo nieto, Mario Amilivia, sería años después alcalde de León por el Partido Popular.
LA MAYOR GOLEADA
El Athletic no solo tiene un hueco en clave positiva en la historia de la CyD Leonesa, pues en la temporada 1944-45, en los dieciseisavos de final de la Copa, encajó a manos del conjunto rojiblanco la que es su mayor goleada en el fútbol profesional. Fue un 8-2 que encajaron en San Mamés en el partido de vuelta, después de haber caído por 1-3 en casa en la ida.
Telmo Zarra, autor de cinco goles, los tres primeros logrados en un breve lapso de seis minutos, entre el 22 y el 27, fue la gran estrella de un partido para la historia. Aquella fue la segunda de las siete ocasiones en las que ambos equipos se han visto las caras. Como curiosidad, en las tres veces en las que se han enfrentado en Copa, el Athletic ha alcanzado como mínimo las semifinales (en la temporada 2004-05 perdió ante el Betis) y en las otras dos ha levantado el título (campaña 1944-45 y 1955-56).