La receta del Athletic para tumbar al Real Madrid en San Mamés

El Athletic busca dar un golpe de efecto en un clásico que se reedita 21 días después marcado por el covid

22.12.2021 | 00:15
Varios jugadores rojiblancos emprenden un ejercicio en el inicio de la sesión del lunes en Lezama.

Se asume que será un clásico muy atípico. Tendrá poco que ver con lo que se esperaba días atrás, porque el covid-19 vuelve a ocasionar estragos en todos los ámbitos de la sociedad y el fútbol no es ajeno al impacto que genera la sexta ola de una pandemia que está aún lejos de erradicarse. Los enfrentamientos entre el Athletic y el Real Madrid proyectan un aroma diferente. Son historia y así se manejan. El de esta noche en San Mamés, con todo, está marcado por el covid-19, ya que los dos equipos no podrán poner en liza sus mejores argumentos por culpa de las numerosas bajas, más acentuado en el caso del bloque madridista, que ayer martes conoció también el positivo de David Alaba, con lo que eleva a once la nómina de futbolistas con los que no podrá contar Carlo Ancelotti, la gran mayoría a causa de la enfermedad (Modric, Asensio, Marcelo, Rodrygo, Alaba, Isco, Bale y Lunin) y a los que se suman Casemiro, por sanción; y Carvajal y Ceballos, por lesión. Marcelino, por su lado, pierde a Unai Simón, Iñigo Martínez, Alex Berenguer y Jokin Ezkieta, aislados en sus respectivos domicilios tras dar positivo y que se unen a las conocidas por lesión de Yuri Berchiche, Dani Vivian y Asier Villalibre, en tanto que Peru Nolaskoain aún no está en las debidas condiciones físicas tras permanecer año y medio sin competir.

Un amplio parte de guerra que, se quiera o no, puede marcar el partido, pero que también aporta su punto de expectación por lo que pueda ofrecer el Athletic ante el líder de la liga 21 días después de que le tuviera contra las cuerdas en el mismo Santiago Bernabéu. Entonces, las dos escuadras aplicaron sus respectivos plan A, aunque Iñigo Martínez tampoco jugó en ese caso por sanción, y los leones fueron los que gozaron de las mejores ocasiones, pero les penalizó su impericia y las intervenciones salvadoras de Courtois, que suma 430 minutos consecutivos imbatido. Benzema, pichichi, sentenció al Athletic, el equipo al que más ha machacado a base de goles en lo que va recorrido de su carrera. El francés se ha salvado del brote en su equipo, por lo que su presencia, junto a la de un Vinicius en pleno pico alto, ya genera por sí mismo cierto temblor en las carnes del conjunto rojiblanco, que no ha sido capaz de dejar su portería a cero en sus cinco anteriores encuentros en La Catedral.

Pasados 21 días del encuentro en el coliseo blanco, el equipo merengue no ha recibido gol alguno, como tampoco lo encajó en el mencionado partido en el Bernabéu, y los leones, en cambio, han tenido de todo en tan corto periodo, aunque el éxito del domingo frente al Betis ha dado un giro a su inercia, como también ha sucedido en el caso madridista pero en un matiz menos positivo, ya que vio cómo el Cádiz frenó su espléndida tacada de siete victorias consecutivas. Es precisamente el factor defensivo donde pone el foco el Athletic, cuya meta, como también fue ante los verdiblancos, la volverá a defender el cachorro Julen Agirrezabala, mientras que su suplente apunta a Ander Iru, su compañero en el Bilbao Athletic. Marcelino confía en que Yeray, que jugó el domingo "cojo", llegue a tiempo, si bien podría retocar la esencia de la zaga en caso de que apueste por Óscar de Marcos, autor del gol que consumó la remontada sobre el Betis, en el lateral derecho, lo que podría producir la mudanza de Iñigo Lekue al costado izquierdo en detrimento de Mikel Balenziaga, de cara a aportar a las bandas de mayor profundidad ofensiva ante una posible debilidad en el blindaje de las mismas por parte de Lucas Vázquez y el belga Hazard. Es solo una hipótesis, como lo es también la opción de que Oier Zarraga comparezca por delante de De Marcos y como refuerzo en la medular de Vencedor y de un Dani García que regresa al once tras cumplir su partido de sanción. Arriba, Oihan Sancet, determinante en sus minutos ante el Betis, podría acompañar a Iñaki Williams, autor de un doblete el domingo y del que ayer Marcelino dijo que "ni ahora es el mejor delantero del mundo ni antes era un paquete".

Se trata de aplicar la vacuna antiMadrid, un líder que llega a San Mamés con una propuesta inédita por la alta cuantía de sus bajas y siete jugadores de su filial en la convocatoria, pero que presume de un llamativo arsenal ofensivo, porque Benzema, Vinicius o Kroos sí juegan.

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