Athletic 0 - 1 Real Madrid

El lamento de Marcelino tras la derrota del Athletic en San Mamés ante el Real Madrid

Solo ha sumado tres victorias en sus diez encuentros en San Mamés con un Athletic al que le volvió a castigar un desajuste. Podría haber sido el último partido de los leones sin público

17.05.2021 | 01:16
Yeray, cariacontecido sentado sobre el césped de San Mamés, mientras los jugadores del Madrid celebran el gol de Nacho.

Quizá el de ayer domingo sea el último partido que se haya disputado sin público en San Mamés debido a la pandemia del covid-19. Si la evolución favorable de la crisis sanitaria lo permite, la afición rojiblanca, aunque sea con un aforo limitado, podría regresar a las gradas de La Catedral en el mes de agosto, ya con el inicio del próximo curso, lo que supondría una liberación colectiva y, de paso, volver a catar el fútbol en toda su esencia. Porque el clásico de ayer domingo, como ha ocurrido en el resto de partidos durante 15 meses, careció de alma, sin ese aroma que supone despedir la liga en San Mamés y ante el mismísimo Real Madrid, que aún opta al título en la jornada final. Fue, sin más, un duelo descafeinado y que esperó a sus últimos minutos para que cogiera esas dosis polémicas de antaño, sobre todo con la expulsión de Raúl García, por un insulto a un linier según recoge el acta firmado por el inefable Mateu Lahoz, que no se quiso perder su cuota de protagonismo. Y todo ocurrió bajo el silencio de San Mamés, cuyo bullicio han echado de menos los leones y el propio Marcelino García Toral, que ayer domingo completó su décimo partido en la guarida rojiblanca.

Las mejores imágenes del partido. Fotos: Borja Guerrero y Juan Lazkano


El asturiano no está muy satisfecho con sus números en liga a falta del cierre del próximo domingo en la visita a un Elche que quiere quemar su última bala para evitar el descenso. No en vano, su estreno al frente de los leones, el pasado 6 de enero, lo saldó con derrota frente al Barça y ayer domingo sufrió la segunda en Bilbao a costa de un Madrid que con poco se llevó los tres puntos. Es decir, la cosecha de Marcelino en La Catedral se resume en tres victorias –Getafe, Granada y Atlético de Madrid–, cinco empates –Valencia. Villarreal, Eibar, Alavés y Osasuna– y las dos mencionadas derrotas, lo que se traduce en la suma de catorce de los treinta puntos posibles, una llamativa fuga que, junto a tropiezos evitables como visitante, ha privado al Athletic de pujar por el soñado regreso a una competición continental que se le ha resistido en las últimas cuatro temporadas.

Marcelino, que por primera vez sí sufre dos derrotas consecutivas en liga, se ha lamentado en repetidas ocasiones de los errores puntuales y detalles que han impedido a su equipo hacer más caja, al mismo tiempo que no ha logrado quitarse la espinita de encadenar dos victorias consecutivas. El Real Madrid tampoco fue muy superior al Athletic, pero tuvo el acierto, acompañado de una pizca de fortuna, de batir a Unai Simón en su segundo disparo a la meta defendida por el de Murgia, que sucedió a los 68 minutos, lo que habla bien del matiz defensivo del conjunto rojiblanco, al que le ha abandonado la inspiración de cara al gol. Solo ha visto puerta en uno de sus últimos compromisos, pese a los cambios que introdujo el de Villaviciosa, al que no le surtió efecto la vuelta a la titularidad de un Iñaki Williams (no lo era desde la final de Copa frente al Barça) desfondado en este tramo final de un curso en el que no ha tenido el impacto esperado de un futbolista de su rol.

Lo cierto es que el Athletic no pudo despedirse de la liga en San Mamés por la puerta grande. Ya dañó al Atlético de Madrid en La Catedral en su lucha por el título y al Sevilla le apartó en el Sánchez Pizjuán de ese objetivo, pero el Real Madrid, al que venció el equipo de Marcelino en la semifinal de la Supercopa, salió ileso de ese vértigo que le podría causar los antecedentes de los leones, a los que solo les queda bajar la persiana a una liga decepcionante con una victoria en el Martínez Valero, en el que, por cierto, sí habrá público, con un máximo, eso sí, de 5.000 espectadores.

la cifra

58

años sin victorias seguidas

El Athletic no cerraba una liga sin sumar dos triunfos consecutivos desde la campaña 1962-63, entonces en una competición en la que se completaron treinta jornadas frente a las 38 de la actual. Los rojiblancos acabaron en la décima posición.

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