bilbao - Ningún aficionado del Athletic podrá olvidar lo sucedido el 4 de marzo de 2009, fecha en la que los rojiblancos alcanzaron la ansiada final de Copa tras endosar al Sevilla un incontestable 3-0 en San Mamés. Lo ocurrido durante los noventa minutos de un choque para el recuerdo, así como la celebración posterior y la comunión previa entre equipo y afición, tampoco pasará nunca al olvido para los jugadores que remontaron el 2-1 del envite de ida para delirio de una ciudad entregada a los leones.
Dos de los futbolistas por los que apostó de inicio Joaquín Caparrós para levantar el resultado adverso del Ramón Sánchez Pizjuán fueron Fran Yeste y Aitor Ocio. Ambos disputaron el partido completo y pudieron saborear en primera persona los efectos de una victoria “imposible de olvidar”. “Todo el mundo se acuerda de ese día”, apunta el excentrocampista basauritarra, a quien tampoco se le ha olvidado el cántico que dedicó San Mamés a José María del Nido, entonces presidente del Sevilla y autor cerebral y material de un vaticinio que nunca se cumplió.
“Nos vamos a comer al león desde la melena hasta la cola. Que juegue Llorente me da exactamente igual, pero no hay un vasco que duerma sabiendo que juega Kanouté”, apuntó el máximo mandatario sevillista, que tuvo que ver desde el palco de la antigua Catedral cómo la afición rojiblanca le recordaba sus palabras con una guasa de la que los jugadores intentaron abstraerse como pudieron. “Además de la clasificación y del buen partido que hicimos, ese encuentro también es muy recordado por el cántico que le dedicaron al presidente del Sevilla. La verdad es que desde el césped se escuchaba un poquito”, apunta Yeste, consciente de que el vacile fue mayúsculo.
“Nosotros, de todos modos, estábamos centrados en el juego. Era un partido clave para poder jugar una final y todo salió redondo. La ilusión era máxima y tengo un grandísimo recuerdo de aquel día, porque fue una noche histórica para nosotros”, añade el de Basauri, a cuyas reflexiones se abraza Aitor Ocio, quien asegura orgulloso que “tuvimos la fortuna de vivir algo que nunca olvidaremos. Éramos conscientes de lo que suponía regresar a una final de Copa después de tantos años y los días previos al partido veíamos que la ciudad estaba llena de banderas”.
San Mamés, en una de sus grandes noches, llevó en volandas a los leones. “El resultado de la ida no era muy favorable y recuerdo que el Sevilla estaba en los puestos de arriba en la clasificación, pero no le dimos la más mínima opción. Una vez más, la afición tuvo gran parte de culpa en lo que ocurrió, porque contagió al equipo y amilanó al rival en todo momento”, destaca Ocio, quien añade que “desde que bajaron del avión se dieron cuenta de que iba a ser difícil eliminarnos”.
Más que difícil, el reto resultó imposible para un Sevilla que dos años antes había levantado su segundo título de la Europa League. El equipo dirigido por Manolo Jiménez, superado de cabo a rabo por un Athletic imparable, alcanzó el tiempo de descanso con el a la postre definitivo 3-0 en el luminoso. “Ese día no notábamos ni el cansancio. Los goles del primer tiempo ayudaron mucho y fue una noche redonda para todos”, subraya Ocio, que formó pareja de centrales con Fernando Amorebieta en un partido en el que Javi Martínez, Llorente y Toquero ejercieron como goleadores. Yeste, que asistió al de Rincón de Soto en el segundo tanto del envite, recuerda que en la charla de Joaquín Caparrós previa al partido “había poco que decir”.
“Joaquín sabía motivarnos muy bien, pero ese día no hacía falta decirnos muchas cosas. Sabíamos todo lo que nos jugábamos y la motivación salía de uno mismo. Fuimos a por ellos desde el primer minuto y después del primer gol nos vinimos aún más arriba. En el segundo tiempo, con 3-0, intentaron apretar un poco, pero supimos controlar muy bien el partido y lo sacamos adelante entre todos”, reflexiona Yeste, que recuerda preso de la emoción que una vez finalizado el choque “la gente saltó al campo, me cogieron y me levantaron. Tengo un recuerdo muy bonito de todo aquello, porque salieron además muchas fotos de aquella celebración, las cuales guardo y veo de vez en cuando, porque fueron momentos muy especiales”.
una eliminatoria igualada Siete años después de aquella inolvidable noche copera, San Mamés acoge hoy el primero de los dos asaltos correspondientes a los cuartos de final de la Europa League. Aitor Ocio, feliz por los cuatro años “muy buenos” que jugó en el Sevilla (2003-07), equipo con el que ganó cuatro títulos, considera que la eliminatoria europea que vuelve a poner cara a cara a Athletic y Sevilla “está muy igualada”.
“Estoy satisfecho de haber podido aportar mi granito de arena a la historia del Sevilla, pero el Athletic ha sido mi equipo desde la infancia y durante la mayor parte de mi carrera. Ahora vuelven a jugar entre sí y, quitando al Borussia Dortmund, considero que son los dos equipos más fuertes de la Europa League, por lo que es el emparejamiento más fuerte y quien lo supere tendrá muchas opciones de llegar a la final”, comenta el exdefensa gasteiztarra, que no ve un favorito claro. “No creo que lo haya, pero el factor campo va a ser importante en ambos partidos, porque tanto San Mamés como el Sánchez Pizjuán aprietan mucho. Será una eliminatoria muy buena para el aficionado”, opina Ocio.
Yeste, por su parte, también atisba un cruce “muy igualado”. “Los dos equipos están con mucha ilusión de poder llegar lejos en la competición y espero dos partidos muy igualados. No recibir gol en San Mamés será fundamental, pero todo se decidirá en el partido de vuelta. Ojalá podamos superarla y jugar una nueva final”, remarca el ahora entrenador del Arenas juvenil, seguro de que San Mamés volverá a vibrar esta noche. “El jugador nota mucho cuándo la gente está motivada y con ganas. Te da un plus de motivación y en este partido será fundamental que los jugadores noten eso”, concluye Fran Yeste.