bilbao - Koikili Lertxundi (Otxandio, 23-XII-1980) ha dicho basta. Deja el fútbol en activo, tras quemar su última etapa de dos temporadas en el Mirandés. El lateral vizcaino dejó huella en sus cinco cursos en el Athletic (2008-2012), en el que jugó 98 partidos oficiales y quizá su salida del club rojiblanco propició que empezara a pensar en su retirada. Desde hoy, ejercerá como socio del Athletic, en el que ve un vacío sentimental que propicia la salida de jugadores referencia en el equipo, y se dedicará de pleno a su intensa actividad empresarial.

¿Qué le ha llevado a dar el paso de colgar las botas?

-Sobre todo, dos motivos. La falta de ilusión te toca un poco el corazón y, por otra parte, el hecho de tener unos productos empresariales consolidados, otros nuevos, te hace plantearte la vida de otra manera. El fútbol me ha dado mucho, pero también exige mucho. Este año, además, ha sido muy duro.

¿El descenso del Mirandés ha precipitado su decisión?

-El descenso te deja un poco tocado y te hace plantearte cosas, como seguir o no en el mundo profesional. Si no hubiéramos descendido, podría surgir la opción de seguir en Miranda. Sin embargo, la decisión estaba tomada desde hace tiempo y aunque hubiera tenido esa posibilidad, me lo habría pensado mucho.

¿Le cansaba ya el fútbol a nivel profesional a los 33 años?

-Te va cansando por un montón de cosas que no se ven, pero que se sufren. Prefiero dejarlo de esta manera, peleando más o menos en el mundo profesional, no que el fútbol me deje a mí.

¿Con qué sensación lo deja?

-Con buenas sensaciones. Estos últimos meses han sido muy duros por el Mirandés y por su afición. Analizando lo que he hecho en el mundo del fútbol es para estar satisfecho, porque he peleado un montón y lo que he logrado ha sido fruto de unos valores muy fuertes que los he defendido hasta última hora.

¿Su marcha del Athletic indicaba que le quedaba ya poco recorrido, con Miranda como última etapa?

-Decidí cumplir mi contrato en el Athletic hasta el último día, pese a las circunstancias porque Bielsa me dijo desde el primer día que apenas iba a jugar. Deportivamente, me marcó y resultaba difícil encontrar equipo en Primera. He estado feliz estos dos años en Miranda y sí, es cierto que se estaba acercando el fin.

¿Se arrepiente de ese año en blanco en Bilbao?

-Como persona era muy importante cumplir mi palabra y mi firma. Tenía un poco de orgullo, porque ser del Athletic supone tener compromiso hasta el último día.

Ha chupado mucho barro, ha sufrido graves lesiones, ha jugado cinco temporadas en el Athletic, ha acabado en Segunda División... Su carrera es difícil de definir.

-Mi caso sí puede ser raro. Empecé a jugar a los 14 años al fútbol gracias a mi hermano Xabi, que era muy aficionado. Mi escuela ha sido la calle. Es cierto que mi carrera fue hacia arriba muy rápido, ya que pasé a Segunda B con apenas cuatro años jugando al fútbol, culminado con el salto al Athletic con 26 años. Fue una pasada. No ha sido un camino nada fácil, pero quizá por ello te sientes más realizado.

Y jugó una final de Copa.

-Miras cuántos jugadores han pasado por el Athletic y no han podido jugar una final y te sientes todo un privilegiado.

¿Pesa mucho el lateral izquierdo del Athletic?

-Habían pasado jugadores que dieron un nivel altísimo y la gente espera que los que llegan den un nivel similar. Es cierto que desde la retirada de Larrazabal se ha podido mirar con lupa el puesto, pero creo que he dado el callo.

¿Cómo quiere que se le recuerde como jugador del Athletic, aunque también haya tenido sus críticos?

-Independientemente de lo que se valore en el capítulo futbolístico, ya que cada uno tiene su opinión, me quedaría con la entrega. He intentado darlo todo por este club y el club también me ha ayudado mucho. Se ha creado esa sintonía con la afición, porque desde el primer día he recibido cariño y lo sigo recibiendo.

Habla de su compromiso con el Athletic justo el día en que anuncia su retirada y Ander Herrera elige al Manchester United para abandonar la causa rojiblanca. No son buenos tiempos para el ‘sentimiento Athletic’.

-Por el Athletic pasan grandes jugadores y la pena es que algunos deciden coger otro rumbo. Si el tema se gestiona bien, la temporada puede ser brillante. Se va un gran jugador, pero hay recambios entre los de casa. Las nuevas generaciones no son las de antes y estamos hablando de grandes clubes de Europa. Como profesional es para pensártelo cuando te llaman de esos sitios, pero a nivel de sentimiento quizá hay un vacío que hay que trabajar para que en el futuro el jugador se sienta tan enraizado que rechace irse a la Juventus, Manchester...