bilbao. Aquel 7 de mayo de 2006 el ocaso abrazaba Riazor. El Athletic se la jugaba en la penúltima jornada. El equipo dirigido entonces por Javi Clemente vivía un año calamitoso en lo deportivo, en una Liga donde flirteó con el descenso desde el arranque. Sobredosis de tensión. El Deportivo, entrenado por Joaquín Caparrós, luchaba por coger plaza en la extinta Intertoto. El encuentro comenzó con mala pinta para los leones, que vieron cómo Arizmendi adelantaba al Depor a los veinte minutos. Zozobra. Una semana después el Barça, que se proclamó campeón de Liga, visitaba San Mamés. Demasiado riesgo. Javi Casas, un lateral, salvó los muebles a los 70 minutos con el gol más importante de su vida futbolística. Casi en el epílogo, en el 88, Pablo Orbaiz selló el triunfo rojiblanco desde los once metros. Liberación. Absoluta. El Athletic, y los cientos de seguidores que le acompañaron en Riazor, celebraron la permanencia por todo lo alto. Siete años después, no muchos recuerdan esa angustia, que hoy se repetirá en el estadio coruñés, aunque con menos dramatismo que entonces. Javi Casas, Iñaki Lafuente y Luis Prieto, tres vizcainos y exleones, rememoran aquel partido que les marcó para el futuro.

javi casas

"Mi gol sirvió para agarrarnos a un clavo ardiendo"

Javi Casas (79 partidos como jugador del Athletic) se convirtió prácticamente en el héroe de aquella noche. Fue el autor del gol del empate (1-1), que quitó toneladas de presión a los de Clemente, ya lanzados hacia la victoria definitiva. "Fran (Yeste) botó un córner desde la derecha y entré en el segundo palo solo, para cabecear al fondo de la red. El gol sirvió para que nos agarráramos a un clavo ardiendo. Quedaba mucho partido y llegó al final el tanto de Pablo (Orbaiz). Fue demasiado agónico. El equipo tenía la mentalidad de que debía ser el último partido y no jugárnosla ante el Barça", describe el de Sopelana, que subraya también el impacto psicológico que absorbía Clemente, "que asumía todos los golpes y los esquivaba a la plantilla". "Celebramos la salvación como si se tratara casi de un título. Percibíamos el sentimiento de la gente, esa preocupación que afloraba en todo el entorno. No podíamos fallar y solo queríamos salir de la situación", afirma Casas, que detecta pocas similitudes con aquel partido y el que afrontará esta tarde el Athletic en Riazor: "Ojalá podríamos haber estado esa temporada con 35 puntos a falta de siete jornadas. No hay que ponerse en una tesitura dramática, aunque depende de la dinámica que tome el equipo de aquí al final. Este Athletic tiene capacidad suficiente para ir hacia arriba".

iñaki lafuente

"La sensación de ansiedad llegaba a una situación límite"

"No pude echarme la siesta en el hotel antes del partido. Compartía habitación con Orbaiz. Estuvimos pendientes de los resultados, que nos dejaron a cuatro equipos ahí y solo uno se podía librar en la penúltima jornada. Esa sensación de ansiedad llegaba incluso a una situación límite. Iñaki Lafuente (151 partidos como rojiblanco) defendió la meta del Athletic aquella noche primaveral en A Coruña y recuerda que ese partido fue el reflejo de "una temporada difícil pese a que manteníamos el bloque de la anterior. No sacábamos puntos, la destitución de Mendilibar... No estábamos acostumbrados a vivir esa experiencia de luchar por la permanencia y no éramos capaces de dar un arreón que nos sacara de la zona de abajo". El de Retuerto apunta que en ese partido "el equipo estaba jugando bien, pero íbamos perdiendo. Pasaban los minutos y aumentaban los nervios, pero el gol de Javi Casas fue una liberación. Fuimos a por el partido y logramos la victoria por deseo". Para el exguardameta, es "lógico" que el vestuario rojiblanco haya lanzado a lo largo de esta semana el mensaje de que el partido de esta tarde es trascendente "porque existe preocupación pese al colchón de siete puntos, por lo que el equipo sabe que tiene mucho que ganar en Riazor".

luis prieto

"La tensión fue terrible, hicimos sufrir a mucha gente"

Luis Prieto, al igual que Casas y Lafuente, ejerció de titular aquella noche del 7 de mayo de 2006. Ese encuentro en Riazor le trae recuerdos poderosos al excentral, que le tocó exigirse ante Diego Tristán, la referencia ofensiva de ese Deportivo. "Fue una semana de tensión terrible. Los días se hicieron muy largos, conscientes de que teníamos que ganar el partido sí o sí y evitar el drama de jugártelo todo en la última jornada ante el Barça. Hicimos sufrir durante todo el año a mucha gente. Por la mañana dimos una vuelta por A Coruña y vimos al montón de aficionados que se habían desplazado en esos momentos tan complicados para todos. Es un sentimiento único", reflexiona el de Dima (153 partidos como león), que rememora un duelo "intenso desde el minuto cero". "El 1-0 fue muy duro. Era un partido de pocas ocasiones, en el que tenías que echar el resto. ¡Claro que te podían los nervios! Sabíamos que teníamos que hacer nuestro estilo y demostrar lo que nos estábamos jugando", analiza Luis Prieto, que no cree que el conjunto rojiblanco viva a día de hoy un escenario de verdadera angustia: "No es una situación comparable, pero no por ello es inquietante. El equipo necesita encadenar una victoria y dos puntos más para no llegar con urgencia a los últimos partidos, porque sería una dinámica peligrosa, como ocurrió hace siete años. Con todo, este Athletic no tendrá problemas".