TRABZONSPOR: Petkovic; Emrah Eren, Korneel D Haene, Erdine, Celaleddyn; Gokdeniz, Cimsir, Thijs (Min. 78, Ücüncü, 78), Lee (Min. 84, Augustine); Tekke y Yilmaz.
ATHLETIC: Aranzubia; Javi González, Murillo, Luis Prieto, Del Horno; Gurpegi, Tiko (Min. 64, Orbaiz), Iraola (Min. 51, Urzaiz), Yeste; Ezquerro (Min. 76, Arriaga) y Joseba Etxeberria.
Goles: 1-0: Min. 25; Javi González (p.p). 2-0: Min. 57; Yilmaz. 3-0: Min. 69; Gokdeniz. 3-1: Min. 73; Gurpegi. 3-2: Min. 80; Del Horno.
Árbitro: Stuart Dougal (Escocia). Mostró amarillas a Murillo y Tiko.
Incidencias: 16 de septiembre de 2004. Estadio Huseyin Avni Aker. 18.000 espectadores. Copa de la UEFA. Ida de la primera eliminatoria.
ATHLETIC: Aranzubia; Iraola, Murillo, Luis Prieto, Del Horno; Orbaiz, Gurpegi, Joseba Etxeberria (Min. 82, Javi González), Yeste, Ezquerro (Min. 46, Arriaga); y Urzaiz (Min. 87, Azkorra).
TRABZONSPOR: Petkovic; Emrah, Seyhan, Yavuz, Volkan (Min. 66, Yilmaz), Cimsir (Min. 66, Thijs), Koçak Adem, Karadeniz, Lee, Yattara y Tekke.
Goles: 1-0: Min. 5; Ezquerro. 2-0: Min. 62; Yeste.
Árbitro: Tom Henning Ovrebo (Noruega). Amonestó a Yavuz, Cimsir y Koçak.
Incidencias: 30 de septiembre de 2004. San Mamés. Unos 40.000 espectadores. Copa de la UEFA. Vuelta de la primera eliminatoria.
EN septiembre de 2004 el Athletic dirigido por Ernesto Valverde regresó a Europa, en concreto para disputar la Copa de la UEFA después de seis temporadas en blanco, y el azar quiso que, al igual que en su último cruce continental, fuera ante un club turco. Entonces, el rival fue el Galatasaray, en el marco de la Liga de Campeones, y los rojiblancos obtuvieron un digno e inútil 1-0 en San Mamés. Esta vez, el bombo no le conduciría a Estambul, sede de los principales equipos de Turquía, sino a Trabzon, una localidad situada a orillas del Mar Negro, donde le aguardaba un enemigo muy crecido, que dominaba su competición doméstica al haber encadenado cinco triunfos de la mano del fogoso entrenador Ziya Dogan. El ganador del emparejamiento accedía a una liguilla y, como ahora, el primer encuentro se celebraba en campo ajeno.
La información disponible sobre el Trabzonspor no aportaba excesiva claridad sobre su auténtico potencial. Las previsiones se basaron, al menos parcialmente, en los tópicos al uso relativos al fútbol turco que hacían hincapié en su carácter anárquico, caliente y hasta violento. En la plantilla de Dogan llamaban la atención el ariete internacional Fatih, de gran clase, el emergente y rápido extremo Gokdeniz y la experiencia de una zaga con un notable balance en la campaña precedente que dirigía Thijs, un belga con recorrido en la Premier.
El estadio Hüseyin Avni Aker constituía otro factor a considerar, debido a la acreditada fama de ruidosos de que gozaban los hinchas del Trabzonspor. A la hora de la verdad, el asunto ambiental apenas tuvo incidencia, el medio centenar de hinchas que se desplazó en el avión desde Bilbao junto a la expedición oficial incluso se hizo notar, especialmente en el tramo final del encuentro. Las imágenes de otros campos turcos, preferentemente de la capital, con sus gradas envueltas en el humo de las bengalas y la machacona cadencia de los tambores, no se reprodujeron. En realidad, ni siquiera se cubrió el aforo, acaso porque tampoco el Athletic tenía gran tirón por aquellas latitudes.
gestiones de urgencia El viaje sí que fue accidentado, aunque no el vuelo en sí mismo, de cinco horas de duración. Sucedía que la recién elegida directiva de Fernando Lamikiz se desplazó con un par de asuntos de enjundia pendientes de resolución y con serias dudas de que hubiese tiempo material para encauzarlas. Por un lado, la equipación, puesto que la junta anterior, la presidida por Ignacio Ugartetxe, había inscrito al equipo en la Copa de la UEFA con la polémica camiseta diseñada por Darío Urzay. Los nuevos rectores gestionaron deprisa y corriendo a fin de que el Athletic pudiera lucir su uniforme clásico, eso sí, con las modificaciones reglamentarias para tomar parte en competición internacional, obteniendo la víspera del encuentro el visto bueno de la organización. El segundo tema era más espinoso aún, pues tenía que ver con la suspensión cautelar entonces vigente (validada desde marzo de 2003) que afectaba a Gurpegi, sobre quien pesaba una sanción de dos años. Podía jugar en las competiciones de la Federación Española de Fútbol, pero en cuanto se supo el resultado del sorteo, los medios turcos iniciaron una campaña a fin de evitar su alineación.
Pese a que los dirigentes del Trabzonspor aseguraron que no utilizarían en su beneficio el delicado asunto, solo una vez que el Athletic estuvo instalado en Trabzon se conoció que la UEFA ofrecía todas las garantías, impidiendo así la posibilidad de que el rival intentase anular el resultado del partido. La asunción del criterio de la FEF por parte de la UEFA resultó clave a la postre en la suerte de la ronda, pues fue precisamente Gurpegi quien rescató a su equipo de lo que parecía su segura eliminación, gracias a que acertó a enganchar una volea de zurda que cambió radicalmente el panorama. El Trabzonspor vencía por 3-0 a falta de veinte minutos para el final y ese gol dio pie a un segundo, a cargo de Del Horno tras saque de falta de Yeste. El 3-2 definitivo alteró por completo el pronóstico de cara a la vuelta en San Mamés. El Athletic volvió a casa con el susto en el cuerpo, pero sonriente. Si en Trabzon estuvo cerca de echar por tierra sus ilusiones europeas, en Bilbao la historia discurrió por unos derroteros más amables. Ezquerro, en jugada personal, completaba la remontada nada más romper a sudar, en el minuto cinco. Los turcos lo encajaron mal, pero hubo que aguardar una hora, hasta el minuto 62 para certificar el pase. Fue otro golazo, obra de Yeste, quien enardecido sacó a relucir sus calzoncillos durante la celebración.
camino a la gloria El gesto reportó unos jugosos dividendos a la entidad, dado que en los días siguientes se agotaron todas las existencias de slips rojiblancos en las tiendas oficiales, pero sobre todo permitió que el Athletic escribiese más adelante una de sus páginas más brillantes en el concierto internacional. Tras apear al rugoso Trabzonspor, el conjunto de Valverde quedó encuadrado junto a Parma, Besiktas (otro turco, que dirigía un desubicado Vicente Del Bosque), Steaua y Standard de Lieja. El Athletic ganó sus dos citas en campo propio, 2-0 a los italianos y 1-0 a los rumanos. Cayó en Estambul (3-1) y acudió a Lieja a jugarse el todo por el todo. Para la historia ha quedado aquel 1-7 que se mantiene en la memoria del entorno y de los protagonistas como uno de los encuentros más gozosos de la época moderna.
Volviendo al cruce con el Trabzonspor, conviene apuntar que justo antes de la ida se recibía al vigente campeón, el Valencia, con el que se empató a dos. El costo de la UEFA se dejó sentir después, en la derrota sufrida en La Catedral con el Deportivo (1-2). En la vuelta se repitió un poco lo vivido: el Athletic echó el resto antes derrotando al Madrid, pero el fin de semana posterior cayó con estrépito en Getafe, con tres goles de Pachón.