bilbao. El Athletic activa la operación salida. Tres de los siete descartados -Ion Vélez, el octavo, fue el primero en encontrar acomodo en el Girona- por Marcelo Bielsa cerrarán en las próximas horas las negociaciones para recalar en otros conjuntos que les aseguren los minutos de los que no van a disfrutar con en la entidad rojiblanca. Se trata de Mikel Balenziaga, Urko Vera y Galder Cerrajería, quienes bajarán un escalón para militar respectivamente en el Valladolid, Hércules y Murcia, clubes de Segunda División.

El caso Balenziaga es el que más cerca está de finiquitarse. El guipuzcoano, que no ha tenido fortuna en el cuadro rojiblanco en el que recaló en el verano de 2008 procedente de la Real Sociedad, ligará su futuro más cercano a la entidad pucelana, que es la que ha puesto más interés por hacerse con los servicios del de Zumarraga, que ya conoce la categoría de plata merced a su paso por el Numancia como cedido en la campaña 2009-10.

Balenziaga, de 23 años de edad, irrumpió con fuerza en su primer curso como león, hasta el punto de tomar en parte en 24 encuentros de Liga y en dos de Copa. Joaquín Caparrós depositó su confianza en el exrealista, que con el paso de las jornadas perdió protagonismo en detrimento de Koikili, curiosamente otro de los descartes de Bielsa. El guipuzcoano, entonces, aceptó la cesión al Numancia con el deseo de curtirse antes de emprender una segunda etapa en el Athletic, que se quedó en anecdótica ya que solo participó en un encuentro durante la temporada pasada.

El Valladolid de Miroslav Djukic se había convertido en la segunda opción para Balenziaga después de que este no llegara a un acuerdo con el Las Palmas, que ya le tanteó en el pasado mercado de invierno. El cuadro vallisoletano, uno de los serios candidatos al ascenso a la máxima categoría, se entiende como un destino competitivo para un jugador aún joven y cuya relación con el Athletic expira el 30 de junio de 2013.

salidas rentables Los conjuntos de Segunda División suelen nutrirse a estas alturas de jugadores de Primera División descartados por sus clubes. Para los primeros estas operaciones se entienden como rentables, sobre todo si se refieren a futbolistas con fichas modestas, como puede ser el caso no solo de Balenziaga, sino también de Urko Vera y Galder Cerrajería.

El bilbaino, que recaló en Lezama el pasado enero procedente del Lemona, no se esperaba la decisión de Bielsa en torno a su persona. El delantero, de 24 años de edad, ha visto cómo su sueño de jugar en el Athletic se ha limitado hasta la fecha en el puñado de minutos de los que gozó en los cinco encuentros de Liga en los que tomó parte y en los que tuvo tiempo para estrenarse como goleador, merced al tanto que firmó en Getafe en el descuento y que dio un punto valiosísimo.

Urko Vera tenía sobre la mesa la opción de comprometerse con el Slavia de Praga, que le ofrecía dos años de contrato, pero él y el Athletic han preferido esperar a una oferta interesante para seguir en el fútbol estatal. Lo hará en el Hércules, que el pasado mayo perdió la categoría en Primera División, en el momento en que se acuerde la letra pequeña, ya que la entidad alicantina, inmersa en proceso concursal, pujaba por hacerse con los servicios de un atacante de las características del de Txurdinaga, que podría firmar para dos años, aunque el club bilbaino no descarta hacerse con una opción de recompra.

Galder Cerrajería es el menos conocido para la masa social del Athletic. Sus comparecencias con el primer equipo se redujeron a su presencia en el amistoso que los leones disputaron el pasado marzo en San Mamés frente al Celtic. Sin embargo, el baracaldés apuntaba grandes maneras con sus prestaciones en el filial, lo que llevó a la anterior Junta Directiva a ofrecerle y firmar en junio un contrato de dos años con el primer equipo, si bien la llegada de Bielsa ha frenado ese salto.

Cerrajería, de 22 años de edad, no tiene experiencia ni en Primera ni en Segunda División, pero el fino centrocampista está bien considerado entre los técnicos que le conocen, entre ellos el vizcaino Iñaki Alonso, que afronta su segunda temporada en el banquillo del Murcia, al que ha llevado de nuevo a la categoría de plata.

Alonso quiere dar una oportunidad al aún rojiblanco para crecer como futbolista, pese a que el jugador asume que no tendría nada fácil hacerse de inicio con un hueco en el once del conjunto pimentonero, que partirá con el objetivo primordial de asegurarse la permanencia.

Por último, los casos de Koikili, Iñigo Díaz de Cerio, Iñigo Pérez e Iban Zubiaurre se encuentran lejos de solucionarse y sus posibles salidas no se producirían hasta los últimos coletazos del mercado de fichajes, abierto hasta el día 31.