Primer día de clase para el nuevo Athletic 2025-26, entrenado por Javi Lerga, en el que se estrelló frente a un sólido y rocoso Costa Adeje Tenerife dirigido por el vizcaino Eder Maestre, y que supuso el primer punto liguero en Lezama. Un encuentro en el que el conjunto insular estuvo más cómodo. Un duelo sin goles en el que el Tenerife gozó de las mejores ocasiones, pero el Athletic se escudó en Adriana Nanclares, que volvió a demostrar que es la mejor guardameta del campeonato.
El choque resultó muy igualado, típico comienzo de liga, con varios debuts, muy físico y duro y con un conjunto rojiblanco que mostró su falta de fluidez, sobre todo desde la línea de tres cuartos en adelante.
Por otro lado, la Liga F dio comienzo con sus novedades a nivel de VAR, con un paso previo, con la posibilidad de dos peticiones de revisión por equipo durante todo el encuentro. El Tenerife mostró desde el inicio su insolencia en Lezama, derrochando su peligro en la zona de ataque con sus puntas que buscaron con insistencia la espalda de la defensa bilbaína. No en vano el desgaste local quedó reflejado en Bibiane, que acusó la falta de ritmo de competición tras su lesión de larga duración, y tuvo que dejar su sitio tras el descanso a Landaluze.
De salida, Oihana se mostró la más inquieta por su banda izquierda. Aunque el primer aviso lo dieron las visitantes en un saque de esquina en el que el balón tocó en Maddi y se marchó alto. La costamarfileña Amani lideraba a las isleñas, muy bien situadas, tras cumplirse el primer cuarto de hora. El saque de una falta de Nerea Nevado no encontró rematadora en la zona de influencia. El Tenerife seguía insistiendo y entre Maddi y Bibi sacaron otro balón de Aithiara, que buscaba la red.
El Athletic no encontraba su sitio y apenas se dejaba ver en ataque. Sin embargo, Elba tuvo que emplearse a fondo para evitar que Ane Campos marcara tras marcharse en velocidad y evitar a la portera en su salida fuera del área. Fue una gran ocasión cumplida la media hora, pero, a renglón seguido, de nuevo Aitihara apareció por la izquierda frente a Nanclares finalizando alto dentro del área tras un gran pase de chilena de una compañera.
Tras el descanso, el escenario apenas cambió. Sakina buscó la diagonal desde la izquierda pero su remate se marchó arriba. En una de las pocas ocasiones locales, Vilariño no pudo concretar en el área tras una jugada individual de Amezaga. El Tenerife siguió marcando el nivel de exigencia. Carlota tuvo la gran ocasión final que entre el larguero y la mano salvadora de Nanclares evitaron el triunfo insular. Ahora toca pensar en el próximo rival, de máxima exigencia, ya que el Barça visita San Mamés el próximo domingo (12.00 horas).