“Es más rentable invertir en prevención que en intervención”

Una buena gestión forestal, con masas clareadas y una buena red de pistas, hace que los incendios sean menores

08.02.2020 | 20:05
Los guardas forestales patrullan en pareja por las zonas más sensibles al fuego del territorio.

Una buena gestión forestal, con masas clareadas y una buena red de pistas, hace que los incendios sean menores

Bilbao - A la hora de luchar contra los incendios forestales, las prioridades de la Diputación son claras: la prevención, en forma de desbroces o de habilitación de pistas, es el mejor antídoto para reducir los fuegos en los montes del territorio. "Es mucho más rentable la inversión en el mantenimiento preventivo que en la propia intervención", afirma el jefe del Servicio de Montes, Carlos Uriagereka.

Más allá del dispositivo de prevención y extinción de incendios forestales, existe una importante labor a nivel de gestión y mantenimiento de la superficie forestal. Además de actuar de forma directa en los montes que son de su propiedad, la Diputación coopera con las extensiones boscosas municipales y colabora con los propietarios forestales, en cuyas manos se encuentra el 75% de la masa forestal del territorio.

Para apoyarlos, el departamento de Sostenibilidad y Medio Natural desarrolla planes de ayuda para invertir en medidas preventivas, que suponen alrededor de 5,5 millones de euros al año. Con estas subvenciones, por ejemplo, se construyen infraestructuras como balsas para recoger agua cuando haya un fuego en las inmediaciones o se establecen barreras naturales que impidan la expansión de incendios en zonas de riesgo medio o alto.

Eliminar el poder calorífico También se trabaja para evitar dar combustible a las llamas que se puedan generar, a través de la eliminación del matorral bajo invasor de las masas forestales, manteniendo limpias las pistas forestales y llevando a cabo labores de clareo, entresaca y poda. Son trabajos que, además de evitar la propagación del fuego, eliminan el poder calorífico al incendio y evitan el traslado de las llamas a las copas de los árboles. Es lo que ocurrió, por ejemplo, el domingo en el incendio de Muskiz, cuyas llamas no llegaron a alcanzar la parte más alta de los ejemplares. Todas estas medidas permiten crear masas forestales más resistentes.

"Todas esas labores preventivas tienen como consecuencia una menor incidencia de incendios y, en caso de ocurrir, que sean de menor intensidad. También hay una buena red de infraestructuras de pistas forestales, que ayuda mucho tanto en la interrupción del incendio como en la rápida llegada de los medios al lugar del incendio", resume el jefe del Servicio de Montes. "Si se ha hecho una buena labor de prevención, en el momento en que ocurre un incendio va a ser de menor intensidad y de menor daño para el medio ambiente", finaliza.