Un total de 1.800 atletas, entre niños y adultos, correrán mañana por las calles de Mungia con motivo de la XXVI edición de la San Antontxuko Herri Krosa, una carrera que es todo un referente en la localidad y que agotó los dorsales hace más de un mes. Al igual que en ediciones anteriores, este evento tiene un componente solidario. Por ello, un euro de cada dorsal se destinará a la Asociación Cornelia de Lange, en apoyo a la lucha contra una rara enfermedad genética que afecta a la pequeña Sare, vecina de Mungia de 10 años de edad, que estará presente en la entrega de premios, y de June, vecina de Lezama de 14 años.

Sare es una niña muy querida en Mungia e incluso el propio Fito Cabrales le dedicó una canción para visibilizar la enfermedad. Una luchadora que en su primera década de vida no ha hecho más que batallar contra los reveses de la enfermedad. “En casa decimos que tiene el espíritu de Janis Joplin”, relata su madre, Katia Lezamiz. No obstante, sus dificultades de movilidad no le impiden disfrutar, por ejemplo, de una de sus pasiones: el agua. Chapoteando, bien sea en la bañera o en la piscina, disfruta como nadie y, aunque no puede hablar, se hace entender. “Hay veces que se desplaza de rodillas hasta el baño porque quiere ir a la bañera”, reconoce Lezamiz.

Tras superar un grave accidente en junio de 2024 que le paralizó la mitad del cuerpo, Sare “se agarró a la vida”, como refleja su ama, y ahora acude con cierta normalidad a un colegio de Loiu donde recibe clases de musicoterapia, logopedia y fisioterapia. “Es un centro de Aspace y estamos encantados con la atención que le brindan”, destaca Katia. Sare tiene un hermano, Telmo, de 12 años, que es su gran apoyo. “Le cuida y le protege todo el rato. Cuando cambió de colegio, quiso ir a ver cómo era, ver qué peligros tenía, etc.”, relata Lezamiz.

Dos recorridos

En cuanto a la carrera, dará comienzo a las 10.30 horas en la calle Trobika, frente al Ayuntamiento, y los participantes podrán elegir entre dos distancias, la de 5 kilómetros, con un tiempo máximo de 40 minutos, o la de 10 kilómetros, con un tiempo máximo de 1 hora y 15 minutos. Este evento es una de las citas más esperadas en el calendario de Mungia y buena prueba de ello es que los dorsales se agotaron hace más de un mes. Además, en esta edición se han añadido cien plazas más –hasta un total de 800– para dar respuesta a la alta demanda. “Estamos muy contentos con la respuesta de la gente. Se han apuntado muchas cuadrillas de Mungia y el ambiente va a ser muy bonito”, indica la presidenta de Mungia Atletismo Taldea, Eukene Guarrotxena, que entregará el cheque de 800 euros a la asociación tras la carrera.

En este sentido, después de la prueba para adultos, será el turno de los más pequeños, que competirán en diferentes categorías que van desde los nacidos en 2023 –correrán 200 metros–, hasta los más mayores, nacidos en 2012-2013. “Este evento fomenta el espíritu deportivo entre nuestros jóvenes y les brinda la oportunidad de ser parte activa de esta gran fiesta de nuestro pueblo”, subraya la alcaldesa de Mungia, Alaitz Erkoreka. Y es que el Ayuntamiento de Mungia ha trabajado de manera incansable para garantizar el éxito de este evento. En concreto, para hacerlo posible ha destinado una aportación de 10.000 euros al club de atletismo de Mungia, que ha recibido, además, el apoyo de otras entidades locales, empresas y comercios. Se trata, por tanto, de una colaboración que fomenta la práctica deportiva y refuerza el sentido de comunidad y la unión de todo el pueblo. “Es una oportunidad excepcional para vivir el deporte en su esencia, al mismo tiempo que marca el comienzo de las celebraciones de San Antontxu, una fiesta que nos une como pueblo y nos llena de energía para lo que está por venir”, concluye Erkoreka.