El Gobierno Vasco ha reafirmado este jueves su apuesta por los servicios de proximidad como una "herramienta estratégica" para fortalecer la cohesión territorial, generar oportunidades y garantizar el futuro de los territorios rurales.

Esta ha sido una de las principales conclusiones del curso de verano de la EHU "Territorios vivos: servicios de proximidad que transforman el medio rural", celebrado en Donostia con la participación de responsables públicos, personal técnico, representantes universitarios, agentes de desarrollo rural y personas emprendedoras.

A lo largo de la jornada se han compartido experiencias innovadoras impulsadas en distintos territorios en ámbitos como los cuidados, la movilidad, la vivienda, la digitalización o la fijación de población, y se ha puesto de manifiesto que "el acceso a servicios de calidad constituye uno de los factores más determinantes para garantizar la igualdad de oportunidades y favorecer que jóvenes y familias puedan desarrollar su proyecto de vida en el medio rural".

"Cuando los servicios se acercan, mejora la vida de las personas, se fortalecen las comunidades y aumentan las oportunidades para que jóvenes y familias puedan quedarse o volver a nuestros pueblos. Hablar de servicios de proximidad es hablar de cohesión territorial, de bienestar y de futuro para Euskadi", ha señalado la consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca, Amaia Barredo.

Durante el curso también se ha puesto de relieve la "aportación estratégica" que realiza el medio rural al conjunto de la sociedad vasca. Actualmente, el 12,4% de la población de Euskadi vive y gestiona un territorio que representa el 96% de la superficie del país. Asimismo, más del 80% de la superficie rural está ocupada por usos agrarios y forestales, mientras que se estima que más del 90% del potencial de energías renovables vinculado al territorio se localiza en zonas rurales.

Los datos analizados durante la jornada reflejan igualmente la contribución del medio rural a la identidad y al patrimonio colectivo de Euskadi. Estas zonas presentan una mayor densidad asociativa, con 154 asociaciones por cada 1.000 habitantes frente a las 117 registradas en las áreas urbanas.

Junto a estas fortalezas, el curso ha abordado algunos de los principales desafíos que siguen afrontando los territorios rurales, como el envejecimiento demográfico, el acceso a la vivienda, la movilidad o la prestación de determinados servicios básicos.

PERSPECTIVA RURAL

En este sentido, se ha defendido la necesidad de incorporar la perspectiva rural en el diseño de las políticas públicas para evitar que el lugar de residencia condicione las oportunidades de las personas.

El director de Desarrollo Rural y Políticas Europeas del Gobierno Vasco, Joseba Terreros, ha destacado que "durante mucho tiempo el medio rural fue visto únicamente desde sus carencias. Hoy sabemos que es un activo estratégico para Euskadi. Buena parte de los grandes retos de nuestro tiempo, como la transición ecológica, la seguridad alimentaria, la gestión sostenible de los recursos naturales o la cohesión territorial, dependen también de la fortaleza de nuestros pueblos y zonas rurales".

Las conclusiones del encuentro apuntan a la necesidad de seguir reforzando la cooperación entre instituciones, universidad, agentes locales y sociedad civil para impulsar "soluciones innovadoras" adaptadas a las características de cada territorio.

Asimismo, se ha subrayado la importancia de evaluar el impacto real de las políticas públicas y de avanzar en un modelo de desarrollo rural que garantice oportunidades equivalentes para toda la ciudadanía.

Para el Departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca, el futuro del medio rural "no constituye únicamente un reto sectorial", sino una "cuestión estratégica para el conjunto del país". "Garantizar servicios de proximidad, fortalecer las comunidades locales y generar nuevas oportunidades en los pueblos son elementos esenciales para construir una Euskadi más cohesionada, equilibrada y resiliente", ha concluido.