Los niños de menos de 8 años no podrán participar en los festejos taurinos que se organizan para menores de 16 años en numerosas localidades vascas.

Esta limitación de la edad mínima es una de las novedades que se ha incorporado a la proposición de ley impulsada por PNV y PSE-EE para regular los denominados 'festejos taurinos de fomento' para menores que incluyen la suelta de becerros, desde encierros a sokamuturras, que hasta ahora carecen de una regulación propia, lo que genera un vacío normativo que dificulta su celebración.

De esta propuesta legislativa quedan expresamente excluidos los espectáculos taurinos regulados en la normativa estatal y autonómica específica de corridas de toros, novilladas y otros espectáculos con reses mayores de 18 meses.

A favor PNV, PSE y PP, y abstención de EH Bildu

Este jueves el Parlamento Vasco ha cerrado en comisión el dictamen de la proposición de ley que se llevará a pleno para la aprobación definitiva de la norma. PNV, PSE y PP han votado a favor de los diferentes artículos, mientras que EH Bildu se abstenido. Los representantes del grupo Mixto (Sumar y Vox) no han asistido a la sesión.

En la proposición original se regulaba la participación en estos festejos de menores de 16 años y ahora, a través de una enmienda de los grupos proponentes que se añade al texto se mantiene esa edad y se delimita la mínima a 8 años.

Otra de las novedades es que en la propuesta inicial se establecía la participación de ejemplares bovinos de menos de 18 meses y en la modificación introducida ahora en la fase de enmiendas se acota por debajo la edad de las reses que queda comprendida ente 6 y 18 meses.

También se ha precisado en el texto que irá a pleno que el tiempo máximo de permanencia de cada animal en el recinto del festejo no podrá superar los 15 minutos. Una vez transcurrido este tiempo, el animal deberá ser retirado de forma inmediata no pudiendo volver a ser utilizado en el mismo festejo.

Velar por el estrés de los animales

Además, durante el desarrollo de la actividad, se velará por el estado físico y psicológico de los animales, atendiendo a indicadores de estrés, fatiga, miedo o sufrimiento. Quedará prohibida la celebración del evento en caso de que existan alertas meteorológicas por altas temperaturas emitidas por las autoridades competentes.

Los recintos o recorridos deberán estar acotados mediante barreras de protección seguras, construidas con materiales que no provoquen daños, cortes o lesiones ni a los participantes ni a los animales, y que garanticen la total separación entre las reses y el público.

Se ha retirado del texto original el párrafo en el que se requería autorización escrita de los padres o tutores para la participación de estos menores ya que, según la enmienda del PNV y PSE, suponía una carga administrativa que puede resultar innecesaria o redundante con otras garantías.

Será obligatorio ofrecer información clara a los participantes sobre las normas de seguridad y las pautas de protección y respeto a los animales antes del inicio del festejo.

40.000 firmas en contra

El PP ha votado a favor del grueso del texto normativo porque se han tenido en cuenta la mayoría de sus enmiendas. EH Bildu, por su parte, se ha abstenido porque considera que la edad mínima de los menores para participar en estos festejos debería ser de 12 años en lugar de 8 y también porque está a favor de que se mantenga la exigencia del permiso expreso de los padres, todo ello para preservar debidamente la protección de los menores, han explicado fuentes de la coalición. Las infracciones fijadas van entre los 150 euros de las más leves hasta 30.000 en las más graves.

La asociación animalista Haiekin y la plataforma Sokamuturra Ez entregaron en el Parlamento Vasco alrededor de 40.000 firmas contra la proposición de ley porque consideran que la proposición de ley constituye "un grave retroceso en materia de protección de la infancia y bienestar animal".

También el Ararteko ha criticado la iniciativa porque no incluye un informe de evaluación de impacto en menores y porque en su elaboración no se ha escuchado a los "principales destinatarios" -niños y adolescentes ni tampoco a "otros interesados".