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Consumo inicia los trámites para prohibir las bebidas energéticas a los menores de 16 años

El departamento liderado por Pablo Bustinduy lanza la consulta pública de la ley que vetará su venta a adolescentes y restringirá su publicidad ante el riesgo de insomnio, hipertensión y adicciones

Consumo inicia los trámites para prohibir las bebidas energéticas a los menores de 16 añosEP

El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, ha anunciado este jueves que su departamento ha iniciado la consulta pública previa del anteproyecto de ley que prohibirá el acceso de menores de 16 años a bebidas con alto contenido en cafeína y regulará su publicidad.

"Vamos a insistir las veces que haga falta hasta que esto sea ley, porque aquí se aúna la obligación democrática de garantizar entornos saludables seguros para la infancia y la adolescencia, el conocimiento científico y las reivindicaciones establecidas por las organizaciones internacionales, y también la demanda social y la conciencia social de una abrumadora mayoría de nuestra sociedad, hasta el 90 por ciento de la cual apoya esta medida", ha señalado en la inauguración del acto por el 25 Aniversario de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).

Esta normativa busca prohibir la venta de toda bebida energética a menores de 16 años, una restricción que se ampliaría hasta los 18 años en el caso de que las bebidas contengan más de 32 miligramos de cafeína por cada 100 mililitros, según ha detallado el ministro. "Vamos a ir todo lo rápido que podamos para asegurar que sea ley cuanto antes", ha asegurado. Desde el Ministerio de Consumo han detallado que esta regulación servirá para complementar el Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles, que ya está en vigor y que recoge la prohibición de la venta de bebidas energéticas en los centros escolares de todo el país.

Objetivos de la futura norma

La futura norma pretende dar respuesta a una serie de problemas detectados, como lo es, en primer lugar, la "insuficiente protección efectiva" de los menores frente a los riesgos para la salud derivados del consumo de bebidas energéticas.

Asimismo, el texto publicado para consulta apunta a la "alta exposición" de niños y adolescentes a prácticas publicitarias "intensivas y atractivas, en muchos casos de productos con efectos perjudiciales".

De este modo, el objetivo principal es garantizar la protección de la salud y el bienestar de las personas menores de edad, limitando su exposición y acceso a bebidas con alto contenido en cafeína, en atención a su especial vulnerabilidad como personas consumidoras. En concreto, persigue reducir los riesgos asociados al consumo de este tipo de productos, tales como alteraciones del sueño, efectos sobre el sistema nervioso o la consolidación de hábitos de consumo no saludables, mediante el establecimiento de restricciones claras sobre su publicidad, promoción y suministro a menores.

Los ciudadanos, organizaciones y asociaciones potencialmente afectados por la norma pueden enviar sus opiniones sobre los problemas que se pretenden solucionar con la iniciativa, la necesidad y oportunidad de su aprobación, los objetivos de la norma y las posibles soluciones alternativas, hasta el 19 de mayo, al correo electrónico 'consultapublicaaesan@aesan.gob.es'.

En su intervención, Pablo Bustinduy ha destacado la "convicción" que existe sobre "la necesidad de remover los obstáculos" que impiden que la alimentación "saludable, nutritiva y sostenible" sea un "derecho garantizado de manera universal". "Creo que es una obligación para los poderes públicos hacerlo y creo que ese consenso existe en la sociedad", ha referido.

Recomendaciones científicas

La propuesta del Ministerio de Consumo se sustenta en las recomendaciones de organismos científicos como la propia AESAN o la Organización Mundial de la Salud (OMS), que apuntan a que un consumo excesivo de cafeína puede provocar efectos fisiológicos no deseados como alteración del sueño, hasta efectos psicológicos, alteración del comportamiento o trastornos cardiovasculares.

Asimismo, la ingesta regular de bebidas energéticas también se ha asociado a sobredosis de cafeína, hipertensión, pérdida de masa ósea y osteoporosis, entre otras patologías. Por otra parte, el ministerio ha afirmado que esta iniciativa va en línea con las medidas que están adoptando países europeos como Alemania, Noruega, Letonia, Polonia, Hungría o Lituania; así como con normativa ya aprobada o tramitándose en el Estado por parte de algunos gobiernos autonómicos como el de Galicia y el de Asturias. Por ello, Consumo ha reiterado la importancia de armonizar esta legislación a nivel estatal favoreciendo la unidad de mercado.

Según la encuesta ESTUDES que elabora cada año el Ministerio de Sanidad, el 38,4 por ciento de jóvenes de entre 14 a 18 años toma bebidas energéticas, con una mayor incidencia entre los chicos (45,7%) que entre las chicas (31%). Además, el informe revela que un 15 por ciento de estos adolescentes mezcla las bebidas energéticas con alcohol, una práctica que multiplica los riesgos para la salud. Consumo ha insistido en que esta medida cuenta con un amplio apoyo social, tal y como muestra el último barómetro sobre publicidad de alimentos y bebidas energéticas de la AESAN, según el cual, nueve de cada diez personas en España está de acuerdo con esta prohibición.