Entidades catalanas han pedido al Govern retirar la prueba piloto de introducir la figura de un agente de los Mossos d'Esquadra algunos centros educativos y consideran que esta medida no mejora la convivencia, como asegura la Conselleria de Educación y FP de la Generalitat.
Mar Hurtado, de la Associació de Mestres Rosa Sensat, cree que un centro educativo es un espacio democrático, que la violencia se tiene que gestionar con respuestas pedagógicas y que "la entrada de fuerzas al cuerpo puede tener efecto contrario".
"Estigmatiza a los centros seleccionados. La presencia policial puede reducir temporalmente un incidente, pero no resuelve el conflicto de raíz y no mejora la convivencia. Rechazamos esta decisión unilateral sin contar con la voz de los docentes", añade.
Comunidad educativa
El miembro de la plataforma Pública, l'Escola de Tothom, Jordi de Carreres, opina que este plan es la "gota que colma el vaso" y que les ha dejado muy sorprendidos, porque la comunidad educativa pide recursos socioeducativos y no agentes de seguridad que, a su parecer, no servirán para ir a la raíz del problema en los centros.
Además cree que se estigmatiza o señala a la red pública de escuela, ya que plan se desarrolla "solo" en este tipo de escuelas y que esto, según él, representa un trato diferencial, y ha lamentado que se normalice que la figura esté también en Primaria.
El profesor Marc Plana, del Institut Margarida Xirgu de L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona) --uno de los dos que hicieron protestas este lunes, junto al Eugeni d'Ors, contra la presencia de policías--, opina que la conflictividad del alumnado "no se arregla con medidas policiales sino sociales".
Insiste en que es una medida que no se ha consensuado con la comunidad educativa, que tiene voluntad de reforzar la respuesta punitiva y remarca que el modelo de escuela pública catalana "puede ser una contención al auge de la extrema derecha y al señalamiento racista del alumnado".
A la pregunta de si llevarán a cabo acciones o movilizaciones en rechazo a este piloto, han señalado que no prevén "de momento" una acción específica por este tema pero sí dar apoyo y participar en las movilizaciones anunciadas por los sindicatos educativos.
Prueba piloto
La consellera de Derechos Sociales e Inclusión de la Generalitat, Mònica Martínez Bravo, ha defendido el papel que pueden jugar los Mossos d'Esquadra en el marco del plan piloto en algunos centros educativos catalanes: "Tienen herramientas de mediación importantes", ha dicho.
En una entrevista en '2Cat', la consellera ha subrayado que se trata de una "prueba de concepto voluntaria" y son los centros quienes deciden si apuntarse o no a la prueba piloto, si bien ha defendido la capacidad de hacer pruebas de pilotos para ver qué funciona y qué no.
"Si no funciona una cosa no se hará, pero necesitamos tener este espacio de probar cosas nuevas con rigor y lo estamos haciendo en diferentes ámbitos de la política pública. Lo que está claro es que si no probamos cosas diferentes no tendremos resultados diferentes", ha dicho la consellera.
Al preguntarle por los cuatro de los 14 centros educativos que se han retirado del plan piloto, ha reconocido que es normal que puedan tener dudas después de la tensión mediática que se ha formado, y también ha advertido que los educadores e integradores sociales siguen estando en el centro, si bien los Mossos significan un refuerzo. "Son servidores públicos que tienen mucha experiencia, herramientas y formación social muy importante, si pueden aportar pueden aportar", ha dicho la consellera sobre la policía catalana, que ha remarcado que sigue siendo una buena idea.