Unos 6.800 agentes de la Ertzaintza elegirán este jueves a sus 60 representantes sindicales (17 en Álava, 23 en Bizkaia y 20 en Gipuzkoa), con la reivindicación principal de que se incremente la plantilla y se le dote de más recursos en un contexto de percepción de aumento de la inseguridad entre la ciudadanía. La votación durante la jornada electoral será presencial en los centros de trabajo, aunque ya ha votado por correo aproximadamente un 70% de ertzainas, según han informado a Europa Press fuentes sindicales.

Los agentes de la Policía autonómica vasca renuevan hoy a sus representantes sindicales mediante el voto presencial desde las 10.00 y las 18.00 horas. En los anteriores comicios del 10 de febrero de 2022, ErNE obtuvo 22 delegados, Esan 20, Euspel 10, Sipe 7 y ELA cuatro.

En estas elecciones concurre, por primera vez, una nueva organización 'Ekos', Sindicato Corporativo de la Ertzaintza, surgido de la unión de críticos de Sipe, antiguos afiliados de CCOO y agentes de nuevas promociones.

Los comicios se celebran con un panorama de menor conflictividad laboral tras la firma en marzo de 2025 de ErNE, Esan y Sipe con el departamento de Seguridad, dirigido por Bingen Zupiria, del convenio de la Ertzaintza, caducado hacía más de diez años. Estos sindicatos consideraron "histórico" este Acuerdo Regulador, que Euspel se negó a suscribir.

ErNE aspira a revalidar en estas elecciones el liderazgo sindical que mantiene desde hace dos décadas, con su dirección reforzada tras su reciente Congreso celebrado los días 24 y 25 de febrero, en el que fue reelegido como secretario general Sergio Gómez de Segura.

La intención de esta central sindical es salir de estos comicios como "una organización fuerte que actúe como verdadero contrapoder frente a los sucesivos Gobiernos". "Somos garantía de coherencia y de resultados de cara al futuro", defiende.

Sus reclamaciones principales giran en torno a tres ejes: la reclasificación de la escala C a la escala B; el incremento de plantilla, la mejora de la formación y la dotación efectiva de medios coercitivos -como el táser o el gas pimienta- para garantizar intervenciones más seguras, así como la defensa "firme del derecho a la huelga como pilar esencial de una Policía democrática".

Todo ello pretende lucharlo, tal como ha precisado, desde "una posición independiente, exigente y centrada en las necesidades reales de la plantilla", desde el convencimiento de que, como sindicato independiente, mantiene "una acreditada trayectoria en la defensa real de los derechos laborales y sin ataduras".

ESAN

De cara a estas elecciones, el sindicato Esan, que aspira a sorpasar a ErNE, presenta como propuestas "clave" alcanzar los 8.000 ertzainas, recuperar la sección de traslados, crear el complemento presencial, defender la autonomía profesional (rechazando tareas impuestas como el SAC) y reconocer todas las especialidades.

El modelo sindical que defiende Esan responde, según destaca, a un sindicalismo "serio, propositivo y eficaz", usando la negociación para conseguir mejoras "reales" y la movilización y denuncia pública "cuando el Departamento no responde". "Sin presión, no hay negociación, y sin negociación, no hay avances", asegura.

La central sindical reivindica que la Ertzaintza "no es solo una institución" sino también "una profesión". "Y las profesiones se defienden con proyecto, negociación y firmeza", apunta.

EUSPEL

Más ambiciosa es la petición de incremento de agentes del sindicato Euspel, que aboga por el aumento de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) hasta los 9.000 efectivos, de modo que la tasa de reposición no limite alcanzar de manera efectiva una plantilla real igual o superior a los 8.000 agentes operativos.

Según destaca, a día de hoy la Ertzaintza presenta un "déficit superior a mil agentes en plantilla, mientras las responsabilidades operativas, competencias y cargas de trabajo continúan incrementándose", por lo que considera "imprescindible" adoptar medidas inmediatas de planificación "realista, que permitan recuperar efectivos sin demoras artificiales".

Euspel espera que haya "un vuelco" en la representación sindical en estos comicios y se ve con "buenas expectativas" de crecimiento gracias también a su alineación con 'Ertzainas en lucha', movimiento asindical con la actividad ahora suspendida que copó la protesta en la calle.

Este sindicato no firmó el actual acuerdo de condiciones de trabajo de la Policía autonómica, al considerarlo "insuficiente, discriminatorio en comparación con el colectivo de la Policía Local vasca y redactado de forma ambigua, permitiendo múltiples interpretaciones interesadas por parte de la Administración". "Es desigual, con compañeros beneficiados y otros muchos que se han quedado atrás, claramente menospreciados", reprocha.

Además, Euspel no comparte el modelo actual de carrera profesional implantado en la Ertzaintza, al considerarlo "insuficiente, limitado y engañoso". Defiende la equiparación económica con las cantidades reconocidas al colectivo de Osakidetza y la mejora de dichas cuantías mediante una negociación "real y transparente, un sistema de acceso que no penalice situaciones de baja médica ni otros condicionantes ajenos al desempeño profesional".

SIPE

Por su parte, Sipe reclama una mejora "real" de las condiciones laborales, con una revisión de la jornada que ponga fin a los actuales "desequilibrios"; medidas efectivas de conciliación familiar, adaptadas a la realidad operativa del Cuerpo; y el desarrollo de una carrera profesional "digna, transparente" y basada en criterios objetivos.

Del mismo modo, pide la regulación "justa de la segunda actividad, evitando agravios y desigualdades", un refuerzo urgente de plantilla y medios materiales, "imprescindible para garantizar la seguridad tanto de los agentes como de la ciudadanía".

El sindicato denuncia "sin ambages" las carencias "estructurales que arrastra la Ertzaintza y la falta de voluntad política para abordarlas con la seriedad que merecen".

Por otra parte, ELA afirma que las condiciones de trabajo y de vida de los ertzainas "se han ido deteriorando" y que el Gobierno Vasco es "el principal responsable de ello", aunque también culpa "de este deterioro" a los sindicatos corporativos. A su juicio, hay que optar por "más conformismo y más corporativismo, o un sindicato que lucha por una mejor Ertzaintza".

Por último, Ertzaintzaren Sindikatu Korporatiboa (EKOS) aspira a lograr representación sindical, destaca que es el único sindicato sin liberados, "transparente y participativo", donde los afiliados eligen quién dirige la central sindical, lo que acuerda o lo que "pelea".