El Comité Europeo de las Regiones (CDR) ha respaldado este martes la idea de un Billete Europeo de Identidad Digital, con el que los ciudadanos acreditar su identidad en toda la Unión Europea, lo que les permitiría acceder, tanto a los servicios comerciales como a los públicos en línea. Sin embargo, han recordado que el uso de la identidad digital debe seguir siendo "voluntario", al tiempo que han subrayado que "debe reforzarse suficientemente contra el riesgo de ciberataques".

Según ha trasladado el CDR en un comunicado, los miembros del comité han aprobado en el Pleno un dictamen elaborado por Mark Weinmeister (DE/PPE), secretario de Estado de Asuntos Europeos del Estado federado de Hesse, en el que sugieren que "podría convertirse en un elemento concreto de la identidad europea que conozca todo ciudadano de la UE".

El pasado mes de junio, la Comisión Europea presentó un marco para el Monedero Europeo de Identidad Digital. "Permitiría a todos los ciudadanos, residentes y empresas de la UE tener una identidad digital, facilitando la vida de las personas que viven o viajan a otro Estado miembro", han recordado desde el CDR.

En este contexto, el dictamen que ha debatido la asamblea de los representantes locales y regionales de la Unión Europea subraya que "las soluciones deben basarse en un enfoque de marketing con la estrecha participación de los líderes tecnológicos". También aboga por "ampliar el uso del monedero en todo el mundo como prueba de identidad de la UE, incluyendo funciones como un certificado oficial de vacunación de la UE o un depósito digital de visados".

Por su parte, el ponente Mark Weinmeister ha explicado que "el monedero europeo de identidad digital permite acceder a servicios en línea, almacenar documentos electrónicos personales y aportar pruebas de datos personales sin revelar la identidad. Tanto si se alquila una bicicleta como si se pagan los impuestos, será conveniente tener una única identidad digital en toda Europa".

A su juicio, Europa "está tomando la delantera en este aspecto y dando ejemplo a otras partes del mundo". "Sin embargo, los datos europeos deben permanecer en manos europeas, y los usuarios deben poder decidir por sí mismos qué datos comparten y cómo se van a utilizar", ha recalcado.

REFUERZO CONTRA LOS CIBERATAQUES

El dictamen advierte de los riesgos técnicos inherentes al almacenamiento centralizado de datos de identidad en una aplicación mayoritariamente móvil. Por lo tanto, han puesto el foco sobre la importancia de que el monedero de identidad digital "esté suficientemente reforzado contra los ciberataques y que las instalaciones de bloqueo adecuadas y los sistemas de copia de seguridad dedicados permitan una reinstalación segura por parte del titular de los derechos".

"Cuando se trata de la identificación utilizada para el acceso de los operadores económicos, la comprobación de la autorización debe diseñarse con un certificado seguro cuya validez sea de duración limitada o cíclica", han añadido.

En este sentido, el CDR ha insistido en que la aplicación, sobre todo en la fase de puesta en marcha, "no debe ser precipitada sino progresiva". Así, han señalado que esto significa ampliar el plazo de aplicación para los Estados miembros de 12 a 24 meses y aprovechar la experiencia de las soluciones que ya existen a nivel nacional.

Por último, el dictamen también subraya que es necesario un "gran esfuerzo publicitario" para conectar con la población de la UE sobre el monedero europeo de identidad digital y las oportunidades que ofrece para su uso en el mercado interior de la UE, así como sobre las garantías de protección y seguridad de los datos.