La CAV sale de un mes en alerta máxima pero el coronavirus se cobra cinco vidas cada día

Los hospitales vascos registran 349 pacientes covid en planta, el número más bajo desde el pasado 4 de abril

12.05.2021 | 12:44
La capital vizcaina continúa todavía inmersa en la zona roja, con una media de 461 casos por 100.000 habitantes.

Euskadi puso fin el martes a un mes de máxima alerta del covid, abandonando la zona roja de peligro. Sin embargo el coronavirus se sigue cobrando más de cinco vidas al día. Y es que, entre el 3 y el 9 de mayo se registraron 39 fallecimientos con covid como causa directa, lo que supone uno menos que los notificados entre el 26 de abril y el 2 de mayo. A la espera de si las comunidades logran fijar criterios comunes dentro del Consejo Interterritorial, la CAV sale de dicha zona roja, en una prueba palpable de que la pandemia remite. De hecho, los nuevos contagios de coronavirus detectados el martes ascendieron a 479, 18 más que el día anterior, elevando la tasa de positividad al 4,9%.

La incidencia acumulada bajó de forma notoria en casi 18 casos y se situó en 384. De esta manera Euskadi en su conjunto abandona la zona de alta trasmisión del virus, aunque Gipuzkoa, que es el territorio en peor situación, sigue por encima de ese umbral de 400 casos, en concreto 447. En Araba este indicador descendió ya a 226, y en Bizkaia a 384.


En cuanto a las capitales, Gasteiz se mantiene como la ciudad menos afectada, con una incidencia acumulada de 223 casos, mientras que tanto Bilbao, con 461, y Donostia, con 465, permanecen en rojo, aunque sus cifras mejoran día a día. Junto a la capital vizcaina y donostiarra, superan los 400 casos acumulados otras 28 localidades de más de 5.000 habitantes, la mayoría en Gipuzkoa. En concreto, son Aretxabaleta, Astigarraga, Azkoitia, Deba, Errenteria, Hernani, Irun, Lasarte-Oria, Legazpi, Oñati, Ordizia, Orio, Tolosa, Urretxu, Usurbil, Villabona, Zarautz, Zumaia y Zumarraga. A ellas, se suman las vizcainas de Galdakao, Leioa, Mungia, Muskiz, Santurtzi, Sestao, Sopela y Trapagaran, así como el municipio alavés de Laudio. Una declaración de zona roja meramente formal ya que, tras el decaimiento del estado de alarma, los municipios con alta incidencia de la pandemia ya no están sometidos al confinamiento perimetral, ni tampoco a las restricciones específicas para la hostelería, sino que se aplican las medidas sanitarias conjuntas para toda la Comunidad Autónoma Vasca.

Mejoría en los hospitales


La remisión de la pandemia se ha traslado claramente a los hospitales que registran el mejor dato desde el pasado 4 de abril. En total, permanecen hospitalizados en planta 349 pacientes con coronavirus, diez menos que el lunes y una de las mejores cifras en los últimos treinta días. Además, el martes ingresaron en planta 69 personas con covid. No obstante, en las Unidades de Cuidados Intensivos la presión es más acusada, ya que todavía hay 159 camas de críticos ocupadas, una más que el lunes.

También mantiene una buena tendencia el número R0, que indica a cuántas personas puede infectar un contagiado por covid, ya que lleva 14 días por debajo de 1 y en las últimas horas ha bajado una milésima para quedarse en 0,84.

El retroceso del virus también se deja sentir en los centros educativos. 79 aulas de Euskadi están clausuradas tras detectar casos de covid, lo que supone 26 menos que en la jornada del martes y representa el 0,45% del conjunto de clases desde 2 años hasta educación no universitaria posobligatoria. En función de la última actualización de Educación, no hay ningún centro con su actividad educativa presencial suspendida. En cambio, sí hay 51 centros con clases cerradas por positivos, quince menos que la víspera.

83.000 vacunas esta semana


Al tiempo que la evolución epidemiológica da un respiro, Osakidetza continúa su ritmo de vacunación. Entre ayer miércoles y el próximo día 18 prevé administrar 83.159 vacunas, un número que se podría incrementar si en los próximos días llegan finalmente nuevas dosis de Janssen y AstraZeneca, tal y como se espera.

El Departamento de Salud publicó ayer miércoles un nuevo boletín de vacunación, pero hay que tener en cuenta que el número de viales que se van a inyectar puede ser superior, ya que los datos se elaboran con las dosis disponibles en la actualidad. De hecho, para los siete días anteriores, entre el 5 y el 11 de mayo, se planificó inicialmente la administración de 102.654 inyecciones y finalmente se inocularon casi 30.000 más. La consejera de Salud, Gotzone Sagardui, avanzó que esta semana está previsto recibir 6.500 dosis de Janssen, 4.500 menos de las que se esperaban, y otras 14.800 de AstraZeneca. Salud no tiene todavía confirmación de la llegada de estas vacunas, por lo que en la planificación para los próximos siete días no está incluida ninguna dosis de estas dos marcas y solo figuran 74.180 de Pfizer y 8.979 de Moderna.

Séptimo cambio en la vacunación


Paralelamente, las comunidades volvieron ayer miércoles a reunirse con el Ministerio para aprobar el séptimo cambio en la política de vacunación. El encuentro tuvo lugar después de que la Comisión de Salud Pública levantara el veto para poner Janssen a menores de 60 años, tras prohibir este suero por los trombos registrados en Estados Unidos. Se trata de una nueva actualización de la estrategia de vacunación con la incorporación de nuevos colectivos, por la que se acuerda priorizar la vacunación a grandes dependientes de difícil accesibilidad, personas con autismo, discapacidad intelectual o enfermedad mental severa.

El cambio de criterio podría obligar también a cambiar de opinión sobre la segunda dosis de AstraZeneca. La ministra Carolina Darias avanzó ayer miércoles que esta decisión se tomará la próxima semana. Precisamente, respecto a la segunda dosis del antídoto de Oxford a menores de 60 que ya recibieron un primer pinchazo, Salud Pública acordó el pasado 30 de abril espaciar la pauta de doce a 16 semanas de manera temporal hasta contar con más información y decidir cómo terminará de inmunizarse este grupo, si con esta marca o con unidades de Pfizer.

Por ello, Osakidetza envió una carta para transmitir tranquilidad al colectivo, compuesto por más de 50.000 personas, que aguarda una segunda dosis en Euskadi. Y es que la demora genera mucha inquietud, y los vacunados no están a favor de mezclar o combinar fármacos.

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