Así viven la pandemia las euskal etxeak

Euskal Etxeak: Ánimos desde Lima

A pesar de las restrictivas medidas impuestas por el Gobierno peruano, las desigualdades sociales no han permitido atajar una pandemia que sí ha podido regatear la comunidad vasca en el país

12.06.2020 | 00:24
Raúl Noblecilla, en pie en el centro de la imagen, preside una comida en la Euskal Etxea de Lima antes del confinamiento.

RAÚL Noblecilla es peruano de nacimiento, pero por sus venas corre sangre vasca. Su familia paterna procede de Astigarraga y él ha hecho honores a esas raíces al acceder al cargo de presidente de la Euskal Etxea de Lima. Este abogado relata a DEIA cómo está viviendo la comunidad vasca en Perú la pandemia del covid-19.

La enfermedad dio sus primeros pasos allí en marzo y reconoce Raúl que no esperaba que fuese tan devastadora: "La crisis en Perú ha ido elevándose, pero siempre a bastante distancia de las presentadas en China, Italia, España o Estados Unidos. Sin embargo, a pesar de medidas estrictas de cuarentena, con aislamiento y toque de queda, aún no se ha podido controlar y detener el contagio".

Perú se encuentra en estado de emergencia, con orden de aislamiento, confinamiento y toque de queda desde el 16 de marzo, fecha desde la cual la cuarentena ha sido ampliada varias veces. "Debido a los graves problemas económicos y de trabajo que se han presentado, se ha permitido en las últimas semanas la realización de algunas actividades industriales y comerciales, con muchas restricciones", matiza el abogado de origen vasco. El máximo responsable de la Euskal Etxea agradece que las autoridades peruanas tomasen medidas de una manera tan urgente, porque "de no haberlas tomado, el contagio y letalidad habrían sido mucho más graves".

Los peruanos no han sufrido problemas de desabastecimiento y todas las molestias y dificultades han llegado como consecuencia del propio confinamiento y del toque de queda. "Pero las familias se organizan". Como en otros lugares, Lima está sufriendo la pandemia en diferente magnitud según las diferencias sociales de sus barrios: "Lima tiene distritos o barrios ubicados en zonas con marcadas diferencias. Precisamente en los sectores D y E es donde se presentan las mayores tasas de contagio, por la concentración de personas que tienen que salir a ganarse la vida de alguna manera o en los mercados populares".

Raúl Noblecilla se congratula de que "felizmente hasta la fecha los miembros de la Euskal Etxea no se han visto afectados por la enfermedad". Durante las últimas semanas los dirigentes del centro vasco han estado en permanente contacto con todos los socios a través de su página web y las redes sociales. Es más, la pandemia no pudo evitar que la Euskal Etxea coordinase la celebración del Aberri Eguna y la conmemoración del 83° aniversario del bombardeo de Gernika, "para que cada familia lo hiciera en sus casas con ikurriñas y cantos". Además la Euskal Etxea de Lima emitió mensajes de evocación y solidaridad para superar los malos momentos.

Raúl destaca que, en general, la población peruana está apoyando las medidas dictadas, "inclusive hasta en un 90%, según las encuestas". Pero, sobre todo en los sectores populares, muchas personas han roto las medidas restrictivas por necesidad de trabajar. "La economía peruana tiene un altísimo porcentaje de empresas informales no registradas, con trabajadores desprotegidos por las normas laborales", explica Noblecilla, "el Gobierno ha dictado medidas de apoyo económico para esos sectores, pero la alta informalidad no permite llegar a todos los estratos. Por ello, la gente de esos sectores se está viendo obligada a salir a realizar trabajos precarios que les permitan ingresos para subsistir dentro de una economía del día a día. Esta situación está originando que no se pueda controlar aún la contaminación".

El coronavirus no solo se está llevando vidas por delante. Perú no es una excepción y su economía se está viendo muy afectada: "Se prevé un gran decrecimiento, pérdidas de puestos de trabajo, quiebra y cierre de empresas. Este año 2020 va a ser negativo y crítico para todos".

La Euskal Etxea de Lima se ha visto inmersa en una incómoda pausa. Todo contacto entre la comunidad vasca ha quedado en suspenso. "En nuestra Euskal Etxea tuvimos que suspender nuestras actividades presenciales, entre ellas las cenas que realizamos todos los jueves", relata su presidente. En el horizonte queda el deseo de recuperar ese contacto que les sirve para multiplicar sus sentimientos hacia Euskadi: "Esperamos que más temprano que tarde podamos reiniciarlas. Mientras tanto seguimos organizándolas por Internet. Con motivo del Aberri Eguna, por ejemplo, emitimos un mensaje de solidaridad con el pueblo vasco y todas las casas vascas del mundo". Un aliento de cariño y esperanza desde el corazón de Perú.

euskal etxea

Instalaciones. Txoko, sala de reuniones y de juegos, comedores de invierno y verano y biblioteca.

Fechas señaladas. Celebran todas las fiestas vascas, especialmente Aberri Eguna, San Ignacio de Loyola, Diasporaren Eguna, Día del Euskera y San Francisco de Asís.

Actividades. La Euskal Etxea tiene grupo de euskal dantza, organiza cursos de euskera, tiene un coro, organiza campeonatos de mus y exhibiciones de películas. Además, desde la fundación de la Euskal Etxea de Lima, todos los jueves se organizan cenas en las que participan los socios e invitados.

fundación

1986

En su actual etapa la Euskal Etxea de Lima está abierta desde 1986. Su antecedente inmediato se fundó en 1950. Está situada en una zona urbana y residencial de la capital peruana.

"Mucha gente vive día a día con trabajos precarios y no se puede controlar el contagio"

raúl noblecilla

Presidente de Euskal Etxea de Lima