Un nuevo reto en la vía para su emancipación

Los chicos del proyecto Gandarias Etxea superan estos días las dificultades del confinamiento en comunidad

25.03.2020 | 08:05
Foto: Cáritas

Toca sacar nuestras mejores galas: sonrisa, paciencia, flexibilidad, fuerza€ Toca permitirnos estar mal, en silencio, una mirada cómplice, una caricia, una sonrisa, un estoy aquí, un entiendo". Es una frase de Elena, una de las personas implicada en el proyecto Gandarias Etxea que compartió en el grupo de WhatsApp con el resto de trabajadores. Seis jóvenes se encuentran en el servicio residencial y diez en vida comunitaria. En estos momentos de confinamiento, dice Mikel Filgueiras, Txetxu, que "esto es como un Camino de Santiago en el que vamos superando diferentes etapas. En general, después del décimo día se está llevando bastante bien".

Los chicos que viven en Gandarias Etxea están superando uno de los retos más importantes que les ha puesto la vida en su camino para graduarse en su propia emancipación, que es a la postre lo que persigue este proyecto.

Filgueiras quiere destacar que "son jóvenes y por edad y por su propio recorrido son personas con mucho contacto con la calle, muy habituados, por tanto, a estar fuera de casa. De repente, se ven obligados a esta situación de confinamiento".

Así, no es de extrañar que las primeras dificultades llegaron al hacerles entender y comprender la importancia del momento que viven. "Era importante que supieran que podían ser portadores y podían contagiarse. Al estar en el centro de Bilbao, ellos mismos vieron cómo la gente dejaba de estar en la calle y la actividad cesaba. Pasados unos días, son chavales con sus propias circunstancias vitales y no poder salir les ha generado mayor angustia y ansiedad".

Sin embargo, poco a poco, y gracias a la entrega de los educadores, están consiguiendo que el confinamiento sea un paso más en sus procesos de emancipación, superando, una nueva dificultad. "Para combatir todo esto hemos establecido rutinas en torno a la limpieza, el orden y también les hemos enseñado a distinguir entre el tiempo de trabajo y el de ocio". La vivienda tiene muchos balcones y eso hace que puedan estar un poco al aire libre. "Intentamos que hagan deporte, incluso alguno está intentando rodar escenas para hacer una película. Partidas de pimpón, películas€ Ha costado, pero lo están consiguiendo".

Algunos han renunciado a su plaza en la residencia para atender a sus familiares, otros vienen con un proyecto migratorio. También hay quien se siente frustrado por no tener un primer contrato, pero siguen poniendo su granito de arena en este confinamiento hasta con ritmo rap, como Luis, que canta: "Confinamiento, el gobierno controlando las masas y yo cansado de estar en casa. Intento hacer que me divierto, pero, al menos, ya queda un día menos. Este virus traerá muchos recuerdos".

El proyecto Gandarias Etxea está enmarcado dentro de la estrategia joven del Departamento de Inclusión, Igualdad y Empleo del Área de Acción Social de la Diputación de Foral Bizkaia.

Esta estrategia comenzó hace dos años para dar respuesta a jóvenes en procesos de emancipación que se derivan, bien desde el servicio de infancia, o que se encuentren en riesgo de exclusión entre los 18 y 23 años. Dentro de esta estrategia cuentan con varios servicios: atención diurna sobre el que pivota la atención y desde donde se les acompaña en ese tránsito de emancipación. Un acelerador de empleo, que es un elemento novedoso de este servicio y un servicio de alojamiento que se encuentra en el mismo centro con quince plazas y donde pueden estar un año. A partir de ahí pasarán a la vida comunitaria, que es la otra parte del sistema de alojamiento donde hacen ya una vida prácticamente independiente. Todos tiene un educador de referencia dentro del equipo de Gandarias Etxea así como una coordinadora de cada caso.