“Simba’ es casi como un hijo. ¿Cómo nos íbamos a ir sin él?”

09.02.2020 | 12:08
Txutxi Quintanilla y ‘Simba’.

Bilbao - Simba llegó hace apenas dos meses a casa de Txutxi Quintanilla. "Realmente no sabemos qué raza es, lo cogimos en la perrera de Sopela. Ahora tiene once meses", explica este bilbaino. Es el segundo perro que tiene su familia, después de Roki, un setter inglés que llegó a su casa con 31 días y con el que convivieron durante casi diez años hasta que falleció el pasado mes de marzo. "Este año no vamos a viajar pero con Roki hemos estado en Cullera, en Gandía, en Valencia... No voy a decir que fuera como un hijo, pero casi. Es de la familia, ¿cómo nos íbamos a ir sin él?", argumenta Txutxi.

Tener un perro nunca ha sido impedimento para esta familia a la hora de salir de viaje. "A mí jamás me ha condicionado a la hora de irme de vacaciones. Solo tienes que tener en cuenta, a la hora de reservar un hotel, que admitan animales; el resto de alojamientos estaban descartados", relata. Tampoco han tenido problemas con el resto de huéspedes de estos establecimientos. "Al igual que hay hoteles en los que sabes que va a haber niños, en estos la gente yo creo que ya sabe que va a haber perros y no ponen ningún tipo de problema", admite.

Sus destinos, mayoritariamente de costa y playa, siempre han incluido arenales que tengan una zona específica para que los perros puedan disfrutar también del mar y la arena. "Cullera y Gandía, por ejemplo, tienen playas en las que pueden entrar", afirma.

Aunque hasta ahora siempre han viajado en coche -"el único problema de ir hasta allí son todas las horas que tienes que estar en la carretera", admite Txutxi-, adelanta que el próximo año tratarán de poner también rumbo a la costa valenciana pero, esta vez, en avión. "Le meteremos en un transportín y sin problema. Eso si quiere mi mujer, que tiene pánico a los aviones aunque ahora ya se ha acostumbrado", confía.

Aunque nunca se separaron de Roki -"siempre ha viajado con nosotros"-, disponen de un plan B en el caso de que tuvieran que realizar un viaje al que resultara imposible llegar a Simba. "Nos lo puede cuidar alguna de nuestras hijas, tienes la opción de buscar un hotel para perros o alguna persona con la que tengas amistad", enumera. - A. A.

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