Congreso Internacional de Onomástica

Euskaltzaindia incluye por primera vez nombres sin marca de género en su nomenclátor

Nombres como Amets, Haize, Argi, Bihotz, Garai o Gorbeia no tendrán marca de género

09.02.2020 | 06:04
Un recién nacido

Nombres como Amets, Haize, Argi, Bihotz, Garai o Gorbeia no tendrán marca de género

BILBAO. En este encuentro, la Academia vasca ha presentado tres trabajos, la Base de Datos Onomásticos en Euskera (EODA) actualizada, el listado de nombres de persona y el Manual de Odonimia.

En lo relativo al nomenclátor de nombres de persona, la Academia ha presentadoalgunas novedades en este Congreso, entre ellas la inclusión, por primera vez, de "una sección compuesta por nombres de persona neutros, es decir sin marca de género", constituido por unas  500 formas.

Según han explicado desde la Academia vasca, "en los últimos años se han empezado a utilizar con cierta profusión como nombres de persona denominaciones en origen toponímicas (Amaiur o Joar) o sustantivos del léxico común (Amets o Euri)". "El euskera no tiene género gramatical y, por tanto, esos nombres convertidos a nombres de  persona no se adscriben, por sí, a un género concreto, y pueden utilizarse para ambos géneros", han añadido.

Entre los nombres incluidos, se encuentran Abodi, Aiuri, Amaiur, Amets, Araitz, Argi, Bihotz, Garai, Gorbeia, Haize, Iparla, Iraultza, Itzel, Kemen, Larraine, Lizar, Luzaide, Muxika, Pallas o Udalatx.

También se han incluido en ese listado los diminutivos de nombres. Según ha recordado Eusklatzaindia, hasta 2007 la ley de Registro Civil prohibía expresamente el uso de "diminutivos, variantes familiares y denominaciones informales empleadas en entornos cercanos", pero su derogación "despejó el camino para poder utilizar  los nombres diminutivos o hipocorísticos en euskera para facilitar su asiento en el registro". Muchos nombres de este tipo están ya agregados en la web de Euskaltzaindia, como Joxe, Karmentxu, Txanton o Xexilia.

El miembro de la Comisión de Onomástica Paskual Rekalde ha  anunciado que Euskaltzaindia "seguirá incorporando nombres de  diversas clases manteniendo el carácter abierto y dinámico del nomenclátor". En el listado presentado, se han recogido todos los  nombres documentados hasta la actualidad, pero se irán incluyendo los  nombres en la base de datos "a medida que los vayamos analizando".

"Los nombres que portan marca de género se incluyen en esa categoría porque tienen una tradición sociocultural o un recorrido histórico concreto en la evolución de la sociedad vasca. En cualquier caso, si a la luz de los datos se corroborase que, además del género que tienen asignado algunos nombres de esa sección, se han utilizado o se utilizan actualmente para el otro género, los datos deberían adecuarse", ha explicado.

Base de datos onomásticos en euskera

Por otro lado, Patxi Galé, también miembro de la comisión de Onomástica, ha explicado las novedades incorporadas a la Base de  Datos Onomásticos en Euskera (EODA), que contemplan un nuevo sistema  de consulta en el que la cantidad de registros que se pueden consultar es "significativamente mayor" de la que había en la versión  anterior y la información que se da es "mucho más completa".

Además, las herramientas para acceder a esa información también serán "más potentes", con opciones para hacer búsquedas "más  flexibles" y sistemas "rápidos y polivalentes" para filtrar los  registros. También se ha aumentado de forma "sustancial" la cantidad  de registros que se pueden consultar.

Manual de odonimia

Finalmente, Euskaltzaindia ha presentado un manual sobre los  criterios que han de utilizarse para la correcta denominación y  escritura de las vías públicas y espacios similares, editado  aprovechando el centenario de la Academia.

"Desde hace tiempo, Euskaltzaindia cuenta con un servicio de consulta sobre la forma de escribir los nombres de las vías públicas y con este libro se pretende refrendar esa vocación de servicio primigenia", ha recordado Alfontso Mujika, miembro de la Comisión de Onomástica.

Los criterios para la denominación y escritura de las vías  públicas se elaboraron en la segunda mitad de la década de los 90, y durante los últimos 20 años se han analizado e investigado más de 6.000 denominaciones de vías públicas.