violación de una mujer en avilés en 2017

El TS eleva de abuso a agresión sexual al estimar la violencia en un tirón de pelo a la víctima

Condena a siete años de prisión a un hombre al entender que usó la  violencia para "doblegar la voluntad" de la mujer, que después violó

09.02.2020 | 03:44
Imagen contra la violencia machista.

Entiende que el condenado usó la  violencia para "doblegar la voluntad" de la mujer

MADRID. El alto tribunal ha estimado el recurso de casación interpuesto  por la Fiscalía contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia  de Asturias, que confirmaba la condena de seis años de prisión que la  Audiencia Provincial de Oviedo había impuesto al acusado por un  delito de abuso. El tribunal asturiano consideró que no hubo  violencia suficiente en los hechos.

Según los hechos probados de la sentencia recurrida, la víctima  acababa de conocer al acusado y a un amigo de él, en la calle cuando  regresaba a su casa sobre las dos y media de la madrugada. La mujer  accedió a subir a la vivienda de ambos (un piso de acogida por su  condición de refugiado) para tomar algo.

Una vez allí, el amigo se fue a su habitación y el acusado agarró  del brazo a la víctima y se la llevó al cuarto de baño. Aunque la  mujer "se negó rotundamente" a mantener relaciones sexuales con el  acusado, éste, "lejos de respetar su negativa, le tiró del pelo y la  sujetó con los antebrazos y tras bajarle los pantalones" la violó,  detalla la resolución.

DENTRO DEL CONCEPTO DE VIOLENCIA

El Supremo explica que la acción de tirar del pelo a una persona  "entra claramente, en principio, dentro del concepto de violencia",  sobre todo cuando se hace sobre alguien que se está negando a tener  una relación íntima.

"Resulta claro que se está ante una conducta violenta que tiene un  objetivo que no puede ser otro que doblegar la voluntad de una  persona que se opone a lo que el acusado pretende. Otro tanto puede  decirse del hecho de sujetarla con los antebrazos a la altura del  cuello", añade la sentencia de la que ha sido ponente el magistrado  Alberto Jorge Barreiro.

Por ello, la Sala modifica la condena de prisión e impone al  acusado siete años de prisión por agresión sexual, en lugar de seis  por abuso. Asimismo, mantiene los demás pronunciamientos de la  sentencia recurrida como son la prohibición de aproximarse durante  siete años a menos de 500 metros de la denunciante, el pago de una  indemnización de 6.000 euros, y de una multa de 120 euros por un  delito leve de lesiones.

FRASE ERRÓNEA

Por otro lado, la Sala explica que el cambio de condena también se  fundamenta en que en los hechos probados de la sentencia se atribuyó  a la víctima una frase errónea sobre el comportamiento del acusado,  lo que "distorsiona y trastoca, y ahí es donde se originan los  interrogantes referidos al punto concreto de la calificación  jurídica".

La sentencia recurrida sostiene que la denunciante afirmó que la  actitud del acusado "no fue excesivamente violento" y ello fue  determinante para que considerara que la fuerza que empleó éste no  era suficiente para aplicar el tipo de agresión sexual.

Sin embargo, tras visionar la grabación digital del juicio, el  Supremo precisa que la frase que se le atribuye a la denunciante en  la sentencia de primera instancia "tiene un significado o sentido  sustancialmente contrario a la aminoración de la violencia en el caso  concreto".

Cuando su abogada le pregunta literalmente, con motivo de aclarar  el acto del tirón de pelos y los signos que tenía en el cuello, "si  esas lesiones fueron con fuerza o las propias de una relación sexual  apasionada", la víctima respondió: "no, fueron excesivamente  violentas, no fueron fruto de una relación sexual normal", apostilla  el alto tribunal.