escuchar y ayudar a las víctimas

“El objetivo es asegurar que los espacios eclesiales sean seguros”

El obispo de Astorga presenta la unidad para proteger a las víctimas de abusos en la Iglesia

08.02.2020 | 18:45
El obispo de Astorga, Juan Antonio Menéndez Fernández.

El obispo de Astorga presenta la unidad para proteger a las víctimas de abusos en la Iglesia

Astorga - El obispo de Astorga, Juan Antonio Menéndez, aseguró ayer que uno de los objetivos del órgano puesto en marcha en esta diócesis para atender a las víctimas de abusos sexuales, el primero de la Iglesia católica española, es que los afectados sean escuchados siempre y asegurar que los espacios eclesiales sean seguros.

Menéndez presidió la presentación de esta unidad para la protección y acompañamiento de víctimas de abusos, que dirige la psicóloga María José Díez Alonso, y de la que también forman parte especialistas en Derecho Civil y Canónico, sacerdotes, psicólogos, otros asesores e incluso una víctima. Su objetivo, según el obispo, es "reparar el daño causado en la medida de lo posible y evitarlo en el futuro". El prelado, que preside la comisión creada por la Iglesia a finales del pasado año para la prevención y protección de los abusos sexuales a menores, destacó la necesidad de habilitar un órgano de estas características en Astorga, donde se denunciaron varios casos de abusos.

"Las víctimas han de ser acompañadas y hay que tratar de escucharlas siempre. Y lo deben hacer personas con experiencia para lograr ser más eficaces, porque esto no se puede dejar en manos de aficionados", declaró el obispo.

Según Menéndez, uno de los objetivos fundamentales que tiene que conseguir esta iniciativa es "asegurar en la diócesis que los espacios eclesiales sean seguros". Agregó que una función "muy importante" de cara al futuro será la de "sensibilizar, formar e informar correctamente" sobre los abusos a menores a todos los fieles, especialmente a los sacerdotes, a los que se están formando como clérigos y a todos aquellos que tienen un trato más directo con los menores.

También precisó que la delegación "se coordinará con otros órganos de la diócesis para que todas las organizaciones que tienen a su cargo a niños sepan a que atenerse y qué hacer en cada momento para prevenir abusos y, si se detectan, orientar las actuaciones a seguir".

Escuchar y ayuda A LAS VÍCTIMAS Por su parte, la directora de esta unidad, María José Díez Alonso, se dirigió a las víctimas para trasladarles la disposición del equipo multidisciplinar creado para "escucharles y ayudarles en todo cuanto puedan necesitar". "Entendemos su rabia, su frustración y su pena, y esperamos poder ayudarlas en la reparación del daño del que han sido víctimas y que nunca tenía que haber sucedido", recalcó Díez.

En este sentido, subrayó que la delegación está abierta a recoger nuevas denuncias y a asesorar a los denunciantes en todos los aspectos, tanto jurídicos como psicológicos, así como en el acompañamiento moral a lo largo de los procesos de instrucción.

Díez destacó que otra labor encomendada a la delegación es la formación de todos los agentes pastorales, entre los que se incluyen sacerdotes, catequistas y todos quienes estén en contacto directo con niños y adolescentes, con el objetivo de crear espacios seguros en los que puedan realizar las actividades eclesiales. - Efe