GASTEIZ. Urtaran ha explicado en una rueda de prensa que el motivo de su decisión es un informe técnico elaborado por el Departamento vasco de Medio Ambiente que tiene en cuenta la ordenanza municipal de tenencia y protección de animales "que fue aprobada por unanimidad".
El alcalde ha asegurado que en estos momentos la celebración de la carrera de burros, uno de los actos que conforman la programación del Día del Blusa, vulneraría dicha ordenanza, por lo que hoy ha tomado la decisión de trasladar al presidente de la Comisión de Blusas y Neskas que no va a autorizar la celebración de dicha carrera, algo que a su juicio "van a entender todos los grupos municipales".
Urtaran considera que los blusas son "personas muy capaces y ocurrentes", y se ha mostrado convencido de que "podrán encontrar otra alternativa" a la carrera.
En este sentido ha asegurado que el Ayuntamiento va a "colaborar" con ellos para buscar una propuesta "que responda a los tiempos actuales y a la sensibilidad de todos".
El alcalde ha recordado además que en la ciudad se había generado una polémica "cada vez mayor" respecto a la carrera y ha explicado que la normativa municipal prohíbe cualquier actividad que "genere sufrimiento, degradación o burlas hacia los animales o que incluso pueda herir la sensibilidad de las personas que la contemplan", algo que a su juicio "ya estaba ocurriendo".
Urtaran ha reconocido que "puede haber una cierta contradicción" en una normativa municipal que prohíbe la carrera de burros pero al mismo tiempo autoriza las corridas de toros.
Respecto al futuro de la feria taurina de Gasteiz ha recordado que el Ayuntamiento tiene actualmente un contrato con la empresa Coso de Badajoz, gestora de la misma, por lo que "va a cumplir con su parte", aunque se ha negado a especular sobre qué ocurrirá en 2017, momento en el que el consistorio debería ofertar una nueva adjudicación.
Tras conocerse la decisión del Ayuntamiento de no permitir la carrera de burros, la asociación animalista ATEA ha expresado su satisfacción por que se haya puesto fin a "un evidente maltrato físico y psicológico para un sinfín de animales inocentes".
ATEA se ha alegrado "en lo más profundo" de que "los pobres burros no tengan que sufrir más el agobio emocional y las agresiones físicas" que padecían durante la carrera y se ha mostrado convencido de que con esta prohibición "ganan todos" los vitorianos.