El "Alakrana" se hace a la mar
El atunero reanuda la actividad tras haber sido reparados los desperfectos sufridos en el secuestro
Bermeo. La vida continúa. Apenas transcurridos ocho días desde que finalizara la pesadilla del Alakrana en Somalia, el atunero bermeano vuelve a surcar las aguas del océano Índico. En la tarde de ayer, el buque patroneado por el getariarra Jesús Mari Iribar soltó amarras en los muelles de Port Victoria para fondear en la bahía. En la mañana de hoy, los arrantzales tenían previsto levar anclas y el atunero bermeano navega libre a la caza y captura de cardúmenes de atún. "Hay que recuperar el tiempo perdido", aseguran.
Los operarios de la empresa bermeana Echebastar Fleet han trabajado contra el reloj para que el buque elimine todo vestigio de la presencia pirata, olvide cuanto antes la pesadilla vivida durante 47 días de secuestro en la costa de Somalia y recupere la normalidad en la medida de lo posible. Entre los 36 hombres que componen la nueva tripulación del Alakrana no repite ninguno de los tripulantes que vivieron la pesadilla del secuestro a manos de piratas somalíes. Marineros vascos, gallegos, africanos e indonesios disfrutan de un merecido descanso tras una experiencia que nunca podrán apartar de su memoria.
Agentes En esta nueva singladura, el Alakrana cuenta con 40 hombres. Y es que a los 36 hombres que conforman la tripulación, hay que añadir los cuatro agentes de seguridad privada embarcados para hacer frente a eventuales ataques piratas. Este buque de la empresa bermeana Echebastar Fleet enarbola pabellón español y la modificación decretada por el Gobierno español en la Ley de Seguridad Privada establece que estos buques sólo podrán contratar empresas de seguridad con sede en territorio español. Por el contrario, los ocho atuneros que navegan bajo pabellón de las Seychelles han podido contratar las empresas que consideran más preparadas para desempeñar labores de seguridad en aguas del Índico. En este caso, se trata de firmas británicas. Además, cabe recordar que los atuneros de la flota francesa disponen de soldados de la armada francesa a bordo desde el pasado mes de julio. Desde que todos los atuneros cuentan con personal armado embarcado, los piratas apenas han protagonizado ataques contra estos pesqueros y en los casos en que se ha producido avistamientos de embarcaciones sospechosas, el personal armado no ha tenido problemas para repeler los intentos de abordaje.
expolio Durante los 47 días de cautiverio en la costa de Somalia, los piratas protagonizaron todo tipo de tropelías en todas y cada una de las estancias de la embarcación. Los captores arrebataron a la tripulación todos sus enseres, desde colchones a ordenadores portátiles, pasando por teléfonos móviles, zapatillas, mantas, anillos, camisetas y cualquier cosa que les resultara atractiva. En la sala de máquinas desaparecieron la práctica totalidad de los utensilios de reparación y mantenimiento, los piratas sustrajeron combustible, aceite, enseres de cocina, chicotes, etc. En cualquier caso, tal y como ha quedado demostrado en la singladura desde la costa de Somalia hasta Seychelles, las máquinas y la dotación electrónica del pesquero no sufrieron desperfectos de consideración.
Una vez abandonado el puerto de Port Victoria, el patrón del Alakrana, Jesús Mari Iribar, deberá determinar el rumbo a seguir por la embarcación. La decisión, como todas las que debe tomar un patrón en la mar, no es sencilla. La temporada de pesca en aguas del oeste del océano Índico toca a su fin. Durante las últimos días, las capturas brillan por su ausencia en la zona de pesca ubicada al oeste de las islas Seychelles. Los doce buques de bandera española apenas han obtenido capturas desde que zarparan de Port Victoria el pasado quince de noviembre. Ante esta situación, varios patrones han optado por dirigir sus embarcaciones hacia el este para comenzar a escrutar las aguas del Índico Central en busca de cardúmenes de atún. "Desde que hemos salido a la mar no encontramos pescado y todo apunta a que la temporada de pesca en esta aguas toca a su fin. Poco a poco comenzaremos a navegar hacia el este y nos iremos acercando hacia el archipiélago de Chagos", aseguraba ayer el patrón de un atunero bermeano. "Hemos perdido los mejores meses del año para pescar a causa de la amenaza pirata y ahora a verlas venir", añadió.
Los arrantzales son conscientes de que el peligro continúa siendo latente en aguas del océano Índico. Durante las próximas semanas, los buques atuneros se alejarán aún más si cabe de las costas de África, siguiendo la ruta migratoria de los cardúmenes de listado y cimarrón (skipjack y yellowfin, dos especies de túnido). No obstante, los últimos acontecimientos han demostrado que la amenaza pirata se extiende hasta cualquier rincón del Índico.
Ataque En la jornada de ayer, un buque mercante fue víctima de un ataque protagonizado por hombres armados a bordo de esquifes cuando navegaba a más de 1.150 millas de las costas de Somalia y a 600 millas al nordeste de Port Victoria. El buque realizó maniobras de evasión y logró zafarse del asedio pirata. Se trata de una zona próxima a donde se produjo el ataque al Iria Flavia, un buque auxiliar de los barcos atuneros de la empresa bermeana Albacora. "Con la liberación del Alakrana todos hemos respirado aliviados al recuperar sanos y salvos a los 36 tripulantes del barco. No obstante, la situación no ha cambiado nada en el Índico. El mar está infestado de piratas y los ataques se suceden uno tras otro. La diferencia estriba en que ahora nuestros barcos disponen de hombres armados a bordo, con su efecto disuasorio sobre los piratas".
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