Teherán - Irán ha triplicado sus reservas de uranio enriquecido entre noviembre y febrero pasados, superando por primera vez los 1.000 kilos de ese material, muy por encima del límite de 300 kilos establecido por el tratado nuclear de 2015, declaró ayer en un informe el OIEA, la agencia nuclear de la ONU. En un segundo informe, emitido por separado, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) expresa además su “seria preocupación” por la falta de cooperación iraní para esclarecer tres dudas y sospechas concretas acerca de posibles actividades nucleares no declaradas. En cuanto a la pureza del uranio producido, los expertos del OIEA precisan que unos 215 kilos fueron enriquecidos hasta el 3,67%, el nivel máximo establecido por el pacto de 2015, mientras que los restantes 800 kilos alcanzaron el 4,5%.

Estados Unidos, uno de los firmantes del acuerdo de 2015, abandonó el pacto en mayo de 2018 y volvió a imponer sanciones contra Irán, incluyendo un embargo petrolero que ha golpeado duramente la economía de la República Islámica. Irán, por su parte, empezó a incumplir el pasado mayo gradualmente varios aspectos del tratado, con la intención de presionar a los países europeos del pacto -el Reino Unido, Francia y Alemania- para que garanticen los beneficios económicos que le fueron prometidos al firmar el acuerdo.

El llamado Plan de acción conjunta (JCPOA), firmado además por China y Rusia, preveía una serie de limitaciones del programa nuclear de Irán a cambio del levantamiento de sanciones y alivios económicos y comerciales para la República Islámica.

En el informe enfocado en el acuerdo de salvaguardas (controles) con Irán, el OIEA precisa tres dudas que trata de esclarecer y sobre las que Irán ni ha dado respuesta ni ha permitido a los inspectores que accedan a las instalaciones nucleares para tratar de solventarlas. -