reconocimiento de la memoria histórica

Merkel se “avergüenza” de los crímenes de Auschwitz

La canciller alemana visita el campo de concentración nazi por primera vez

17.12.2019 | 20:07
Angela Merkel durante la ceremonia oficial en Auschwitz.

La canciller alemana visita el campo de concentración nazi por primera vez

Varsovia - Angela Merkel dio ayer un paso más hacia el reconocimiento de la memoria histórica de Alemania. La canciller alemana visitó -por primera vez en 14 años de mandato- el antiguo campo de concentración nazi de Auschwitz (sur de Polonia), donde confesó sentirse "profundamente avergonzada por los crímenes atroces que cometieron los alemanes" en ese recinto, que "van más allá de todos los límites imaginables".

Merkel recorrió con pesar el mayor campo de concentración puesto en marcha por la Alemania nazi durante la II Guerra Mundial y donde fueron asesinados más de un millón de prisioneros, en su gran mayoría judíos.

"Cuando se recorre este lugar, una sólo puede guardar un respetuoso silencio -afirmó Merkel-, porque no hay palabras para describir toda la tristeza y el sufrimiento de quienes fueron asesinados, torturados y humillados aquí", dijo tras su recorrido por Auschwitz, en el que estuvo acompañada por el primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki. La canciller también aprovechó su visita a Auschwitz para afirmar con contundencia que Alemania -donde el pasado octubre fueron asesinadas a tiros dos personas en el intento de asalto a una sinagoga- "no tolerará ningún acto de antisemitismo".

"La gente en Alemania y en toda Europa debe sentirse segura y como en casa", subrayó, por eso "debemos recordar que la dignidad humana es inviolable" y que "la libertad, la democracia y el Estado de derecho pueden ser fácilmente dañados si no perseveramos en su cuidado".

"Corresponde a los gobiernos y a los políticos proteger y fortalecer estos valores", insistió la canciller, quien hizo estas declaraciones frente al jefe del Gobierno polaco, señalado por la Unión Europea por vulnerar la democracia con sus polémicas reformas, entre ellas la del sistema judicial, y por rechazar recibir refugiados en 2015.

Un campo "alemán, no polaco" También teniendo en cuenta que se encontraba en Polonia, Merkel quiso subrayar el hecho de que Auschwitz operó entre 1940 y 1945 "en la Polonia ocupada" por los nazis (que la habían anexionado en 1939, cuando comenzó la II Guerra Mundial), "por lo que no queda lugar a dudas de que Auschwitz es un campo de concentración alemán, dirigido y administrado por alemanes".

"Quiero enfatizar eso y dejar claro que nosotros (Alemania) no rehusamos asumir la responsabilidad por los hechos que tuvieron lugar aquí", añadió. Con esta afirmación, la canciller alemana se sumaba a la lucha del Gobierno de Polonia por evitar que medios e historiadores usen el término "campo de concentración polaco" cuando se refieran a Auschwitz, algo que incluso está penado por la legislación en Polonia.

Merkel es el tercer canciller germano en visitar este campo de concentración, el mayor de los puestos en marcha por la Alemania nazi, después de Helmut Schmidt en 1977 y Helmut Kohl en 1989 y 1995. Durante su visita al campo, la política germana hizo una ofrenda a los fallecidos en Auschwitz y guardó un minuto de silencio junto al muro donde miles de prisioneros fueron fusilados.

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